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La Voz de Gran Canaria

Opinión

Bueno, ¿y qué?

Bueno, ¿y qué? JOSÉ A. ALEMÁN

Traté de comentarle a un amigo que al invento de CC le quedan pocos telediarios a la mayor gloria de ATI y que están los nacionaleros en fase de devolverse las cartas y el rosario. No me dejó seguir. Íbamos por la calle y el hombre se detuvo sobre la acera, me encaró y dijo “bueno, ¿y qué?” encogiéndose de hombros. Acababa de hacer el mejor de los análisis políticos posibles. A mí no se me había ocurrido tan prodigiosa concisión porque los escribidores hemos de llenar un espacio, lo que requiere mayor número de palabras y oraciones y retorcer asuntos que, en realidad, sólo interesan a los directamente implicados.

La raíz del problema de CC, que no se plantea sólo en Gran Canaria, es el modo en que ATI ha instrumentalizado la coalición de intereses nacionalera con la que controla el Gobierno canario. Pero ocurre que tal dominio no hubiera sido posible sin la complicidad, el apoyo y la contrastada estupidez de quienes ahora se rebelan: los mismos que abominaban de quienes advertíamos de que ojito con ATI desde los tiempos en que José Miguel González, entonces consejero de Hacienda, comenzara a desmantelar la Consejería de Hacienda en Gran Canaria. Le salió bien y la estrategia de concentrar lo sustancial del poder administrativo en Santa Cruz de Tenerife continuó. Denunciarla suponía el anatema de pleitistas insolidarios por parte de quienes hoy nos censuran, qué cosas, que no planteemos batalla a toro pasado. Nunca quisieron admitir que el problema no era Tenerife sino un sector de acaparadores del poder político y económico nucleado por el pequeño grupo que manda en ATI conchabado con quienes en otras islas, como Gran Canaria, vieron la posibilidad de medrar asociados con los áticos accediendo a sus “obsesiones capitalinas”, expresión ésta que he oído más de una vez. Los actuales rebeldes estaban en eso, insisto.

El punto culminante del conchabo fue el reparto del territorio y de sus áreas de negocio anterior a las elecciones del 14-M, con el tándem Mauricio-Soria de pata grancanaria. En los momentos previos a las elecciones del 14-M, el proceso de apoderamiento del poder por la minoría oligárquica y su corte de especuladores con epicentro en ATI parecía culminado. Se daba por descontado el triunfo de Rajoy y pudo Mauricio desembarazarse de la cúpula insular grancanaria de CC que durante años le hizo la ola. Sus compañeros le estorbaban para su puesta en pie de las nada famélicas legiones del capitalismo salvaje y el respaldo de Madrid al pacto CC-PP y su entendimiento con Soria le parecieron suficientes para aplastar a los incordios, ya fueran políticos, ya simples periodistas. Pero la victoria del PSOE dejó en veremos buena parte de sus planes. Algunos perdieron el miedo y surgieron dificultades para avanzar en terrenos por los que se proponían ir de paseo militar. Lo que no implica descartar que pueda rehacer el tinglado mediante acuerdos con los psocialistas, que han de hacer todavía mucho para que nos fiemos.

El crédito de Mauricio (el político, del otro no sé) es escaso. Y no lo es menos el de sus rivales de CC, los rebeldes que pretenden redimirnos cuando el mal al que ellos contribuyeron está hecho. Además, se nota demasiado que les mueve menos nuestra felicidad que la de ellos, cifrada en no perder totalmente el machito. Una buena ilustración es la polaridad en la batalla de La Caja grancanaria. Por un lado Mauricio y sus huestes empresariales, en las que forman conocidos depredadores; y por el otro Carmelo Ramírez, su ex monaguillo. No nos sirve ninguno. No hay alternativa y se llevará el gato al agua el que disponga de más medios de persuasión, por emplear un eufemismo. Es decir, los económicamente poderosos. Soria se decantará por Mauricio, de acuerdo con lo que queda del guión modificado el 14-M. Salvo que la disminución de su poder lo impulse a hacerse él, directamente, con la entidad.

Quienes toleraron que se torciera el proceso de construcción autonómica para llegar a esta cosa, los hoy rebeldes de CC, no pueden venirnos con pachangas. Si se fijan, nada ofrecen fuera del restablecimiento de un equilibrio que nunca hubo, entre otras cosas porque ellos lo impidieron. Cualquier salida a lo de CC, su quiebra incluida, se despacha, en definitiva con el “bueno, ¿y qué?” del que arranca este comentario. Lo demás es palabrerío de escribidor que ruego me dispensen.

Enemigo dentro del hotel

Enemigo dentro del hotel CARLOS G. ROY

Que si el petróleo. Que si la desaceleración económica alemana. Que si la competencia de los
nuevos destinos. Que si la abuela fuma. Cada vez que se encienden las alarmas en el sector
turístico, los empresarios se las ingenian como nadie para encontrar excusas externas que den cuenta de lo que pasa. La culpa siempre es de otros, de fuera. Ellos, limpios de polvo y paja, son meras víctimas propiciatorias. Pues mira tú, yo no trago.

Cierto es, porque tampoco es cuestión de exagerar, que determinados movimientos negativos en el mercado internacional (petróleo, Alemania, nuevos destinos, etc.) influyen en alguna medida en el problema. Pero tal cosa, que por otro lado afecta a casi todos los competidores, explica una parte del todo, pero no el todo en sí mismo como se pretende hacer creer: estoy convencido de que el enemigo lo llevamos dentro.

Canarias ofrece un producto concreto, de determinadas características y cierta calidad desde el punto de vista del bienestar social. Es un destino europeo, estable, que garantiza unas
condiciones de seguridad, sanidad, comunicaciones, servicios, protección jurídica, etcétera,
perfectamente homologables al lugar de origen de los turistas. Por supuesto, siempre resultará más económico irse a veranear al Chad, pongamos por caso, y seguro que también tiene su público, pero éste no pertenece al gran segmento comercial por el que pugna Canarias. Así, mientras las cosas continúen de igual modo en muchos de esos destinos alternativos, en la mente del hipotético visitante el Archipiélago se presenta como un destino familiar, más confortable y menos problemático que sus competencias caribeñas, balcánicas y turcas, por ejemplo.

Pero aquí se sigue ofreciendo lo mismo desde hace tres décadas largas: sol y playa casi a palo seco. La patética y chabacana política cultural que ofertan muchas islas desde sus
administraciones, sobre todo Gran Canaria, no es ya que sea desastrosa, mínima y hortera, sino que quita las ganas de participar hasta al más omnívoro consumidor interno y externo. Y no sólo hablo de la dificultad para encontrar conciertos, teatro o actividades deportivas de cierta enjundia, lo cual resulta poco menos que imposible. Por ejemplo, en cualquier parte pueden tropezarse con lamentables casos de amalgamas sin ton ni son de animales o cosas a las que se les llama rimbombantemente parques temáticos y se cobra un pico por acceder a ellos. Y el turista, que no es idiota, pica una vez, pero no más. Estupendo clima y buenas playas, sí, pero no sólo de eso vive el hombre.

El parque alojativo también deja mucho que desear. Por supuesto, hay muchos establecimientos de calidad, pero los hay aún más decrépitos y disuasorios. Se trata de chupar de la teta, no de reinvertir parte de las ganancias en adecentar las instalaciones. Y así se ven apartamentos calamitosos, bungaloes que apenas superan el nivel de la chabola y hoteles que podrían figurar en cualquier telefilme de hampones de medio pelo. El boca a boca, como elemento de mercadotecnia, no sólo es que funcione, sino que constituye una herramienta de primera magnitud para lo bueno y lo malo: al que le toque aterrizar en uno de esos cuchitriles, no sólo es que no volverá, sino que convencerá a su entorno de que Canarias es un lugar miserable al que mejor no acercarse, tomando la parte por el todo.

El problema de la marca identificativa también es importante. Tenerife ha sido más hábil, y a lo largo del tiempo ha sabido relacionar de forma consistente su isla con el concepto de Canarias. A cualquiera le ha pasado que, tras nombrar, por ejemplo, Playa del Inglés fuera de las Islas, automáticamente su interlocutor la ha situado en tierra chicharrera. Ahora, de nuevo con mucha habilidad, Tenerife se ha sumado al carro de la publicidad genérica de Canarias emprendida por la administración, porque está segura de que un gran número de visitantes que se sientan atraídos, pongamos por caso, por la exhuberancia vegetal de La Palma, acabarán en alguno de sus hoteles.

Esta competencia interna puede ser sana, faltaría más, pero siempre y cuando se juegue limpio y se busque solución de una vez por todas al problema identificativo que arrastran las otras islas por incapacidad o desidia de sus políticos.

Otro lastre de primera magnitud es el medioambiental. Como aquí había un entorno maravilloso y un marco incomparable, como dirían los aliados de los topicazos, nos hemos dedicado durante treinta años a hacerlo migas. El urbanismo delirante y homicida ha convertido, sobre todo a los sures, en ejemplos de devastación de la belleza, de desarrollismo nada sostenible, de feísmo nauseabundo y destrucción medioambiental. Y, con moratorias o sin ellas, la cosa continúa por el mismo camino, erigiéndose mamotretos, cada cual más horrible que el anterior, que machacan el paisaje y acaban hasta con el último vestigio de belleza e interés.

El turismo, en fin, era el maná llovido del cielo, literalmente. Llegaban los aviones cargados no de personas, sino de bípedos fajos de billetes que había que arramblar invirtiendo lo mínimo posible en el proceso. Y de diversificar las fuentes productivas, nada: para qué si el chollo iba a ser eterno y los puertos y aeropuertos eran sinónimo de dinero en tránsito. Así nos va, a riesgo de quedarnos con una mano delante y otra detrás. En fin, que como decía más arriba, los empresarios del sector e incluso los mismos políticos prefieren culpar al enemigo externo, siempre tan útil como chivo expiatorio, que a su propia molicie.

San Juan en Telde: jardín sin flores con pisos de lujo y sin atención primaria

San Juan en Telde: jardín sin flores con pisos de lujo y sin atención primaria CHUMY NAVAS

¡Ya no aguanto más! Llevo meses viendo y observando noticias de lo que está sucediendo en mi
ciudad, la ciudad de los faycanes. La única ciudad en la que los pocos problemas que existían venían de las pataletas de la oposición. Hoy, cuando ya pasan quince meses desde que esa oposición se convirtiera en grupo de gobierno, creo que es hora de decir ya basta.

Probablemente no sea el único que piense hasta aquí hemos llegado. Jamás imaginé que el pacto PP-AFV Ciuca pudiera causar tanto daño al pueblo. Es evidente que en esta orquesta no hay batuta y cuando no hay batuta ya se sabe que lo único que se oye es ruido y en vez de música se oye cacharro. No lo digo yo. El supuesto director de orquesta -Francisco Valido- lo publicó ayer en la prensa en una entrevista que le hicieron, diciendo que había dado absoluta libertad a sus concejales y que no iba a volver a pasar lo del pleno en el que lo dejaron sólo. O sea, eso no pasará pero en el resto que hagan lo que quieran.

