Blogia
La Voz de Gran Canaria

Opinión

Una falta de respeto con el silencio de ATI

Una falta de respeto con el silencio de ATI

FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

El periódico 'El Día', referencia del insularismo tinerfeño más recalcitrante, dio ayer un paso que obliga a reflexionar sobre la responsabilidad de los medios de comunicación. En su editorial, el citado rotativo plantea abiertamente que el nombre de Gran Canaria ha de ser modificado, de tal manera que desaparezca el adjetivo Gran, y recomienda aprovechar la revisión del Estatuto de Autonomía, que ahora se debate en ponencia parlamentaria para introducir tal variación. Para sorpresa de propios y extraños, El Día admite desconocer si hay justificación histórica para el citado nombre, como tampoco la hay para el cambio que propone, y todo lo envuelve en los términos ya habituales de desprecio a Gran Canaria, sus instituciones, sus políticos y empresarios y, en conjunto, sus ciudadanos.

La libertad de expresión y de opinión, que son pieza básica para el funcionamiento de un sistema democrático, tropiezan aquí con la historia, el sentido común y, como se apuntaba al principio, la responsabilidad. No es de recibo que una cabecera con tanta relevancia social haga llegar a sus lectores propuestas tan peregrinas que encajan mejor en una inocentada o en la letra de una murga carnavalera. Pero ni es 28 de diciembre ni estamos en Carnavales: vivimos en una Canarias que mira atónita cómo las propuestas de consolidación regional tropiezan sistemáticamente con el afán de algunos de reescribir la historia, utilizando para ello los renglones torcidos de una visión maniquea de las islas, fomentando el egoísmo y aplaudiendo el odio al que vive enfrente.

En principio, se podría argumentar que estamos ante una exageración más de ese insularismo ultramontano que cada domingo busca en Gran Canaria la causa de todos los males de Tenerife. Sin embargo, no hay que olvidar el contexto en que se produce este pronunciamiento y los silencios que lo acompañan. El Día quiere reducir a Gran Canaria en la misma legislatura en que el Gobierno de Canarias, con su presidente Adán Martín a la cabeza y su partido (Coalición Canaria) como soporte ideológico, fijó como objetivo central de su mandato la desaparición de esas fronteras mentales entre las Islas. ¿Es así como interpreta Tenerife esa Canarias unida que nos ha de hacer fuertes para defender los intereses de todos en el contexto nacional e internacional? ¿Es éste el balance de dos años de pedagogía de Adán Martín sobre la conveniencia de creer en la región? ¿Refleja El Día el sentir mayoritario de ATI?.

Gran Canaria no puede permanecer muda ante esa falta de respeto. Lo mismo cabría decir de Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro. E incluso de Tenerife si mañana llegase alguien que plantease volver a las cuevas de los guanches o instaurar el culto al Teide como asignatura obligatoria en las aulas. Y esa mudez no es de recibo, sobre todo, en un Gobierno que -ahora más que nunca, por la abrumadora mayoría de ATI en su composición- debe demostrar que cree en la región y que profesa esa creencia de palabra y de acción. Su silencio hasta la fecha ha sido probablemente el caldo de cultivo de estos excesos de El Día. ¿O acaso no es silencio sino complicidad?.

A ATI lo que es suyo

A ATI lo que es suyo

FRANCISCO J. CHAVANEL

No citaré despojos ni pleitos insulares, ni lo que aquí queda escrito debe interpretarse como apoyo a alguien, a una opción política cualquiera, y tampoco como crítica a otra. Simplemente, resaltaré un hecho. Los que me siguen saben de sobra lo que pienso sobre la actual situación. Tenerife controla la región debido, en gran parte, a su afán acaparador y a la preparación técnica de sus cuadros dirigentes y gracias, sobre todo, al abandonismo que de sus responsabilidades han efectuado la mayoría de los líderes grancanarios durante la última década, aunque ninguno de ellos tan culpables como Soria y Mauricio.

Dicho esto les presento a Nirva Macías, abogada, parlamentaria por el Partido Popular, a la que tengo en estima personal y profesional. Pero Macías, como tantos otros dirigentes conservadores, sufre del síndrome de la España rota, que es el veneno del que se nutren todos los días los seguidores de Aznar, miméticos y clónicos de su guía nacional y subguía isleño, el mentado Soria, flechas en un campamento que les prohíbe ser lo que son, o lo que fueron.

Como parece que están todos en el meritoriaje, Macías, el pasado lunes, se levantó en el Parlamento canario a jeringar al consejero de la Presidencia, José Miguel Ruano, porque éste anunció para ya mismo el inicio de las obras del Palacio de Justicia de Las Palmas de Gran Canaria, sitas en el colegio Castilla. Macías le reprochó a Ruano que la obra empezara ahora y terminara en 2010 cuando, en virtud de un acuerdo anterior, el que firmó Julio Bonis con los operadores jurídicos tres meses antes de las elecciones de 2003, la obra concluiría en 2007.

Imagino que la señora Macías, de la que no tengo noticias desde hace algún tiempo, más o menos desde que Soria me declaró amigo non gratto al salirme de su pesebre en Canarias7, ha realizado un largo viaje por algún lugar lejano y extranjero, o tal vez estuvo tan ocupada en sus asuntos profesionales que le impidieron percatarse de que la consejera de Justicia desde 2003 hasta mediados de 2005 resultó ser su compañera de partido, Australia Navarro.

Y Navarro, que inició su mandato con determinismo y salero, apoyándose en el prestigio de un excelente magistrado como Emilio Moya, resbaló en el Casino de Meloneras porque los acuerdos de partido resultaron más fuertes que su voluntad, por lo que tuvo que colaborar para sobrevivir; y volvió a resbalar en el asunto del Palacio de Justicia pues cuando echó una mirada a los presupuestos, se percató de que Bonis no había consignado un solo euro: disparó con pólvora mojada. Cuando entonces le pidió lo comprometido al consejero de Economía y Hacienda, José Carlos Mauricio, éste le respondió que las cuentas estaban cerradas, y que la única forma de cumplir con su palabra ante los jueces/abogados/procuradores/fiscales/personal era acudir a una prefinanción de la obra a cargo de la empresa privada, con la RIC de anzuelo.

Y Navarro, siempre dócil, aceptó el trato, lo defendió públicamente y se dejó engatusar por una idea que nunca ha funcionado, porque ni a): la RIC está para eso; ni b): los empresarios locales se meten en financiaciones con el Estado ni con la comunidad autónoma porque no saben cuándo cobrarán. Por lo que pasó el tiempo, la obra no se inició, y una sensación de impotencia y engaño se extendió entre los operadores jurídicos.

Tuvo que salir despedido el PP del Gobierno, llegar el gobierno monocolor, aposentarse José Miguel Ruano en Presidencia, para que éste cogiera el toro por los cuernos, se reuniese de nuevo con los operadores, posteriormente con Mauricio, y a continuación le sacara al consejero una consignación presupuestaria de más de 60 millones de euros en cuatro años que al fin garantizaba la construcción del necesarísimo Palacio de Justicia. De modo que es ahora cuando aquel acuerdo de Bonis puede ejecutarse, y el mérito es del actual Gobierno, y dentro del Gobierno de Ruano, o de Adán, o de ATI. Lo que hicieron los líderes grancanarios fue pastelear como casi siempre. ¿De qué se extrañan si el tranvía de Tenerife lo pusieron en marcha Mauricio y Soria en la misma época, el primero dándole 50 millones de euros, y el segundo defendiendo la proposición en el Senado por la que ahora el Ejecutivo Zapatero le ha entregado 100 millones de euros en diez años?.

Soria y el bloqueo de Gran Canaria

Soria y el bloqueo de Gran Canaria

JOSÉ A. ALEMÁN

A José Manuel Soria, según dijo él mismo, no le cambia su agenda ninguna ministra. A mi tampoco, bonito fuera. Pero él es presidente del Cabildo de Gran Canaria, lo que implica un compromiso de presencia institucional adquirido en las urnas que ha vuelto a incumplir con la visita de la titular de Fomento, Magdalena Álvarez.

Mi primer impulso fue pasar. Soria fatiga y empobrece humana e intelectualmente a quienes se ocupan de él. Los hay que se lo toman en serio, pero les aseguro que no es mi caso. Me repugna dedicarle comentarios que precisen de algún esfuerzo de análisis político. Ni siquiera puedo ironizar con sus cosas porque la ironía necesita cierto grado de consideración o de aprecio por el personaje y a mí Soria me resulta patético. Por petulante y prepotente, como un jefe de centurias.