Se anuncia el derrumbe del histórico polideportivo Paco Artiles, el concejal esgrime que el
edificio está en mal estado. Según la reunión que mantuvo con sus propios vecinos de la zona de San Juan, lo que se va a edificar ahí son viviendas, a lo que alguien de la reunión increpó: "sí, viviendas de lujo". El concejal se revolvió cual si fuera un Reyes más y discrepó: "¿Y si son de lujo qué?". ¿A dónde vamos a llegar?

Los vecinos no quedaron satisfechos con las respuestas porque no las hay y dispararon con razón al mantenimiento de la ciudad. El parque urbano es un auténtico Parque Jurásico. Los jardines sin regar, las fuentes paradas y como consecuencia los patos apestan a agua empozada, el parque no se pinta... el parque urbano de San Juan está maltratado. La respuesta del concejal José Suarez es: "Claro, si yo voy a su casa y le busco fallos, seguro que los encuentro".

¿Ésta es la actitud demócrata que estábamos esperando? Dígame, señor Reyes, ¿es ésta la libertad que se estaba prohibiendo en Telde? ¿Debe ser éste el talante del grupo de gobierno? Disculpe señor Reyes, es que debe estar usted muy ocupado con el caso de la finca. ¿Y el señor Valido? ¿No dice nada?

Vamos a ver, porque los vecinos de San Juan tienen la negra y aquí sólo juegan blancas y ganan (de momento). Llega la Consejería de Sanidad y manda a todos los habitantes de San Juan al Centro de Salud del Calero. ¿Pero cómo va a ser eso? ¿Estos señores están locos o qué? Teniendo un centro de salud a escasos quinientos metros -Centro de Salud de San Gregorio-, completamente equipado, los mandan a tres kilómetros. Es inaudito, increíble... Vamos, que se salen por todos lados. Si yo pudiera coger mi coche para ir al Calero, ¡no iba al médico! Iba de paseo por lacarretera de grandes agujeros que tiene el Calero, iba a ver a la familia o a la playa. A cualquier sitio menos al médico. Y si pudiera coger la guagua a lo mejor me iba al centro médico de Valsequillo pero por lo mismo, pa dar un paseo ná más. ¿Y qué dice la Concejalía de Sanidad de todo esto? ¿Se lava las manos como Poncio Pilato?

Incompetente. Esa palabra define exactamente el comportamiento del actual grupo de gobierno del municipio de Telde. Y me da igual que digan que el anterior grupo de gobierno hacía piruetas en el sillón del pleno y saltaran a la comba en el patio de recreo. La responsabilidad ahora mismo la tienen PP-AFV Ciuca y no están respondiendo. Ellos dijeron que iban a bajar el paro, dar libros de texto gratis y no se cuántas cosas más. ¿A qué esperamos? ¿Cuánto tiempo necesitan? ¿Y todavía tiene la osadía el señor Valido de decir que el gobierno nunca había estado tan cerca del pueblo? ¡Vaya a freír tusas! Para ahogarme no quiero la soga. Así que no se acerque tanto. El pueblo se cansa de esperar promesas incumplidas.

Telde empieza a recibir los tintes ultraderechistas del PP.

Estado de sospecha

Estado de sospecha JOSE A. ALEMAN

Mario Rodríguez, presidente de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), no es santo de la devoción del pluriempresario tinerfeño Pedro Luis Cobiella. Cobiella pasa por responsable de buena parte de cuanto tiene ATI de sociedad anónima o de sindicato de intereses, según le apliquemos el Derecho Mercantil o nociones de sociología política.

Cobiella no perdonó a Rodríguez que le levantara el concurso de la clínica de Meloneras. Y ahora ha vuelto a incomodarlo, como presidente de la CCE, con sus críticas al desguace de la Consejería de Turismo en Gran Canaria por Pilar Parejo, consejera de Turismo en funciones al ausentarse y seguir en Babia su titular. Están los áticos tan acostumbrados a que sus socios grancanarios no rechisten que entiendo el enojo de Cobiella ante la sacada de los pies del tiesto de Rodríguez.

Para mí, la anécdota apunta la cercanía de un nuevo revival del pleito insular. No porque Cobiella y Rodríguez, o cualquiera de nosotros, quiera pelea, sino porque toca pleito al cuartearse el tinglado político-empresarial que daba por superadísimo el viejo conflicto. Sin el pacto CC-PP a pleno pulmón con el apoyo incondicional de Madrid, que ahora no tiene, el reparto del territorio no fulula. Apenas dio tiempo de llevar los casinos al Boletín Oficial y ya ven cómo, en evitación de futuros problemas, Mauricio habla de dos Gascan, una en la provincia de Tenerife y otra en la de Las Palmas, lo que suena a doble autonomía gasificante.

A escala insular no pleitona ilustra el cuarteamiento del Régimen político, económico y empresarial la incomodidad de las empresas señaladas como adjudicatarias in pectore de las obras del istmo de Santa Catalina. Son tan moneda corriente esos arreglos previos que otras tres empresas constructoras –Félix Santiago, Santana Cazorla y Matías Marrero- salieron a dejar sentado que una UTE entre ellos podría afrontar no uno sino ocho istmos, que Dios no lo quiera. Fue una rebelión, no vayan a dejarlos fuera para que sean menos a repartir. Así, a la polémica sobre el concurso del istmo, en la que se erigió el Colegio de Arquitectos de referente de una sociedad civil necesitada de foros, puede seguir la lucha empresarial por unas adjudicaciones justas y transparentes. También merecedoras de apoyo de opinión, por cierto. La alcaldesa Luzardo jura no estar metida en negocios y yo la creo. Pero los indicios están ahí y nadie en mejores condiciones que ella para valorarlos con solo mirar alrededor.

Importa insistir en que la cuestión no es que las empresas quieran ganar dinero. Estaría bueno. Ésa es su función. El asunto es que hay empresas mejor vistas por el Régimen CC-PP y de ahí que las tres de la UTE pusieran sus poderes sobre la mesa, no vaya a repetirse lo del concurso restringido. Percibo, por otro lado, que algunas de ellas comienzan a preocuparse de lo feos que son los maridajes con el poder político, necesitados para consumarse del oscurantismo que propicia la sospecha ciudadana. La falta de transparencia y las frecuentes arbitrariedades estimulan suspicacias y hasta bobo resulta quien no advierte detrás de cada actuación el designio de favorecer intereses privados. Suelen acertar quienes peor piensan. Y ni les cuento cuando vemos súbitas prosperidades económicas en un grado que no encaja, precisamente, con los emolumentos conocidos por muy bien que se administren.

Creo que toca a los empresarios y sus organizaciones acabar con la espiral de locura en que estamos metidos. Dado que no lo harán los políticos, son los llamados a elaborar un código de comportamiento que deslinde su campo profesional del ámbito político para que cada cosa esté en su sitio y haya un sitio bien iluminado para cada cosa. Sé de la inutilidad de decirlo, pero dicho queda.

No tenemos para donde revolvernos

No tenemos para donde revolvernos JOSÉ A. ALEMÁN

Según me cuentan, por los días en que se hablaba de partido unitario se abrió la posibilidad de afiliación directa a CC, sin necesidad de ir a través de alguno de los partidos integrantes de la cosa nostra de ellos. Dicen que unos cuatrocientos militantes entraron por esa vía y no pocos han ejercido cargos relevantes. Algunos aparecen ahora en la lista alternativa a la dirección insular que les negó su carácter de militantes para anular la lista en que figuran con el humanísimo propósito de no bajarse del machito. Viven de eso y no van a correr el riesgo de que una derrota los obligue a ponerse a trabajar. Después de tantos años el cuerpo se acostumbra a otra cosa y se resiente de cualquier súbito maltrato.

La lista rechazada procede, sin duda, del entorno mauriciano aunque, quizá, sea excesivo calificarla de mauricista. El consejero sólo se ocupa ahora de los grandes dineros y se le caerían los anillos de descender a la puta base para implantarse de nuevo en un territorio que ya tiene vendido. Así, en la lista presuntamente mauricista los hay que nada tienen que ver con él; simplemente, no están de acuerdo o han sido machacados por el sectarismo de Carmelo Ramírez y su dirección insular. Si no los quieren en un lado, han de irse a otro porque no existe tercera vía.

Esa es la madre del cordero, aunque sea cordero con más madres. Según me chisman, los alcaldes que se enfrentaron a Soria y que todo el mundo alinea con Ramírez, comienzan a mostrarle a éste ciertas reticencias. Comparten con él que tampoco quieren a Mauricio, pero distan bastante de cerrar filas con el comandante. Quizá por ahí surja algo políticamente potable, aunque sólo sea para sus respectivos electorados. Lo que ya sería mucho en estos tiempos. Esa querencia, digamos, permite barruntar que la aspiración de Soria (y de Ramírez en lo que pueda, ojo) a dominar la isla no se corresponde a ciertos movimientos profundos. No es extraño el alcalde de Agüimes sea casi el único salvable de entre los nacionalistas para quienes aguardan de él que dé un pasito.

Lo único positivo de la situación es que pone manifiesto que CC es el instrumento de ATI para controlar el archipiélago y que en Gran Canaria hay políticos –Soria y Mauricio entre ellos- dispuestos a colaborar porque es bueno para los negocios. El drama es que quienes se les oponen no son de fiar. Ramírez, además de sus limitaciones personales, estuvo de fiel servidor de ATI+Mauricio hasta el día antes de que éste le diera la primera puñalada. Una imperdonable falta de olfato sin que pueda alegar siquiera que no lo avisamos. No hay para donde revolverse.

El PSC-PSOE es otro que tal baila. El conato de renovación en Gran Canaria, cautamente premiado por los electores con un incremento de su apoyo, lleva camino de acabar en lo de siempre. La poca fuerza del liderazgo regional del partido se ha unido al estilo yoísta de Arcadio Díaz Tejera, que nunca servirá para bodeguero porque no tiene paciencia para esperar a que fermente el mosto ni se asienten las madres. Su ansiedad por ser aclamado líder providencial le induce a moverle la silla al secretario insular José Miguel Pérez a ver si logra que se le caiga el reloj con su leontina.

Es cierto que nada se sabe de lo que éste haciendo Pérez, un político demasiado silencioso. Cuestión de estilo personal. Es posible que quienes viven el día a día del PSOE sepan por donde para, pero fuera de esas cuatro paredes sigue inédito. Tardé en percatarme de que era él a quien señalaba Arcadio Díaz Tejera en su nuevo ataque de redentor apabullante. No hay duda de que tan alcaldable concejal es una mina para los escribidores; pero esa condición no es lo mejor para su partido, para la isla y para el archipiélago necesitada de opciones a tantas escandaleras y cancaburradas.

Lo dicho: no tenemos para donde revolvernos que es el modo isleño de expresar impotencia.

Morir de éxito

Morir de éxito FRANCISCO POMARES

Cuando escribo estas líneas no sé quién diablos habrá ganado (o perdido) la batalla de Coalición Canaria anoche en Las Palmas. Lo cierto es que ni lo sé ni me importa un bledo. Perdón por la confianza, pero es una verdadera vergüenza que el partido que Gobierna esta región ande metido en una guerra de guerrillas intestinas sin final previsible ni vencedor creíble. A estas alturas lo único que diferencia a Coalición Canaria de un festín caníbal es que en Coalición se comen unos a otros hasta los vegetarianos. Uno tiene la obligación de tratar con seriedad y rigor a los señores que se dedican a la política (incluso a los nacionalistas), pero cada vez se hace más cuesta arriba tomarse en serio estas peleas tan miserables y mezquinas por convertirse en dueños y señores absolutos de la misma nada.

El creciente deterioro de Coalición como organización política no se produce sólo en Gran Canaria: acabará por convertirse en una moda. Los únicos sitios de Canarias donde Coalición Canaria no tiene problemas serios son en La Gomera y en La Palma. En La Gomera porque no existen y en La Palma porque -es bien sabido- los palmeros suelen llevar la contraria en todo. En fin, que en Tenerife el alcalde de La Orotava, Isaac Valencia, acaba de amenazar a su propio partido con abandonarlo si no le permiten construir un hotel que va en contra del l Plan Insular de Ordenación. Valencia, imitando a los peperos de Orense, ha dado un plazo de una semana a Ricardo Melchior para que se piense si le deja o no construir un hotelito de lujo con su palacete de congresos adosado. Y no es el único: a la de tres, el complejo tinglado que Coalición se ha montado en las Islas puede perfectamente estar a punto de desmoronarse, en medio de una generalizada crisis de autoridad -de la Presidencia del Gobierno a la de Coalición, y tiro porque me toca-, en la que cada cual pone a caer de un burro a todos los demás y nadie se ocupa más que de sus propios asuntos.

Les reconozco que añoro aquellos días en los que los ´modernos nacionalistas´ parecían tomarse a sí mismos en serio. No entiendo que estén quemando de esta forma tan inconsciente y vana el capital político que gentes como Manuel Hermoso, Lorenzo Olarte, Victoriano Ríos, Antonio Castro o Tomás Padrón (otro instalado hoy en el disparadero del descontento) contribuyeron a crear con sentido del sacrificio, carretadas de ilusión, capacidad de compromiso, y un tremendo esfuerzo. Tras perder las elecciones de 1996, Felipe González dijo que los socialistas habían "muerto de éxito". Pues éstos van por el mismo camino: tienen una indigestión de soberbia, y mucha menos capacidad de aguante.

Peregrina

Peregrina LUIS GARCÍA DE VEGUETA

Un entrañable rincón de la ciudad, la calle de la Peregrina, guarda la memoria de hechos y personajes fuera de lo común aunque, eso sí, señalados por ese profundo carácter isleño. Es una calle nuestra, de todos los ciudadanos, ya que "ese angosto tramo que une la calle de los Malteses con la Plazuela" (una definición de Juan Antonio Martínez de la Fe) cumple también la misión de encauzar el fluido humano, a pie, que transita desde San José, Vegueta y San Juan para acudir a Triana y su distrito comercial.

En la calle de la Peregrina, en tiempos del memorialista y comerciante don Antonio de Bethencourt y su vecino el naviero don Cipriano Avilés, dueño de unos veleros dedicados a la pesca del salado en Río de Oro, solía pasar por allí el señor Vernetta de ida o vuelta de su botica "Las Cadenas" en la calle de los Remedios. La gente de este enclave ciudadano, de ayer y hoy, forma una rica y variada galería de retratos que va del daguerrotipo clásico a la foto digital de ahora, y con tal variedad de matices que sólo un gran artista, el escritor José Miguel Alzola, pudo recrearla en beneficio de los espectadores.. o lectores. Ahí están, en efecto, a través de la biografía de la calle una radiografía lúcida de la Peregrina del quinientos, la enrevesada historia de Doña Marina de Mújica y otras damas de parecida catadura mágica; la casa de los Santos Nombers; la familia Grondona, los Penichet, Sarmiento, Cantero y otras nobles estirpes; la tendera irascible, también conocida como la Galinda, y los expertos maestros de veleros José y Cayetano Grek; la saga de los Torón, la familia Briganty y los ascendientes de don Francisco García, el futuro
Pancho Cabildo; los Navarro Sertino, y la familia Ayala y sus parientes Benítez Inglott... y así la "casa partida" y diversas familias de alcurnia o modesto papel social según soplaba el viento de la fortuna, y ya en nuestros días mi apreciado pariente Manuel Ojeda-Deurván y, hasta hace poco, el abogado Ambrosio Hurtado de Mendoza, cuyas peripecias personales dejó escritas para sus hijas y ojalá se publiquen para su merecido recuerdo y mejor conocimiento de la canariedad de don Benito, su pariente.

Hasta otro día, usted.

Historia de una sospecha

Historia de una sospecha ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Diálogo entre dos periodistas en medio de la redacción de La Provincia: "yo - argumentaba uno de ellos- creo que hay que hacer algo en el Istmo. Es una zona manifiestamente mejorable. Pero tengo derecho a ser reticente, tengo derecho a sospechar aunque sólo sea por una razón: por el ´mamotreto´. Tengo derecho a temer que lo que se quiera vaya por el mismo camino...porque a pesar de lo bonito que presentan el proyecto, nadie ha dicho todavía que tirar ese bodrio tiene que ser un objetivo a medio plazo". Pues por la misma regla de tres muchos ciudadanos dudan de las intenciones de la Viceconsejera de Turismo, Pilar Parejo, en relación con los estudios profesionales de Hecansa.

Si primero tomó la decisión de finiquitar los cursos de dirección y gestión hotelera, afirmándose que se trataba de una decisión aislada, que no era punta de ningún iceberg, luego se ha confirmado que sí, que algo más había bajo la superficie del agua. Anteayer se reconoció a este periódico que, ciertamente, se baraja la posibilidad de abandonar los locales de Monte Coello, donde la Caja tenía parte de su Obra Social de atención a los minusválidos psíquicos, cuya costosa remodelación, por cierto, aun no ha terminado del todo. La idea es, según lo que se ha ido sabiendo, bajar a la capital y centralizar estas dependencias de los Hoteles Escuelas de Canarias con las de la futura Sociedad de Promoción que sustituirá a Saturno. Y aunque se dice que se está buscando el edificio apropiado, los rumores señalan en una sola dirección: una construcción, destinada a viviendas, situada frente a Presidencia, en la calle de León y Castillo, propiedad del Grupo Dunas, y que ya se planteó como sede provisional de los juzgados de Las Palmas hasta que se construyera el nuevo Palacio de Justicia. ¿Qué va a pasar con los locales que se abandonan en Tafira Alta?, ¿se intentará un cambio de uso a residencial para ´ajustar el valor´?

Esto en el fondo es lo de menos para el caso que nos ocupa. ¿Tiene sentido la mudanza que se proyecta?, ¿qué beneficios produce? Decir que se trata de buscar sinergias con la nueva Saturno es una abstracción metafísica. Con quien se han de buscar las sinergias y los complementos es con el Hotel Escuela de Santa Brígida, núcleo de Hecansa. A no ser, claro, que lo que esté en marcha - es lícito ver el tema desde este prisma, teniendo en cuenta lo que hay que tener en cuenta- sea el desmantelamiento de los estudios y la progresiva clausura del centro. El hilo argumental para este proceso ya ha sido esbozado: se ha dicho que se potenciará la vinculación de la FP con la hostelería y el turismo, se ha dicho que la Universidad podrá acentuar la vertiente de las prácticas de sus titulaciones específicas... Expresado utilizando el material del refranero, el sastre ya ha comenzado a tomar medidas a los santos. El resultado, como sospechan algunos ´atilólogos´, puede ser que un buen día simplemente Hecansa deje de existir, se privatice el hotel escuela, con lo cual dada la inexistencia de una demanda adecuada, volvería a presentarse la opción de su cierre o de su conversión en apartamentos... La historia isleña -la del ´pleito´- demuestra que en estos asuntos nada es nunca producto de la casualidad.

Puede ser cierto que haya que mejorar tanto a Saturno como a Hecansa; nadie lo duda. Pero como asegura un importante empresario, con gran experiencia en la banca, "todo sistema organizativo es válido si está bien gestionado". Los defectos de Saturno son subsanables, incluso si se acomete un cambio en la titularidad con la entrada de capital privado. Lo mismo sucede con los Hoteles Escuela, que, no conviene olvidarlo, responden a un modelo de éxito, como el de La Haya o el de Lausana. En este tema puede haber varias causas para la crisis. Una de ellas es la que tan bien ha teorizado el profesor Luciano Parejo: la ´necesidad´ vital de muchos políticos de arrasar con proyectos de sus antecesores, una especie de variable del ´complejo del osito de peluche´ aplicado a la administración pública. Porque tantos cambios, tan de repente y tan sigilosamente acometidos, no obedecen a las pautas habituales de un sistema parlamentario. Hasta ahora, y en cuestión de tanta trascendencia estratégica para el Archipiélago, no se ha suscitado un debate en la Cámara, ni la oposición ni las fuerzas sociales han tenido ni arte ni parte.

Claro que hay empresarios que dicen amén y se desmarcan del ambiente general. Es lógico. Es mucho lo que se juegan y cada día es más frecuente que públicamente digan una cosa y luego, off the record (y hasta ´on the rock´, como dice alguno llegado directamente desde las medianías) le digan al periodista, con cara de preocupación que sí, que es verdad que se están produciendo fugas, que es cierto que el ´poder tinerfeño´ es un factor de presión importante. Y hasta es posible que ciertos personajes recen el rosario con el Gobierno, por eso de que la familia que reza unida permanece unida, como decía el padre Peyton, esperando tener oportunidad de hacer buenos negocios con los restos del naufragio. Que esto es muy pequeño.

El Consejero Insular de Turismo, Juan José Cardona, niega que haya ningún desequilibrio en favor de Tenerife

El Consejero Insular de Turismo, Juan José Cardona, niega que haya ningún desequilibrio en favor de Tenerife Entrevista a Juan José Cardona, Consejero de Turismo y Transporte del Cabildo Insular de Gran Canaria por el Partido Popular.

P: ¿Cree que en la Consejería de Turismo existe un desequilibrio en favor de Tenerife, como plantean los representantes de los empresarios grancanarios? ¿Le convencen los argumentos expuestos para lanzar esta denuncia?