No es la primera vez que ignora una visita de miembros del Gobierno central. No creo que a éstos les preocupe ni mucho ni poco; sé, incluso, que agradecen no tener que aguantarlo. Pero si trascendemos las meras anécdotas puntuales, queda el hecho de que continúa Soria en la línea de reforzar el bloqueo político a que ha llevado a la corporación y a la isla.

En más de una ocasión les he hablado de este bloqueo. Soria se lleva a muerte con el Gobierno canario, con un buen número de alcaldes y no pocos colectivos sociales y desdeña sistemáticamente cualquier posibilidad de interlocución con el Gobierno central. Ya no tiene con quien hablar ni posibilidad de acometer proyectos que necesite apoyos extrainsulares. Ahora acaba de eludir a la ministra de Fomento, que vino a presentar el plan de infraestructuras aeroportuarias de las Islas. Si alguien cree que no es asunto de suficiente enjundia para que acuda la primera autoridad insular grancanaria (a discrepar, criticar o rechazar) está en su derecho. Yo no lo creo así, pienso que era su obligación. Qué vamos a hacer.

Con todo, la cuestión no es el bloqueo en sí sino en que es consecuencia de la línea política de Mariano Rajoy que, valgan verdades, nos toca de refilón. Ese es otro circo. Pero Soria pone por delante de los intereses canarios, a los que convienen los contactos con el Gobierno central, los objetivos partidistas del PP. Y no del PP canario, sino de la estrategia de la cúpula madrileña que mantiene el leit motiv de la ilegitimidad del Gobierno Zapatero.

Sus declaraciones, fíjense, responden a las consignas del PP nacional, con añadidos inefables como emparentar a Zapatero y Tejero porque, aseguró, hay muchas maneras de dar un golpe de Estado. A lo mejor, quién sabe, tiene un manual con diversos modelos. Debe pensar que le favorece que los de Madrid lo vean tan entregado a la causa que la pone por delante de la isla que gobierna. Madrid es su escapatoria si le salen mal las elecciones de 2007 y en eso está el hombre.

Como anécdota de la anécdota, para rizar el rizo, añadió Soria que Magdalena Álvarez le recordó las visitas de los ministros franquistas. Un recordatorio revelador de que no tiene idea de lo que eran aquellas visitas. Con un ministro no se hubiera atrevido a portarse de esa manera.

Las Palmas de Gran Canaria merece más

Las Palmas de Gran Canaria merece más

NARDY BARRIOS CURBELO
Presidenta de la Comisión Promotora de la Ley de Capitalidad. Presidenta de Compromiso por Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria merece más. Con este lema, una Comisión Promotora, de la que soy Presidenta, ha puesto en marcha lo que consideramos una iniciativa que ya no puede esperar más. Hace 9 años que debería estar aprobada la Ley de Capitalidad, una herramienta que nuestro Estatuto de Autonomía contempla para que Las Palmas de Gran Canaria reciba un dinero específico con el que sufragar el sobrecoste que conlleva ser ciudad capitalina. En estos momentos, nuestra ciudad no está recibiendo la inversión que se merece, como capital del Archipiélago.

Las personas que vivimos en Las Palmas de Gran Canaria sufrimos a diario problemas de seguridad, suciedad, tráfico, transporte... Sabemos que hay servicios que tendrían que funcionar mejor. Para eso se requiere buena gestión, organización y dinero. Esto último es precisamente lo que la Ley propone: una partida presupuestaria específica, anual, calculada en función del número de habitantes y de las especificidades del municipio.

Sin duda, la Ley de Capitalidad contribuirá a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas, al favorecer una mayor inversión en transporte público, seguridad ciudadana, infraestructuras en los barrios, asuntos sociales, patrimonio histórico, vivienda, protección y cuidado de nuestras playas y otros espacios protegidos. Materias que requieren una especial dotación económica al haber sufrido durante años un déficit de inversión. Además, hay que recordar que existe un sector, la clase media, formado por comerciantes, profesionales, amas de casa, trabajadores... que está siendo sistemáticamente olvidados por todos, y sin embargo, es el que sostiene esta ciudad.