R: Creo que lo que menos necesita el sector turístico en estos momentos son las divisiones y peleas. Creo que Gobierno, cabildos y empresarios debemos trabajar unidos y, por tanto, considero que este tipo de discrepancias deben ser canalizadas y discutidas en las mesas de trabajo que existen al efecto. En mi opinión, ninguna de las cuestiones que se han denunciado han sido discutidas en esas mesas de trabajo ni en el fondo ni en la forma. Esta escenificación de una pelea debió evitarse porque, si existen esos desequilibrios, hay que decirlo en los escenarios adecuados. Creo que debemos trabajar unidos.

P: La patronal ha culpado de esos presuntos desequilibrios en favor de Tenerife a los políticos de Gran Canaria. ¿Cómo encaja estas afirmaciones?

R: Es lo mismo que se dice en Tenerife, pero a la inversa. En esa Isla tienen la sensación de que Gran Canaria cuenta con instituciones fuertes y el peso en la gobernabilidad de Canarias está creciendo en Gran Canaria. A mí me da la sensación de que estamos ante el eterno y ya histórico discurso de las dos caras de una misma moneda. Creo que no es el momento de escenificar disputas internas. Otra cosa es que no existieran las mesas de trabajo o que los interlocutores nos negáramos la legitimidad o la capacidad para dialogar para resolver disputas internas. Pero existiendo esos instrumentos de trabajo, que no se han utilizado, no es lógico. En el fondo de la cuestión, yo mentiría si dijera que la Consejería de Turismo no ha abierto las manos y sus políticas a la participación de los cabildos y los empresarios, y creo que esto hay que decirlo. Todas las decisiones adoptadas en ese departamento han sido analizadas de forma conjunta.

P: En el ámbito político, resulta llamativo que usted, que es uno de los líderes del PP en la Isla, muestre su apoyo a la gestión de la Consejería de Turismo, dirigida por integrantes de CC y por una dirigente de ATI como Pilar Parejo, en lugar de decantarse por los representantes de la patronal, afines al PP.

R: No hay que buscar explicaciones rebuscadas. Las cosas son mucho más sencillas. Llevo algo más de un año en la política turística de Gran Canaria, y creo que soy coherente, que parto de una base sólida de colaboración con el empresariado y el resto de las instituciones. Hasta ahora hemos trabajado seriamente y fruto de ello ha sido la Cumbre de Turismo. Voy a seguir trabajando en la misma dirección y no voy a cambiar esa línea de trabajo porque el presidente de la patronal un día dé una rueda de prensa para decir una serie de hechos que no comparto, y que considero que no se corresponden con el trabajo de este último año. Yo no puedo impedir que la Confederación manifieste lo que crea conveniente. Eso no va a condicionar mi línea de trabajo, porque lo considero injusto y poco coherente. Llevo un año trabajando, de la mano de los empresarios y, hasta la fecha, creo que estoy respondiendo a las expectativas, necesidades y objetivos que plantean. Esa estrategia tiene un encuentro con el Gobierno canario y lo que no voy a hacer es pelearme con el Gobierno canario por lo que pueda decir el presidente de la Confederación. Él plantea que las cosas van en una dirección, empleando criterios que no ha contrastado conmigo. Uno se sorprende un día con unas declaraciones que enarbolan una cierta defensa de los intereses de Gran Canaria y ¿ahora se pretende que todos nos sumemos? Pues no sería coherente. Es muy fácil para un dirigente empresarial o político sumarse a ese discurso de enarbolar la bandera de Gran Canaria frente a Tenerife. Pero eso no significa que sea lo más coherente o responsable.

P: ¿Entonces, usted no cree que Turismo esté desviando su poder hacia Tenerife?

R: Sinceramente, creo que no. Los problemas del sector turístico de Gran Canaria son otros y mi obligación es detectar nuestras debilidades y poner en marcha para solucionarlos.

P: La patronal criticó el nombramiento de una directora de promoción de Tenerife. ¿Usted qué opina sobre la medida?

R: Lo que no podemos plantear a estas alturas, cuando lo que debe primar en la sociedad es la integración o la tolerancia, es discriminar a una persona por su lugar de nacimiento, en lugar de analizar su valía profesional y personal. Creo que es importante que el Gobierno cuente con profesionales de prestigio. Si surgieran desvíos, los cabildos tendríamos la oportunidad de denunciarlo, pero discriminarla a priori, sólo porque es de Tenerife, no responde a un argumento serio. Cuando se plantea eso de que Tenerife recibe más turistas, pues es lo mismo que si se dice que Gran Canaria recibe más que Lanzarote. Hay que aclarar que se trata de una cuestión de número de camas. Los datos dicen que la isla de Gran Canaria es un destino líder en gasto medio por turista y además ha mantenido precios más altos en su planta alojativa. Es un destino más rentable. Entonces, yo le pediría a todos un esfuerzo para quitarnos el victimismo o complejo de que aquí se hacen las cosas peor que en Tenerife. Tenemos que mirar lo que hacemos nosotros y trazar nuestra propia estrategia. Y debemos introducir una cultura del esfuerzo porque estamos acostumbrados en los últimos 30 años a recibir una cantidad de turistas pensando que no tenemos rival. Pero hemos llegado a un punto en el que debemos ganarnos año a año a nuestros clientes, mejorando y ofreciendo
servicios diferentes.

P: ¿Considera que la supresión del curso de dirección hotelera de Hecansa fue una decisión acertada?

R: De todas las cuestiones planteadas por los empresarios en los últimos días, la referida a Hecansa es la única que tiene un cierto fundamento, quizá por falta de información por parte del Gobierno. La Consejería debería hacer más esfuerzo aún para informar y presentar los criterios que maneja sobre la reforma de la formación en Canarias. El turismo es la potencia económica de las Islas y debemos contar con una maquinaria formativa potente, que no la tenemos. La FP dirigida al turismo debe mejorar y engarzarse con el sistema educativo. El argumento de que la empresa pública Hecansa concede un título sin reconocimiento académico, me parece un argumento insuficiente por parte del Ejecutivo. Lo que ha habido es falta de información.

´El pacto entre el Partido Popular y ATI está desmantelando a Gran Canaria´

´El pacto entre el Partido Popular y ATI está desmantelando a Gran Canaria´ Entrevista a la concejal capitalina María Bernarda Barrios.

P: Gracias a su trabajo ha podido comprobar cómo el pleito insular dio el salto desde Canarias a Madrid. Desde esa perspectiva, ¿qué opina de este constante enfrentamiento entre canarios de una y otra isla?

R: Desde luego se ha demostrado que los canarios hemos estado divididos desde los inicios del parlamentarismo en España, realizando cada uno su propio camino. El nacionalismo que tenemos en la actualidad es hijo de este fenómeno, pues no es más que la suma de insularismos. De ahí se derivan los grandes problemas de esta tierra. Al pleito insular lo hacen aparecer voces interesadas para enemistar a los canarios. Estoy convencida de que nunca podrá existir una región canaria fuerte si cada una de sus islas no es fuerte.

P: ¿No le parece que este conflicto forma parte ya de la propia singularidad isleña?

R: En los debates que hemos recopilado desde el Estatuto de Bayona hasta la actualidad, durante casi dos siglos, se demuestra que Gran Canaria lleva al menos doscientos años intentando con su fuerza, su impulso y su riqueza que se reconozca la importancia que tiene.

P: ¿Qué soluciones se le ocurren para solucionar este mal endémico?

R: Ahora se oyen voces que piden aumentar el número de parlamentarios regionales y al final eso es cerrar una herida en falso, el pleito insular no se ha solventado porque no hay valentía. Nadie que crea en el proyecto de Canarias va a quitarle a una isla para dárselo a otra. El pleito insular sólo se acabará cuando a cada isla se le dé lo que precisa y eso se puede hacer siendo realistas y objetivos.

P: En su obra usted apunta a las élites sociales y económicas como impulsoras del llamado problema canario, ¿cree que sigue ocurriendo en la actualidad?

R: Por supuesto. Muchas veces son los intereses electorales de un determinado político los que crean artificialmente una necesidad para luego solventarla y aparecer como alguien necesario. Y mientras tanto Canarias está perdiendo un tiempo precioso. En Gran Canaria
existe una falta de ilusión tremenda, hemos perdido la autoestima. Si los grancanarios leyeran los debates de los diputados nacionales defendiendo su isla estarían muy satisfechos y orgullosos de ellos y se mostrarían más beligerantes.

P: ¿Cree que se está respetando la Ley de Sedes?

R: En absoluto. La Ley de Sedes se está incumpliendo. Cuando Gran Canaria reclamaba la capitalidad o la División Provincial y ahora que se cumpla la Ley de Sedes, detrás está que se haga justicia. Todos sabemos que la Ley de Sedes no se está cumpliendo, que la toma de decisiones está en este momento en Tenerife y todo ello con el silencio de políticos grancanarios. Yo lo percibo así. Gran Canaria tiene toda la razón cuando habla de desequilibrios.

P: A su juicio, ¿quiénes son los principales responsables de ese incumplimiento?

R: El problema es que nos están manipulando con desinformación, tanto en Gran Canaria como en Tenerife. Ahora existe un pacto entre el Partido Popular y ATI y se nota cómo están desmantelando a Gran Canaria. Y hablo de ATI y no de Tenerife. Se trata de un partido que está perjudicando a la propia isla de Tenerife.

P: ¿Qué opina de la gestión de Adán Martín al frente del actual Gobierno canario?

R: Uno de los problemas de Adán Martín es su trayectoria previa, muy beligerante contra Gran Canaria y en favor de Tenerife. Ese camino está sembrado de compromisos y ahora intentar convencer a los ciudadanos de lo contrario es difícil. Yo creo que está haciendo un esfuerzo por ser el presidente de todos los canarios, pero los grancanarios no lo perciben así.

Castillo de la Luz

Castillo de la Luz RAFAEL G. MORERA

La Junta de Amigos Defensores de La Isleta y Patronato de las Fiestas de la Naval ha decidido, ante la falta de contestación por parte del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y de sus gobernantcs a los diferentcs escritos e instancias presentados hace más de un año, trasladar todos los asuntos/trasuntos solicitados a los munícipes para el año 2005, y que los actos de este año sean desarrollados y llevados a cabo por la antigua Comisión de Fiestas.

Escritos, que fueron numerosos, en los que se pedía la eliminación, lógicamente y con urgencia, del ascensor del Castillo de la Luz; la instalación de la campana con su correspondiente horca, y otros temas como son el monumento al Cambullonero en el entorno del barrio, el monolito y homenaje a los alcaides del Castillo o la conmemoración de la histórica batalla naval contra Francis Drake. Como ven, los temores de Manolo García se han cumplido, y cosas tan serias, y además históricas, como el ascensor del Castillo, siguen sin resolverse, y dos piedras.

No hace falta decirles el enfado que hemos percibido en el amigo Manolo García con todos estos planteamientos, y el absoluto silencio administrativo de la alcaldesa, Pepa Luzardo y de los concejales del gobierno municipal del Partido popular. Un hito emblemático de la historia del Puerto, de La Isleta y de toda la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, como es el Castillo de la Luz, que jugó un papel decisivo en la defensa de Las Palmas en numerosas ocasiones, entre las que destaca la batalla contra Sir Francis Drake el 8 de octubre del año 1595, sigue al pairo, y nunca mejor empleada esta acepción tan marinera.

En el barrio de La Isleta y en el Puerto de la Luz hay un enfado muy grande por todos estos temas, que no parecen tener ninguna solución ante la desidia de la mayoría de los munícipes que gobiernan esta bendita y a veces caótica ciudad.

Sigue la trampa

Sigue la trampa ANGEL TRISTÁN PIMIENTA

El mismo día, y de forma casual, el periódico La Provincia publica en primera página dos noticias aparentemente contradictorias: "Las Palmas recaudó 150 millones de euros más que Santa Cruz de Tenerife en 2003. En los seis primeros meses de 2004, la diferencia con la provincia tinerfeña es de 64 millones". La otra aparecía en un sumario, a donde fue desplazada por el tratamiento gráfico que exigía la inmensa tragedia de la escuela de Osetia del Norte: "La capital (Las Palmas de Gran Canaria) encabeza el paro en la región, con más de cuatro puntos por encima de la media".

Dos días antes, y durante la visita que realizó a este periódico la Viceconsejera de Turismo, la tinerfeña Pilar Parejo trató de convencer a sus interlocutores afirmando su total neutralidad inversora: "Tengo el mayor interés -le decía al director- en que los presupuestos sean totalmente equilibrados, en no dar a ninguna de las dos islas grandes más que a la otra. Total igualdad". Poco después, cuando Amado Moreno la entrevistó, soltó la famosa frase de que "me van a matar, pero hace tiempo que no llevo la gorra de ATI".

Pero el problema no es una gorra: es una cultura. La doctrina oficial ática es separar los ingresos de los gastos, y hacer todo lo posible para que no tengan la más mínima relación. Cuando no quedaba más remedio que dar las cifras insularizadas, en los tiempos de la JIAI y de los arbitrios del primer REF, era inevitable que año tras año los ciudadanos comprobaran quien recaudaba más, y sacaran después las oportunas conclusiones. La diferencia llegó a ser brutal, con las pesetas de entonces, más de doscientos mil millones acumulados, que por los pactos de origen, para sacar adelante la Ley 30/1972 en las Cortes franquistas, se repartían al cincuenta por ciento entre las dos provincias. El mantenimiento de este sistema llamado `fifty-fifty' suscitó sucesivas `rebeliones' en Las Palmas de Gran Canaria, verdadero 'granero' regional de impuestos. En muchas ocasiones se dijo que esta línea de dirección única de la solidaridad, sin corresponderse con las inversiones, produciría a corto plazo un desfase tal que crearía una pérdida de impulso y dinamismo -por la falta de "más madera" para alimentar la locomotora- y la aparición de enormes y peligrosas bolsas de pobreza. Eran los tiempos en que Fernando Fernández descubría las chabolas en el Confital y Eligio Hernández, delegado del Gobierno, miraba para los riscos y alertaba sobre la posibilidad de un 'caracazo'.

Después se hizo el silencio. Cuando José Miguel González ocupó la Consejería de Hacienda, y ATI se agarró como una lapa al Edificio de Guanarteme, hasta que llegó José Carlos Mauricio, un hombre de confianza, ya fue difícil conocer los datos isla a isla, que sólo han aflorado episódicamente y contra la voluntad de los órganos directivos. Comenzó la cortina de humo, las maniobras de encubrimiento y de dispersión. Pero la paciencia tiene premio y han logrado conocerse los datos provincializados de 2003: una diferencia brutal, que es más brutal porque los dineros se reparten según el criterio de la equidistancia y el equilibrio. 0 sea,
de la manera más improcedente de la ciencia económica. Eso sí: los que tienen los números no los quieren dar insularizados y usan los mas peregrinos argumentos, como que no son 'reales
del todo porque en Gran Canaria tienen la sede muchas empresas 'multinacionales', ¿Y en Tenerife no?, ¿Dónde la tiene CEPSA, la mayor industria regional?. El `run run', o cuando el río suena es porque agua lleva, indica que la mayor flexibilidad inspectora en Santa Cruz ha llevado numerosas cornpnñías a radicarse allí.

Pero este extremo de las domiciliaciones que interesan, pura contrapropaganda, es írrelevante. De cualquier manera puede averiguarse su impacto en el conjunto y adjudicarle un coeficiente. Pero de ida y vuelta. El resultado no modificará la tendencia por las evidentes compensaciones interinsulares. Es indiscutible que Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, por este orden, son en la actualidad la despensa fiscal del Archipiélago, con enormes potencialidades en las tierras conejcras y majoreras.

La sensación de agobio, y de trato injusto, se pone en fase de alerta roja cuando se constatan una serie de `casualidades' que son demasiadas para ser solamente una casualidad. En el sector turístico, Gran Canaria observa aturdida como todo se confabula contra ella. Incluso un icono de la formación hotelera cono los cursos de Dirección de Hecansa, se cierran de improviso sin buscar alternativas de consenso y menos traumáticas; los congresos nunca han despegado porque el Palacio de Meloneras se construyó con grandes deficiencias: y, se ha detectado una sospechosa cadena de decisiones teledirigidas en materia de Política Territorial y Hacienda.

En el Gobierno regional muchos ¿creen? -al menos eso dicen- que una política justa consiste en dar a todo el mundo lo mismo con independencia de lo que produzca cada uno y de las necesidades que tenga. Desde hace tiempo, desde el Atapuerca preautonómico, se viene diciendo que eso lo que es... es una trampa. Una cínica y perversa trampa.

Matías Vega o el injusto olvido

Matías Vega o el injusto olvido JESÚS GÓMEZ RODRÍGUEZ

El 25 de Julio se cumplió el 96 aniversario del nacimiento en la Calle Santa Bárbara del señorial barrio capitalino de Vegueta, de uno de los hijos mas preclaros de Gran Canaria, Don Matías Vega Guerra, en el seno de una familia de clase media, cuyo cabeza procedía de Artenara, y era procurador de los Tribunales.

Fue un político de fuerte personalidad, de especial idiosincrasia, admirado por unos y discutido por otros, pero, aunque conocido sobradamente por generaciones coetáneas o anteriores a la mía, es casi un desconocido para la juventud actual. A ella le dedico estas líneas.

Permítanme como introducción decir que no creo en la extrapolación de las circunstancias de una situación política concreta a periodos posteriores, y que en ese contexto hay que enjuiciar la acción de los protagonistas de la época. También, que no voy a hacer referencia a temas como relaciones interinsulares, con el gobierno central, y a su visión internacional de Canarias como plataforma no sólo de lo que él llamaba el Gran Magreb africano, sino con toda América. Así se expresó cuando trajo a Gran Canaria en un 12 de octubre a todos los embajadores de las tres Américas.

Don Matías estudió en el Colegio de San Agustín y en el recién abierto Instituto Pérez Galdós. Se licenció en 1928 en derecho en Granada tras pasar el primer curso por La Laguna. Un año antes, durante la Dictadura de Primo de Rivera, se nos concedió la ansiada división provincial. Y los Cabildos, que tenían ya dieciséis años de vida, continuaban con su importante desarrollo competencial y político.

De regreso a la Isla, pronto destaca como abogado y una vez sobrevenida la dictablanda del final de los años veinte pasa a integrarse en el partido liberal de don José Mesa y López, al reanudar éste la actividad política. Mesa fue el heredero político del fallecido don Fernando León y Castillo, y fue el segundo presidente habido en el Cabildo grancanario. Don Matías siempre los admiró. Y siguió a Don José, también durante la República del 31, con diversos cargos dentro del partido y, desde luego, ya soñando con ocupar algún ida la Presidencia insular.

En esos años logra, a base de tesón, casarse con Clara Rosa Sintes Rodríguez, perteneciente a una prestigiosa y opulenta familia canaria que se oponía a las relaciones ya desde el noviazgo. Clarita –como él la llamaba– mantuvo siempre un papel discreto, dedicada fundamentalmente a obras sociales y religiosas, pero siempre mimada y considerada con todo cariño por su marido. Con ella consultó muchísimas cosas. No era un cero a la izquierda.

Tras la sublevación de Franco, en julio del 36, con el grito inicial, que pronto olvidó, de ¡Viva la República!, don Matías fue movilizado, pasando a ser teniente del Cuerpo Jurídico Militar. Pero políticamente, pese a ser de derechas, fue relegado al igual que don José Mesa y sus seguidores, a segunda fila porque los duros del Movimiento les atribuían “tufillos liberaloides”.

Fue en las postrimerías de la Guerra Mundial 1939-1945, cuando se inicia el protagonismo efectivo de don Matías, esta vez de mano de otro político canario, el prestigioso civilista, el palmero Blas Pérez González, ministro de la Gobernación, autor de la Ley de Bases de Régimen Local, y quien se hizo eco de la recomendación del senador don Pedro del Castillo Olivares. Una gran foto de don Pedro contemplé siempre en la antesala de su despacho de la calle de Triana.

En efecto, en julio de 1945, es nombrado presidente del Cabildo, y de su Mancomunidad Interprovincial, tomando posesión en agosto, siendo redesignado en el cargo durante 15 años. El lema de don José Mesa: “Todo por y para Gran Canaria”, lo hizo también suyo.

Tuve la suerte y honor de ser colaborador suyo durante casi 20 años: diez en los últimos de su gestión cabildicia y luego, seguidamente, otra decena en el Banco de Canarias, del que era presidente.

Don Matías –además de contar con un eficaz equipo de consejeros amigos (Graciliano Morales, José Bethencourt, Suárez Valido, Caubín, Manrique de Lara, entre otros)– se rodeó en 1950 de otro de carácter funcionarial, con los tres nuevos funcionarios opositores: con el taquígrafo Tomaso Hernández Pulido, con la auxiliar Nieves Galván, como secretarios particulares, y conmigo, secretario ejecutivo. Éramos el equipo administrativo más cercano a la Presidencia. En otro plano –especialmente en el creativo– destacaba el asesor cultural y personal, el irrepetible, genial y genioso Néstor Álamo, quien durante muchos años tuvo cierto mando no sólo en Bravo Murillo, sino en Triana, gran amigo de Clarita.