La Ley contempla también la creación del Consejo de Capitalidad, un órgano al que compete, no sólo calcular la inversión que Las Palmas de Gran Canaria necesita, sino también garantizar el cumplimiento estricto de la Ley de Sedes, que no se está cumpliendo actualmente. Ejemplo de ello es el traslado del SOCAEM a Tenerife, cuando según dicha ley debería haberse quedado en Las Palmas de Gran Canaria. La Ley de Capitalidad se convierte así en herramienta eficaz para terminar de una vez con un pleito que nos perjudica a todos los canarios.

La Comisión Promotora de la Ley de Capitalidad pretende reflejar el sentir de la ciudadanía, unida por un interés común: recuperar el orgullo de pertenencia a una gran ciudad y mejorar la vida de sus habitantes. Conseguir que Las Palmas de Gran Canaria vuelva a ser un pueblo en marcha, con un proyecto común y un objetivo definido. Este es el espíritu de la ley: aunar a todos los grancanarios para conseguir algo con lo que todos salimos ganando. Hace año y medio, la clase política así lo entendió, al aprobar por unanimidad una Moción que presenté en ese sentido en el Ayuntamiento capitalino. Ahora se trata de que la sociedad civil apoye, con sus firmas, esta propuesta para la que pedimos un amplio respaldo ciudadano.

En breve, la Comisión Promotora iniciará la campaña de recogida de firmas. Esta no es una iniciativa contra nadie sino a favor de todos los que vivimos en Las Palmas de Gran Canaria. Estamos convencidos de los beneficios que la aprobación de esta Ley traerá a todos los grancanarios. Por ello, creemos que todos debemos comprometernos y respaldar con nuestra firma esta iniciativa. Su símbolo –una palmera cuyas ramas son manos de muchos colores- representa precisamente esto: muchos sentires, diferentes ideologías, pero un proyecto y una ilusión común que nos une a todos: lograr que Las Palmas de Gran Canaria recupere su esplendor y que vuelva a ser una ciudad dinámica y activa, en lo económico, en lo cultural, en lo social y en lo político. Una urbe emprendedora y próspera, y que esta prosperidad llegue a todos los barrios, a todas las calles, a todas las personas.

La Cultura, el desempleo y los jardines, claro, en Telde

La Cultura, el desempleo y los jardines, claro, en Telde

JESÚS CALZADA NEGRÍN

En estos días me decidí a caminar con unos amigos que visitaban nuestra ciudad y me sentí orgulloso por unas cosas y por otra no. Al pasar por delante de la figura de Gandhi, ya vi que le limpiaron el grafitti muy bien, al menos no se ve sucio. Al adentrarnos poco después en el parque de San Gregorio, observamos una gran piedra con el nombre de los poetas teldenses, impresionante, pero me hicieron la pregunta: ¿ y por qué la Casa de la Cultura se llama Juan Ramón Jiménez? Ahí me quedé callaíto, por no decir exhausto. Nos volvimos a la oficina de desempleo para ver las ofertas de trabajo y me dicen: sí, con 9.000 parados va a ver ofertas. ¿Y la concejala donde está? De vacaciones todo el mes. Eso es preocupante, les dije, y ahí también me quedo exhausto, aunque sé por la prensa que uno está en el puerto currando y la otra, del puerto, trabaja en Telde.

Repentinamente nos vamos a caminar por la avenida de Melenara y me preguntan: ¿qué pasó aquí con los árboles, un incendio? No, les dije, fue una tala incontrolada, pero como hay un nuevo responsable político, pronto estará verdecito. Sí, Con Cariño para Noviembre (CCN) estará todo bien replantadito, aunque en el parque de San Juan los patos al no tener la laguna llena de agua tengan que bañarse en una acequia pequeñita; exhausto me dejaron con sus preguntas mis amigos. Si sigo un poco más termino en la Mutua Universal, pues ya no es Asepeyo.

Mis amigos dicen que hablar con claridad es lo mejor, incluso mi amigo Pepe de La Pardilla, dice que hay que hablar sin tapujos, aunque el presidente del Gobierno venga a Canarias y el máximo de los pepes mande a otros a recibirlo. A eso le llamo agarrar el toro por los cuernos. Ahora sí puedo decir que no estoy exhausto, pues eso sí me lo esperaba.

La verdad sigue ahí fuera, claro, en Telde.

Soria y el interés general

Soria y el interés general

JOSÉ A. ALEMÁN

Matías Vega Guerra y Juan Pulido Castro fueron dos presidentes del Cabildo de Gran Canaria que marcaron un antes y un después. El primero con las obras hidraúlicas y la creación de instituciones como la Casa de Colón o el Jardín Canario; el segundo, con el Hospital insular.