Magma que sube

Magma que sube ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Cuando los políticos entran en trance regionalista suelen negar en los últimos tiempos que exista el más leve atisbo del ´pleito insular´. Eso ´no viste´ hoy día. Y encima sería reconocer un fracaso compartido por parte de quienes llevan más de una década gobernando la Comunidad Autónoma. A nadie le gusta aparecer como un tramposo, si es la parte activa, o como mínimo un calzonazos, si es la pasiva. Pero la realidad es la realidad y una vez más aflora el conflicto, de la misma manera que el magma está subiendo a la superficie en las faldas del Teide. José Segura, el delegado del Gobierno, sabe perfectamente, y está preparando todos los medios de Protección Civil necesarios, incluyendo máscaras antigás, que de aquí a final de año lo más probable es que pase algo.

Pues de aquí a final de año algo pasará también en Canarias. El letargo y la tinta de calamar de siglas y más siglas, que ocultan temas vitales para el equilibrio del Archipiélago, como es la buena fe contractual, están dando paso a otra nueva crisis, que nada tiene que ver con la gubernamental, una situación en estado latente que forma parte ya del ´acervo´. Digan lo que digan los primeros actores de la película, nacionalistas y populares, y hasta los extras socialistas que ahora tienen puestas todos sus ilusiones en dejar de ser figurantes, aunque sea en el honroso e imprescindible papel de oposición democrática, y pasar al primer plano.

En el fondo de trata de una segunda parte del debate sobre la ´ley de sedes´, también abierto, como el actual, por este periódico. El desequilibrio en las sedes de la administración autonómica fue la consecuencia de un modo perverso de concebir la gobernación regional. El Parlamento tuvo que acometer la tarea de recomponer el equilibrio que fijaba el Estatuto... pero nunca se llegó a desarrollar más allá del papel, que como es sabido, aguanta todo lo que le escriban. Y esto por una poderosa razón: porque la madeja estaba tan liada que, sencillamente, desandar lo andado requería una determinación política que nadie tuvo.

Los primeros en saltar fueron los sindicatos que defendieron el criterio de que "a lo hecho, pecho", e incluso plantearon una cuestión de inconstitucionalidad, resuelta en fechas muy recientes con bastante sentido común por el TC. Y es que, por supuesto, siempre, siempre, siempre, se pueden utilizar argumentos en apariencia razonables para justificar lo injustificable. El arte del disimulo es muy importante. Cada vez que el croupier hace trampa desvía la atención hacia un señuelo. Se trata de mejorar la gestión, elevar la calidad, promover el progreso... pero el resultado es que a ATI se le puede aplicar el dicho de que moro viejo no aprende idiomas.

Es como la pantera del Libro de la Selva, que la pobre tiene que controlar sus ímpetus de pegar el zarpazo. Los empresarios grancanarios, que se han decidido a recriminar a la clase política insular por su pasotismo, cuando no por su complicidad, han reinterpretado convenientemente el desmontaje de la Consejería de Turismo con algunos hitos fundamentales, que ayudan a entender la globalidad: el cierre de los cursos de dirección de Hecansa, la desaparición
de Saturno, del Observatorio Turístico y de Canary Data... mientras las estadísticas demuestran que el número de visitantes de Tenerife supera en más de un millón al de Gran Canaria...sin el recurso natural de las playas. "O los turistas son bobos, o aquí pasa algo", dice un industrial del sector. Pasa algo, claro. "Es muy sospechoso - dice un ´canarión´ malpensado-que siempre que en Gran Canaria se va a hacer algo que no tiene Tenerife aparece algún inconveniente misterioso que lo retrasa. Fíjese usted qué historia más extraña la del palacio de Congresos de Maspalomas, cuyos problemas se van a arreglar una vez que esté inaugurado, casualmente, el de Las Américas. O miremos el caso del Hospital Militar. O el del viejo Pino. Ha llegado a publicarse, y nadie lo ha desmentido, que altos funcionarios han dicho que hasta que Santa Cruz no tenga su centro sociosanitario aquí todo quieto parado".

La viceconsejera de Turismo, Pilar Parejo, y el propio consejero Juan José Herrera Velázquez, han reiterado su criterio de que aquí no pasa nada, que nadie trata de llevarse la Consejería para Tenerife, en el todo o en la parte. Ambos han negado segundas intenciones en el desmantelamiento de Saturno; han dicho, muy alto y muy claro, que cualquier sospecha es infundada. Han puesto de relieve como se sigue trabajando codo con codo con todo el sector, como el empresariado ha participado en la definición de nuevos objetivos... Sí. Pero las sucesivas reuniones al respecto se han celebrado...en Santa Cruz de Tenerife y no en la sede oficial de la Consejería. ¿Es un tema menor?, ¿es algo irrelevante? Según como se mire. Lo mismo se decía antes de que los datos objetivos aconsejaran corregir el norte magnético y elaborar una Ley de Sedes que volviera a reponer el equilibrio estatutario. Por ejemplo: antes la consejería era de Turismo y Transportes.
Ahora es sólo de Turismo. ? A dónde ha ido Transportes?. ¿A Valsendero? Y queda el tema de las cuentas claras. O sea, insularizadas.

Hay que fichar políticos de fuera

Hay que fichar políticos de fuera JOSE A. ALEMAN

Juan Torres, decano del Colegio de Arquitectos y Javier Mena, presidente de la sección o como se llame de Las Palmas del mismo Colegio, han comentado lo de Soria. O sea, eso de que los arquitectos isleños son una mierda y hay que traerlos de fuera para que hagan las cosas importantes y les enseñen. Vino a decir, que si puede contarse con un Ronaldo, un Beckam o un Ronaldinho para qué perder tiempo con los Pérez y los Garcías canteranos.

Javier Mena respondió con una elegancia que no merece el papanatismo energuménico soriano. Y ambos dos, Torres y Mena, se mostraron sorprendidos de que Soria padezca el complejo de inferioridad isleño ante los foráneos que creían superado. No saben, a lo que se ve, que Soria no sólo tiene ese complejo y que todos ellos, al decir de los psicólogos, afloran en forma de prepotencia y tremenda eclosión de sus famosas “zetas” a prueba de logopeda cuando se siente confundido. Y me da que semejante salida del “tiezto” indica que está de los nervios. Quizá porque la actitud de los arquitectos le dificulta cumplir en tiempo y forma sus compromisos. Los que sean.

Dijo Torres, al respecto, que a él nunca se le ocurriría proponer la traída de políticos de fuera. Y ahí, ya ven, discrepo. Porque, queridísimos míos, es una buena idea. La cantera política canaria no ha dado en los últimos tiempos sino batatas, que diría mi abuelo. O sea, mediocridades y si Soria extrapoló a los arquitectos la práctica futbolera de buscar fuera cracks y hombres de mediapunta, no veo razón de que no podamos fichar presidentes de Cabildo. Sé que no es posible y que las elecciones y todo eso nos obligan a tirar de lo que hay de cantera; pero la idea no está mal.

Cambiando de tercio sin abandonarlo del todo, habrán visto que el concejal de Urbanismo de Telde, Guillermo Reyes, se ha revelado de la misma escuela de bocazas que Soria. No es del PP, pero admitan que está haciendo méritos. La oposición le está dando en el bebe por su proclividad a las permutas con Santana Cazorla y Reyes ha ordenado, en plan de se van a enterar, la revisión de las actuaciones de la oposición teldense cuando mandaba con Francisco Aureliano Santiago Castellano, etcétera. Otra joya, por cierto. Lo que me parece muy bien, no vayan a creer. Sólo que una cosa es una cosa y otra cosa son dos cosas.

Quiero decir, en fin, que Reyes actúa en represalias y a ver si a la oposición le entra el chirgo y se aviene a dejar estar a Reyes (y a la pepera Torres, no se me olviden) en paz. Yo callo tus vergüenzas si tú dejas estar las mías es la proposición implícita. Siempre supe que caimán no come caimán y que los políticos entrantes no denuncian las tropelías de los salientes en cumplimiento del principio universal de hoy por ti, mañana por mí. Sólo cuando las malas relaciones entre políticos se exacerban, pegan a rebuscar papeles.

Reyes, por ejemplo, lleva meses en su cargo de concejal de Urbanismo. Si hay o hubo algo, lo sabe. O sospecha que si lo busca, lo encuentra. Y ha decidido buscar vengativamente. Más o menos, vuelvo con los arquitectos, lo que han intentado Luzardo y Soria con Javier Mena al acusarlo de haberse beneficiado de la “digitalización” concursal que ahora combate porque ha pasado, según Mena, a ser ilegal. No sé si será ocioso recordar que las adjudicaciones a Mena reveladas las hizo en su día el “mizmízimo” Soria. Lo dicho: hay que traer políticos foráneos para que le enseñen a controlar el jarabe de pico.

Una pena, repito, que no podamos fichar políticos de fuera al menos hasta que se recomponga la cantera y surja una camada que merezca la pena. A Dios gracias, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.

Empresarios y seguridad

Empresarios y seguridad ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

En el fondo, el principal problema de los empresarios canarios es esa sensación, a veces agobiante, de falta de seguridad jurídica. De que las cosas no suelen ser como son, que pueden ser de cualquier forma, según el capricho de la mayoría de turno. Un acuerdo plenario de todas las fuerzas políticas de San Bartolomé de Tirajana, en 1998, con un rosario de iniciativas muy explícitas, puede ser ninguneado cuatro o cinco años después sencillamente porque nadie lo recuerda en el momento ´procesalmente oportuno´. Nadie, excepto los afectados. Es lo mismo que la antojadiza subida del IBI en un 30 por ciento para compensar, dicen, la pérdida de licencias ocasionada por la moratoria.

Los alumnos de Hecansa, y sus propios trabajadores, y todo el sector turístico, se despiertan con una noticia cocinada, miren ustedes qué casualidad, de la noche a la mañana: el cierre de los cursos de dirección y gestión hotelera. Sin anestesia, como suele decirse; y desde luego, sin una ´mesa redonda´ en la cual se sienten, con libertad de expresión, todas las partes interesadas. Los comercios que forman un formidable engranaje microeconómico de riqueza en la zona Puerto no salen de un susto para entrar en otro. Es como una montaña rusa (con perdón) sin fin. Cuando no se les suprimen todos los aparcamientos en la calle se les impone una competencia con ayuda oficial creando un nuevo foco de actividad... situación que puede agravarse si el baile de los caprichos - nunca hay caprichos sin intereses, o como diría Antonio Castellano, sin comisiones (y no las obreras)- comete el disparate de desplazar el eje comercial de Mesa y López con nuevos megaproyectos situados en lugares inapropiados. ¿No hay lugar, en el tejido urbano cercano a Mesa y López, y ahora al Barranco de la Ballena, para ese sin duda eneficioso a futuro World Trade Center?