Hubo otros, claro, pero éstos me vinieron a la cabeza porque, de vivir hoy, estarían en el PP y condenarían el afán de Soria por enajenar el patrimonio insular que ellos contribuyeron a incrementar. Lo digo porque, ante las críticas que le he hecho, los defensores no apelan a sus logros de gestor insular sino que las descalifican al extremo de afirmar que sin Soria no sabría yo de qué escribir. Lo que tiene tela pues esta columna nació en 1980, cuando ya dejaba atrás 16 años de oficio. Y añadiré, por si acaso, que nada tengo que ver con Vega Guerra o Pulido: sólo digo que marcaron un antes y un después, a diferencia de Soria, su epígono ideológico.

No les aclaro esto para contarles mi vida. Sólo quiero resaltar que carecen los defensores de Soria de logros con que desautorizar las críticas mediante juicios de intenciones partidistas. No conciben que trato de colocar por encima de las luchas de partido, incluso de las ideológicas, las conveniencias generales y los intereses de la mayoría. No pertenezco al PSC y desde luego estoy mucho más lejos del PP; pero cuando Soria se presentó por primera vez a la alcaldía pensé, y así quedó escrito, que podía ser quien rescatara al Ayuntamiento del marasmo tal y como nos venían dadas, sin otras alternativas inmediatas en aquel momento.

Puro posibilismo pragmático.

Desde esta perspectiva de los intereses generales, a lo que iba, poco o nada ofrece Soria. El Woermann no tiene que ver con ellos y no es un secreto su proclividad a los intereses particulares. Ahí está Anfi Tauro. Y eso indica, asimismo, la última propuesta suya de 25 nuevos campos de golf, que utilizaré de ejemplo para explicar las coordenadas de la crítica a Soria.

Nadie duda de que el golf es atractivo turístico a tener en cuenta. Pero una cosa es una cosa y dos cosas no considerar las limitaciones espaciales y de recursos naturales para establecer hasta dónde puede llegarse racionalmente en su promoción. Nadie ha rebatido que el riego de esos campos acapararía el uso de buena parte de las reservas hídricas de la isla.

Hace poco, la UE se alarmó ante la intensa urbanización de las costas del Levante peninsular. Al propio tiempo, las autoridades hidráulicas advirtieron que ni con trasvases ni con desaladoras habrá agua suficiente para su debido abastecimiento. ¿Tan disparatado es que nos apliquemos aquí el cuento? ¿Se ha pensado en lo que puede significar el consumo de agua de esos campos, añadido al de las nuevas urbanizaciones residenciales y turísticas? Si confían en desaladoras o depuradoras (con terciario incluido, imagino), ¿es demagógico suponer que su producción tiene un coste y preguntar sobre quiénes se repercutirá, en última instancia?
Comprenderán que, ante estas cuestiones, atribuir las críticas a Soria a supuestas monomanías legitima una gestión que compromete el futuro de la isla. Este esquema crítico aplicado al conjunto de su gestión produce inquietud. Al menos es como lo veo.

Urgencias por los suelos. La sanidad pública en Gran Canaria sigue bajo mínimos

Urgencias por los suelos. La sanidad pública en Gran Canaria sigue bajo mínimos

Los servicios de Urgencias del Hospital Insular volvieron a situarse esta semana al borde del colapso. La acumulación de pacientes en los pasillos recreó imágenes que se repiten desde hace dos años, y que los representantes de los trabajadores atribuyen a la «nula capacidad» de la dirección del centro. La discriminación que padecen los centros públicos sanitarios grancanarios por parte del Gobierno de Canarias, que centra sus inversiones en Tenerife, hacen posible esta lamentable situación.
..................................................................................................

La escasez de plazas en el recinto provisional de las Urgencias obliga a disponer de cinco camas en condiciones de «ausencia de ventilación y de hacinamiento de enfermos», según la denuncia formulada por la representación sindical de la UGT, que reitera las protestas planteadas de forma habitual desde hace más de un año por distintos colectivos de trabajadores del complejo hospitalario.

Durante algunas jornadas de esta semana, se acumularon decenas de pacientes en los pasillos, creándose un ambiente «irrespirable» porque el área donde están instaladas las camillas «no reúne las condiciones necesarias». Los representantes de los trabajadores atribuyen el mantenimiento de esta «vergüenza» a «la nula capacidad de gestión de la dirección del Complejo, que es incapaz de adoptar las mínimas medidas de eficacia que permitan respetar la intimidad de los pacientes y asegurar condiciones dignas tanto a los enfermos como a los trabajadores que tienen que atenderlos».

un mes. Entre los casos más llamativos de los que se acumulan actualmente en el recinto, las citadas fuentes reseñan la permanencia en el Servicio de Urgencias de una paciente de 69 años ingresada desde el 14 de diciembre pasado, hace exactamente un mes, con un diagnóstico de enfermedad crónica y problemas de atención sociosanitaria, sin que los servicios sociales hayan aportado alternativas que faciliten el traslado de la paciente a una zona «más adecuada para ella».

Los servicios de Urgencias del Hospital Insular volvieron a situarse esta semana al borde del colapso. La acumulación de pacientes en los pasillos recreó imágenes que se repiten desde hace dos años, y que los representantes de los trabajadores atribuyen a la «nula capacidad» de la dirección del centro.

Años con una solución provisional

El complejo hospitalario del Insular.- Materno Infantil atiende a más de la mitad de los habitantes de la isla, además de muchos de los traslados de islas menores. A pesar de ello, las instalaciones del Servicio de Urgencias del Insular están ubicadas en una zona provisional desde hace dos años, con la excusa de la reforma del centro. El resultado salta a la vista.

Román Rodríguez en precampaña electoral: "El pleito surge porque nadie frena a ATI"

Román Rodríguez en precampaña electoral: "El pleito surge porque nadie frena a ATI"

Entrevista a Román Rodríguez, líder político de Nueva Canarias

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna y médico asistencial durante diez años, Román Rodríguez (La Aldea de San Nicolás, 1956) cambió la bata y el estetoscopio por la política entrando de lleno en ella hacia 1991, cuando se incorporó a ICAN. Dos años después fue director general de Asistencia Sanitaria y en 1995, director del Servicio Canario de Salud. El ex presidente de Canarias (1999-2003) cree que el boom económico de las Islas no se corresponde, sin embargo, con el nivel de vida de los canarios y aboga por ajustar «los salarios privados» a esa mejora. «El sueldo privado en las islas en un 18% más bajo que en la Península», recuerda Rodríguez, quien pone de manifiesto también su preocupación porque la bolsa de pobreza en las islas afecta al 24,4% de la población.

Hace solo seis meses, expulsados de Coalición Canaria por la ATI tinerfeña, él y Carmelo Ramírez entre otros crearon el partido político Nueva Canarias, y ya asegura que serán determinantes en las próximas elecciones. Por eso, dice rodríguez, hay que seguir trabajando y cerrando alianzas. Eso sí, jamás dará su apoyo a quienes lo traicionaron: «ATI-CC»

«ATI-CC va a desaparecer en Gran Canaria»

-¿Qué expectativas tiene Nueva Canarias para 2007?

-Aunque somos una fuerza política nueva creo que tenemos una importante implantación en Gran Canaria y estamos convencidos de que en 2007 vamos a obtener unos resultados que van a condicionar la política de Gran Canaria con seguridad, y esperamos poder condicionar también la política de Canarias a través de la alianzas que estamos llevando a cabo, de tal forma que se pueda concitar un cambio político.

-¿Esas alianzas de las que habla no podrían dar al traste con el proyecto como ocurrió con CC?

-El nacionalismo de centro izquierda es fundamental en esta tierra, porque tiene una base social muy importante. En los últimos años, la formulación que hemos conocido se ha ido pervirtiendo, y ha aparecido uno de los grupos [ATI] con su verdadero rostro: el insularismo radical. Nosotros creemos que aunque eso es una evidencia, sigue habiendo un espacio sociológico muy importante. En La Palma hay un conjunto de personas deseosas de tener una expresión política de centro progresista y estamos seguros de que las vamos a nuclear en torno a nuestro proyecto y en el resto de las islas, igual. Donde más dificultades tenemos es en La Gomera, donde el PSC tiene una influencia importante.

-¿Significa eso que usted cree que CC va a sufrir disidencias?

-Yo creo que hoy CC es ATI y API y unas cuantas delegaciones mal avenidas en el resto de las islas. Hoy ese es un proyecto a la deriva al que se le acaba el ciclo político. Posiblemente sea en La Palma donde hay posibilidades de que ATI-CC pueda ganar las elecciones, pero no en el resto.