La recuperación de la Base Naval fue una iniciativa ciudadana que surgió una vez muerto Franco, porque algunos de sus principales impulsores además de hombres interesados por el bien común, son personas prudentes y temerosas de Dios y de S.E. (que no significa Sureste). Claro que en cuanto el proyecto cayó en las manos de los tecnócratas, que en adecuada paella, guiso en el que entra todo, reunía a técnicos y gestores liberales, qué digo, muy liberales, la iniciativa tomó enseguida derroteros más economicistas. Antes, era el Estado y las instituciones locales las que se encargaban de los sistemas generales; ahora, no. Ahora
en todas partes hay que sacar una rentabilidad. Rescatar el Arsenal para la Ciudad no se concibe sin una ´puesta en valor´; y, en honor a la verdad, no es algo de ahora mismo. Hace más de diez años que algún ingeniero portuario pintó los primeros ´monos´ que contemplaban una torre al lado del Real Club Náutico, y un relleno de Alcaravaneras, y edificios, emblemáticos, eso sí, diseminados aquí y allá. Y acullá. En plena borrachera de ideas, unos señores reclamaron en la prensa su derecho al horizonte, y el derecho de todos al sentido común.

La democracia no es nada si se vacía de contenido la ´seguridad jurídica´, porque la democracia es, ante todo y sobre todo, seguridad jurídica. Un empresario ha de saber perfectamente qué puede hacer según las normas y a largo plazo. No es de recibo, en la Unión
Europea 2004, que una compensación urbanística o una licencia de obras dependa del humor de los concejales y de las visiones del señor alcalde. Hay que decirlo una vez más: donde hay discrecionalidad, hay prevaricación y, caminante no hay camino, como decía Machado,
se camina hacia la corrupción. Sin darse uno cuenta. Pero es así. Un vecino de Telde a quien el vertiginoso cambio del municipio le ha convertido una finca en unos buenos solares lleva años sin conseguir aclararse sobre sus terrenos. Un día tienen tal aprovechamiento, y a la semana siguiente tal otro. Todo depende del arbitrio político. Como es natural, todas estas situaciones dan pábulo al rumor y a la sospecha. En la capital quien compró un piso con vistas al Puerto se encontró por arte de birlibirloque con un mamotreto delante cuya construcción surgió sin debate y a la chita callando. Que estos cambios se publiquen en el BO no significa nada, sobre todo si la intención de ´los de arriba´ es no hacer ruido. Con frecuencia llegan quejas a las redacciones de que el Plan General necesita constantes
interpretaciones, porque no queda claro si este edificio puede tener siete plantas y ático o no, y si este bajo puede ser comercial o no, incluso en calles de lo más céntrico, no en zonas enmarañadas de la periferia.

Si a todo esto se le suma que el Gobierno regional no respeta la Ley de Sedes - que acaba de recibir la sentencia sobre su plena constitucionalidad, puesta en duda por los sindicatos-, oculta sibilinamente información estratégica sobre la recaudación insularizada, tiene tics que a muchos le saben a rancio caciquismo y a otros a arrogante bananerismo y que se mete con más frecuencia de la conveniente en camisa de once varas... pues el panorama se complica. Y sigue sonando el río. Pero todo tiene un límite, aunque a veces no lo parezca.

Fábulas turísticas

Fábulas turísticas JUAN IGNACIO JIMÉNEZ MESA

En tanto los empresarios de Las Palmas se dedican a dilucidar si lo del traslado de la Consejería de Turismo va en serio o es una fábula, nadie pone en duda que, por otras razones, el peso de la oferta turística de Canarias se ha venido desplazando en los últimos años a Tenerife, isla que como todo el mundo sabe supera en número de camas a Gran Canaria, y sobre todo en camas hoteleras nuevas, que son las que con más facilidad y menos promoción se ocupan en estos momentos.

En la comparación interprovincial sigue ganando Las Palmas, pero al ritmo de los dos últimos años, paralizado ya el crecimiento en Lanzarote y Fuerteventura, pronto tendrá Tenerife más oferta que el resto del Archipiélago. Con mejor calidad, insisto, puesto que las nuevas plazas ofertadas son casi todas en dotación hotelera de cuatro o cinco estrellas y a muy buen precio. Las consecuencias de la ansiada moratoria son esas y a quien le pese que pregunte
por qué.

La preocupación de los empresarios por el flujo de las sedes parece fundada, aunque el presidente Adán Martín lo ha considerado una fábula y probablemente lo es desde el punto de vista puramente administrativo. Las fábulas, como ustedes saben, se emplean para explicar la verdad a través de un cuento. La fábula de que se llevan la empresa pública Saturno no describe algo cierto, pero nos explica que, irremediablemente, el poder de decisión en promoción turística terminará desplazándose hacia donde está el peso de la oferta hotelera. Además, los técnicos han dicho siempre que cada isla, o cada zona de isla, es un clúster en términos de oferta, de modo que nada tiene de extraño que se publiciten por separado, difuminando por tanto la idea de una promoción conjunta del Archipiélago, que es para lo que se creó Saturno. Lo malo es que si no coordinamos las distintas promociones terminaremos
yendo desde una inevitable situación de ofertas concurrentes, a un indeseable estado de feroz competencia, en el que casi estamos ya, a tenor del nerviosismo suscitado.

Respecto a las causas por las que Gran Canaria ha perdido primacía en la oferta turística, hoy sabemos que tienen mucho más que ver con el ánimo de la llamada sociedad civil que con la autoridad política regional. Algunos de los empresarios que ahora se quejan tienen parte de protagonismo en la gestación de esas ideas paralizadoras. El mismo ánimo se ha trasladado también, aunque algo más tarde, a Tenerife, de modo que hoy existe en esa isla tanta o más contestación a todo lo que sea crecimiento y progreso, ya sea la construcción de un puerto, una carretera o un nuevo hotel. El único dato singular es que los dirigentes empresariales tinerfeños han reaccionado, se han dado de lo que eso significa y tratan de convencer a sus
dirigentes políticos de que no es bueno frenar de golpe la actividad económica. Esa es la única diferencia con el mismo fenómeno vivido en Gran Canaria años atrás, una diferencia que habrá que atribuir al mayor dinamismo de los empresarios tinerfeños y no a la situación
política en una u otra isla, como algunos pretenden.

Es curioso que cada vez que se produce una situación de éstas, con pérdida de preponderancia de los negocios de una isla sobre la otra, se tiende a explicar en supuestas prevalencias institucionales. A veces ha sido así, pero no siempre. En estas cosas, oyendo cómo se expresan en Gran Canaria y cómo se expresan en Tenerife, podemos llegar a la conclusión de que los mejores políticos, los más hábiles, son siempre los de la otra isla, que se dan una maña tremenda para favorecer a los suyos. Para que todos estemos contentos deberíamos intercambiarlos durante algún tiempo.

De cementerios y monumentos

De cementerios y monumentos JUAN ANTONIO MARTINEZ DE LA FE

Pese a los años que uno acumula, la lectura de la prensa no deja de sorprendernos. En el rincón menos esperado, en el suelto minúsculo de cualquier página, aparece la noticia que llama la atención.

Uno, ingenuamente, pensaba que los tiempos en que se sometían a votación cuestiones que nada tienen que ver con ella habian pasado a la historia. Don Agustin Millares Carlo contaba, acompañado de la correspondiente carcajada, la anécdota de unos intelectuales votando si Dios existia o no. Y más cerca de nuestra época sucedió aquella no menos famosa votación de un consistorio sobre si Colón había estado o no en Gran Canaria, con independencia de los datos objetivos y documentales que se pudieran aportar. Dios no existe y Colón no estuvo en Gran Canaria por decisión mayoritaria. ¡lncreible!

Nos encontramos ahora en una situación que nos recuerda en gran medida estas sonadas votaciones. Resulta que un ayuntamiento, por votación de su mayoria absoluta, decide que el cementerio de la localidad no reúne los requisitos para ser declarado bien de interés cultural. Rango que le proporcionaria una beneficiosa protección. No dispone uno de más datos que los que recoge la noticia. Pero. tal y como está redactada, se desprende que no vale de nada el que exista una Universidad, con profesionales cualificados, que puedan emitir un dictamen sobre si el tal cementerio merece o no ser declarado bien de interés cultural. No señor: eso se decide por votación.

Schiller tenia mucha razón cuando afirmaba que los votos se deben pesar, no contar. Al menos en este caso. Para más inri, alegan los ediles de la mayoría gobernante que el camposanto de la localidad no reúne los requisitos que pide la ley canaria de patrimonio histórico para ser declarado BIC en la categoría de monumento, pues, según se recoge en la información periodística, “no posee valor arquitectónico, ni artístico o arqueológico”. Olvidan que. aparte de tales aspectos (ojo: el arqueológico no está en el texto referido a monumentos), figura, en último lugar, si, pero como elemento a tener en cuenta, el valor social, que pudiera, tal vez. haber pesado a la hora de llevar a cabo tan votada decisión.

No es cuestión aquí y ahora de entrar en si realmente el cementerio reúne o no los requisitos de un monumento a conservar; especialistas son quienes han de determinarlo. La cuestión se sitúa en si la opción corresponde a una decisión política sin que ésta se encuentre sustentada y avalada por el dictamen de personas cualificadas. Un monumento no lo es ni deja de serlo por una votación mayoritaria. Como ocurre con la existencia de Dios o la presencia de Cristóbal Colón en Gran Canaria, no son temas que dependan del mayor o menor número de votos. No sé por qué. pero este asunto me trajo a la memoria lo que dijera Fernando Chueca: “En España, cuando no hay dinero. los monumentos se hunden solos. Cuando lo hay, es peor, los estropeamos nosotros”.

Hace 75 años, un día del Pino

Hace 75 años, un día del Pino JOSE LUIS YANEZ

El 8 de septiembre de 1929, hace 75 años, el Día del Pino se celebró con un tono de especial solemnidad. José Rodnguez Casademunt, un mallorquín que había sido nombrado Capitán General de Canarias el 21 de noviembre del año anterior, tuvo el honor de ser la primera persona que ostentó la representación del monarca Alfonso XiII en las celebraciones de la Patrona de la Diócesis de Canarias. El tema venía rondando la cabeza de un joven párroco, Antonio Socorro Lantigua, recién llegado a la Villa, desde que en octubre de 1928 recibiera al General Primo de Rivera en visita a la Basílica y le insinuara la conveniencia de tal designación y cómo ello había de redundar, por un lado, en el protocolo de las celebraciones en honor a la Virgen del Pino y, por otro, en una muestra del respeto de los grancanarios hacia la Casa Real.

Antonio Socorro ya había comenzado desde su llegada una serie de cambios encaminados a recuperar en la vida religiosa de la Basíiica terorense, y más en concreto en sus fiestas anuales, parte de la solemnidad que ésta había perdido después de que las desamortizaciones y los aires revolucionanos decimonónicos acabaran con los últimos rescoldos del lujo que en el siglo XVIII, tras la construcción del templo y la cesión por Carlos III a la Virgen de las tierras situadas en el Barranco de su nombre, se habían caracterizado todos los actos festivos y religiosos de la Villa Mariana en honor a la Virgen del Pino.