-¿Entonces ve a Antonio Castro como candidato?

-Martín y Castro son dos caras de la misma moneda, con la misma visión política y un importante ramalazo conservador. Yo supongo que ATI impondrá sus intereses, aunque lo otro será más de lo mismo.

-En Gran Canaria, parece que usted no se pone del todo de acuerdo con Nardy Barrios.

-Primero hay que decir que Gran Canaria está debilitada políticamente. La aventura de Martín, Soria y Mauricio repartiéndose Canarias a comienzo de esta Legislatura se ha caído como un castillo de naipes. La consecuencia ha sido que la isla se ha debilitado, y hoy de sus 15 diputados están representados dos y por la puerta de atrás [María del Mar Julios y Fernando González]. Ni están los del PSC, ni los del PP ni los de NC. En el proceso de propiciar un cambio político hemos buscado alianzas. En el caso de Las Palmas hemos creado una federación con Compromiso por Las Palmas.

-¿Puede casar haber sido presidente de Canarias y ser ahora insularista?

-Nosotros defendemos Gran Canaria como defendemos Lanzarote o como defendemos la isla de La Gomera. No es posible construir un proyecto común sin equilibrios exquisitos. Y especialmente equilibrios entre las dos ciudades que son capitales políticas de la Comunidad. Esta condición hay que regularla, trasparentarla y equilibrarla. Nosotros creemos que quien desune a los canarios es este Gobierno. El pleito se reabre con este Gobierno, que toma decisiones irresponsables sobre Hecansa, Socaem, Saturno, sobre el tren, politizando la Televisión Canaria… Los que desunen son los que desequilibran, y lo que hemos hecho otros es denunciarlo. La defensa de Gran Canaria no es incompatible con el proyecto común de Canarias.

-Es decir, el pleito es cosa de ATI...

-El pleito resurge cuando ATI ejerce el poder en solitario, cuando hemos tenido a ATI contrapesada, el pleito pasa a un segundo plano. Nuestra voluntad es refundar el nacionalismo canario sobre la base de la defensa de la unidad del Archipiélago, sobre la base de la defensa de la identidad, de los vestigios culturales que tiene esta tierra y la defensa de nuestro hecho más evidente, que es el hecho insular, la lejanía, los problemas estructurales, los problemas del medio ambiente como un elemento de identidad básico…

-Coincide usted con el discurso de CC...

-No, porque lo hechos son contundentes. Es en esta legislatura cuando se otorgan casinos a los amigos del Gobierno, es en esta Legislatura cuando se desequilibran estructuras como Hecansa, Saturno, Socaem, la política de transportes o la Televisión… y no en otras. Es en esta Legislatura cuando se proyectan grandes marinas, que son una gran frustración y una gran pifia económica para Puertos de Las Palmas. Los hechos son contundentes y lo que vale en política, además del discurso, son los resultados. Y los resultados de esta Legislatura son los peores de esta Comunidad en los 25 años de democracia. Por lo tanto, lo que planteamos, con la credibilidad de no habernos sometido a nadie, es que refundemos el espacio nacionalista.

-¿Y tiene cabida electoral NC?

-En el caso de Gran Canaria es clarísimo, yo no tengo ninguna duda de que CC está en la desaparición absoluta, como dicen todas las encuestas. ¿Quién va a dar la cara en San Bartolomé de Tirajana por ATI? ¿Quién va a conseguir votos en Schamann o en Telde para que ATI siga mangoneando el Archipiélago? Lo tienen difícil porque han perdido la credibilidad. Nuestra articulación en Gran Canaria está clara, conocemos el territorio y tenemos nuestras ideas, y lo más complicado será articular propuestas alternativas en el resto de los territorios, y por eso estamos avanzando en esas alianzas en La Palma, en Lanzarote, en Fuerteventura, en Tenerife, en El Hierro…en un intento de estar presentes en el 2007 no solo en Gran Canaria sino también en el Parlamento de Canarias y que se generen condiciones para el cambio político, que yo creo que se dan.

-¿Teme que los votantes, ante las peleas de los nacionalistas, decidan votar al PP o al PSC?