Ya en 1928, nada más llegar a la parroquia y siguiendo los consejos de Agustín Alzola, consintió en introducir una innovación que con el paso de los años acabaría por convertirse en uno de los actos más significativos de las fiestas de la Patrona: la Bajada de la Imagen de su Camarín por medio de rampa y a vista del pueblo, que con algunas transformaciones se ha seguido manteniendo hasta la actualidad. Como consecuencia de las gestiones de Antonio Socorro, se formó expediente favorable por el Coronel de Infantería Rafael de Castro Caubín, que se trasladó a Consejo de Ministros de 26 de julio de 1929; y éste, presidido por el Rey, aprobó lo solicitado por el alcalde de Teror “...en representacibn de todo el pueblo, ya que desde tiempos muy remotos había hecho un sinnúmero de milagros y había sido nombrada recientemente Patrona de la Diócesis de Canarias...”. En atención a estas circunstancias, Alfonso XIlI firmó el 21 de agosto mientras disfrutaba de sus vacaciones santanderinas un Real Decreto por el cual “se tributarían anualmente, en el día de su festividad a la Imagen de la Virgen del Pino, de la Villa de Teror, los mismos honores que para los Capitanes Generales consignados en las Reales Ordenanzas y la representación de Mi Real Persona en cuantos actos de culto se celebren en honor a la citada Imagen”.

La función religiosa y la posterior procesión, revistió por ello, hace 75 anos, de una especial significación, preludio de lo que las décadas siguientes, tras el intervalo de la Segunda República, han ido afianzando y aumentando para solaz y disfrute de muchos y enojo de otros tantos. Al Capitán General, cuentan las crónicas, le acompañaron los presidentes de los Cabildos Insulares de Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, éste por aquel entonces presidido por Laureano de Armas Gourié que tan sólo 4 años antes había dejado en Teror la huella perenne de su buen hacer como arquitecto (no titulado, por cierto) en el bellísimo edificio del Convento que las Madres Dominicas acababan de construir en la montaña de San Matías. Los honores fueron rendidos, siguen contándonos las crónicas, por una Compañía del Regimiento de Infantería de Las Palmas con bandera, banda de cornetas y tambores y banda de música. Todo un despliegue que seguramente asombró a los grancanarios que aquel día llenaron las calles del Recinto.

El primer representante, Jose Rodríguez Casademunt, permaneció en la Capitanía hasta que en junio de 1931 fue sustituido por el General de Bngada Angel Rodríguez del Barrio, cuando ya los aires soplaban muy diferentes. La República suprimió honores y representación oficial; Franco los restableció años más tarde; el gobierno democrático, pasada la transición, volvió a suprimir los honores a la Imagen, pero no la representación de la Casa Real que se sigue manteniendo hoy en día. Avatares del discurrir de la historia que han ido creando una tradición ya plenamente implantada, aunque discutida por algunos que defienden al respecto propuestas diferentes. No obstante, a la representación real, como con ésto de la democracia todos queremos un puesto (cosa que me parece muy bien), se han ido sumando alcaldes y alcaldesas, concejales, militares, cónsules, diputadas y diputados..., algo que no deja de ser un atractivo añadido (lo de las pamelas de este día es tema recurrente en los chiringuitos todos los años) pero que trae consigo parejo al aumento del censo protocolario, una lógica disminución del espacio disponible. Pero bueno, como decía mi abuela. con buena disposición todo se soluciona y donde comen dos comen cuatro porque, a fin de cuentas, pegarse ese día un bocadillo de chorizo al lado del Cónsul de Japón, el Presidente del Parlamento o la Alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, no me digan ustedes que no tiene su cosilla.

Castilla y León, dos autonomías y HECANSA

Castilla y León, dos autonomías y HECANSA ONELIO RAMOS

Una de las cuestiones más de licadas que deberán ser abordadas por el Partido Socialista, en tanto en cuanto que partido gobernante, en el curso político que ahora ha dado comienzo, es la reforma de los estatutos de autonomia y de la propia Constitución Española de 1978. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene empeñada su palabra en hacer realidad esa reforma, respaldando las iniciativas que surjan desde las comunidades autónomas. A ello se ve urgido, asimismo, por el compromiso explícito que tiene contraído con el tripartito catalán, que viene reclamando esa reforma desde que accediese al poder el pasado año en Cataluña, lo que ratificó este mismo año al prestarle sus votos a ZP para que pudiese convertirse en presidente.

No va a ser un proceso fácil según coincidencia generalizada de los analistas políticos. A las exigencias del todo maximalistas planteadas por el Gobierno Vasco, a través del llamado Plan Ibarreche, se han venido a unir las catalanas, cuyo presidente, Pascual Maragall, insiste en sus propuestas de federalismo asimétrico que es un modo, como otro cualquiera, de reclamar para sí privilegios y protagonismos que son del todo incompatibles con los postulados constitucionales de que “todos los españoles son iguales ante la ley”.

Las discrepancias que han aflorado y manifestado semanas atrás entre el propio Pascual Maragall y su socio de Esquerra Republicana de Cataluña, Carod Rovira, son indicativas del grado de dificultad al que se puede llegar en las reformas estatutarias. Recordemos al respecto que los socios del Gobierno catalán no se ponen de acuerdo sobre cómo considerar a Cataluña. Maragall dice que ellos son una “nacionalidad histórica” mientras que Carod Rovira y los suyos reclaman la consideración de “comunidad nacional”. Ya he escrito en otra ocasión reciente sobre lo muy incongruente y falsario que resulta considerar sólo a Cataluna, País Vasco y Galicia como comunidades históricas, basándose únicamente en el hecho que de las tres vieran aprobados sus respectivos estatutos autonómicos durante le Segunda República, al tiempo que otras autonomías, entre ellas la canaria, no llegaron a tiempo de lograr su aprobación por culpa del golpe militar de Franco y el estallido de la Guerra Civil.

Abierto el melón de las reformas, tal como se ha venido reclamando desde diversas instancias y la práctica totalidad de los territorios autonómicos, tendremos ocasión de comprobar si el cacareado talante de Zapatero es capaz de contentar todas las exigencias sin que el proceso termine en discusión y bronca más propia de un zoco moruno. También Canarias y los canarios queremos ver reformado nuestro Estatuto de Autonomía. Y en esa reclamación observamos por parte de nuestros políticos un exceso de mimetismo respecto a otras autonomías. Parece que quienes nos dirigen son incapaces por sí mismos de plantear exigencias propias que vengan a dar respuestas específicas a los específicos problemas que plantea una autonomia tan peculiar como la nuestra, que a su condición insular une la fragmentación de su territorio y la ultraperificidad... Y algo más, que es lo que muy deliberadamente ignoran quienes dicen gobernarnos: la necesidad de abordar de una vez por todas la conveniencia y necesidad de la doble autonomia.

En efecto, ninguna reforma estatutaria en nuestra Comunidad tiene sentido si no contempla la posibilidad de hacer realidad la doble autonomía. Quienes defendemos esos postulados y los hemos convertido en doctrina de nuestro grupo político, el Partido de Gran Canaria, pensamos que es el momento de abordar con valentía, sin tapujos ni complejos, la gran cuestión pendiente que debemos resolver los canarios: el modelo de convivencia autonómica con el que queremos dotarnos. La ocasión es doblemente propicia, tanto por la propia exigencia que cada vez se abre paso por parte de muchos ciudadanos. sobre todo grancanarios, que consideran agotado el actual modelo, como por el nuevo tiempo político iniciado con el acceso al poder del Partido Socialista. Ha sido el propio Partido Socialista quien ha vuelto a poner sobre el tapete una vieja cuestión a la que debemos mirar con el mayor interés: la segregación de León de de la Comunidad Autónoma de Castilla-León, convirtiéndose en comunidad autónoma dentro de ésta. Del mismo modo que el contencioso leonés fue objeto de un mal apaño en el momento de configurarse el Estado de las Autonomías, la solución dada al caso canario fue igualmente chapucera.

El tiempo ha venido a demostrar que la solución no fue, ni con mucho, la mejor de las posibles y por ello desde entonces Gran Canaria y su provincia ha estado sometida a un continuo saqueo político e institucional con la permisividad de toda la clase política grancanaria, que no ha hecho absolutamente nada para remediarlo, y el último ejemplo lo tenemos en el desmantelamiento de la infraestructura turistica existente en nuestra Isla mediante el traslado a Tenerife de: Saturno, Hecansa y la central de reservas,una medida que llevará al paro a más de medio centenar de empleados.

Si traigo a colación el caso leonés es, sobre todo, por la actitud que al respecto mantiene el Partido Socialista, que ha vuelto a manifestarse partidario de una propuesta de separación de dos autonomías que ahora aparecen artificiosamente unidas, tanto como lo estamos en Canarias. Sería interesante conocer las verdaderas razones por las que en Castilla-León el Partido Socialista mantiene unas tesis que no comparte, al menos hasta ahora, en Canarias. En cualquier caso, el abierto debate merece que sea tomada en consideración la propuesta de la doble autonomía, so pena que la reforma termine por llevarse a cabo muy lampedusianamente, tal como se refleja en la novela "El Gatopardo": "cambiar algo para que nada cambie". Y en Gran Canaria ya ha llegado la hora de que el cambio sea real y efectivo. Es decir, estatutario, convirtiendo a Canarias de dos autonomías que nos liberen del yugo ático y de la pasividad de la clase política grancanaria, que tiene ahora la oportunidad de corregir los lamentables acuerdos de Las Cañadas y de Medinaceli.

Son cada vez más las razones que avalan las tesis a favor de dos autonomías para Canarias. La Ley de Sedes fue una propuesta pretendidamente equilibradora y equidistane entre Gran Canaria y Tenerife, pero que, a la hora de la verdad, ha quedado reducida a esteril papel mojado, tanto por la volunta ática de no desarrollarla, como por la increíble e insólita complicidad de la clase política grancanaria, que asiste imperturbable, y por lo mismo cómplice
de lesa grancanariedad, a su sistemático incumplimiento. El último episodio de los atropellos y expolios que padece Gran Canaria es el desmantelamiento de Hecansa, que viene desarrollándose ante el autismo, indiferencia, compadreo y entreguismo de quienes nos desgobiernan. A la vista de ese panorama tan desolador para el futuro grancanario hay que estar muy ciego para no reaccionar con la contundencia que el caso requiere. Y a la vista de las actitudes y comportamientos por parte de ATI, la doble autonomia se abrirá paso, cada vez con más fuerza e ilusión, para sacar a Gran Canaria del pozo de ostracismo en que quieren mantenerla.