-Bueno, aquí se pelea mucha gente (risas). El PSC de Tenerife tiene un lío monumental. Es decir, en todos los partidos cuecen habas. Nosotros hemos abandonado un proyecto, renunciando a un poder que legítimamente nos correspondía por ser coherentes con nuestras ideas y cada uno tiene la credibilidad que se gana. Por eso ya nadie discute que vamos a ser primera fuerza política en ciudades tan importantes como San Bartolomé de Tirajana, Agüimes, Santa Lucía, Telde, o determinantes en ciudades como Las Palmas de Gran Canaria y seguramente determinemos también el gobierno del Cabildo de Gran Canaria. Eso no es casual, es producto de la coherencia, de la militancia y del trabajo de un equipo de hombres y mujeres muy comprometidos políticamente y que no se han dejado someter por el poder.

-Ustedes ya han decidido sus candidaturas. En su caso particular, ¿no tiene miedo a quemarse?

-Eso no va a ser lo determinante. Lo que es cierto es que en ninguna institución relevante va a haber una mayoría absoluta. Ni en el Cabildo de Tenerife, ni en el de Gran Canaria ni en las capitales de las islas ni en el Parlamento, por lo tanto se presenta un escenario de cambio. Creemos que la primera fuerza política va a ser el PSC, que la segunda puede ser el PP y que la tercera, alejada va a ser ATI-CC, y que va a irrumpir en el Parlamento una cuarta fuerza nacionalista. Vamos a estar con seguridad.

-¿Cuál es su escenario ideal?

-Un gobierno de progreso, que se creyera la democracia…

-Dígamelo en siglas…

-Sólo excluimos de forma contundente a ATI-CC de una posible alianza, porque creemos que es bueno para la democracia una pasada por la oposición.

-Suponga que llegamos a la misma situación de ahora, con una ATI-CC, como usted la llama, buscando socio para gobernar…

-Nosotros no tenemos interés en entendernos con quien desune al Archipiélago. Por eso nos marchamos y denunciamos esa manera de proceder y renunciamos al poder. Para algunos, la ideología de ATI-CC es el poder, y el poder no es una ideología, es un instrumento para llevar a cabo tus ideas, tus valores. Por eso hoy están con el PP y mañana con los socialistas, sin pestañear. Eso es lo que queremos cambiar, y eso pasa por llevar a ATI-CC al banquillo. El PSC juega un papel muy relevante si se lo cree, que a veces tengo dudas. Lo que nos gustaría es que los partidos a los que se les llena la boca ahora criticando la manera de hacer política que tiene ATI digan lo mismo a sus electores. Sería muy interesante que los socialistas se comprometieran públicamente a no pactar con quien ellos dicen que es lo peor de la política. Y sería interesante que el señor Soria fuera consecuente con los últimos discursos y que pusiera de manifiesto este tema.

Sobre la reforma del Estatuto, Rodríguez asegura que «se han hecho las cosas muy mal. Primero encargando a unos técnicos que dijeran cuáles debían ser los contenidos del Estatuto, cuando normalmente es al revés, primero el ámbito político determina el contenido y después se formulan técnicamente conforme a las reglas del juego». De momento, «con el PSC mantenemos una reunión cada mes y medio y comentamos algo, pero formalmente nadie nos ha preguntado nada al respecto del Estatuto, pero ni a nosotros ni a nadie».

Crisis del Ejecutivo. «Cada semana hay un espectáculo del Gobierno, que no me preocuparían mucho si no fuera porque cuando un Gobierno no funciona, quien asume las consecuencias son los ciudadanos», dice Rodríguez con respecto a las diferencias de opinión entre los miembros del Ejecutivo canario -José Carlos Mauricio y Marisa Tejedor- en torno al decreto comercial.

Descontento en la calle. «Tenemos el peor gobierno de nuestra historia. Es muy evidente. Llevamos tres años y hay un parámetro objetivo que es la actividad legislativa. Este Gobierno ha hecho diez leyes de las que seis son por imperativo legal. El Gobierno canario ha paralizado el funcionamiento de la sociedad canaria. Por eso la gente le contesta todo: el gas, la ley eléctrica,...».

Comisión del Delta. Preguntado sobre si le ha sorprendido que no lo llamen a declarar a la comisión, Román Rodríguez asegura que no «pero si a mi me citan a la Comisión, yo voy. Lo que sucede es que si yo voy tendrán que ir otros. Como el que tiene la responsabilidad máxima en política energética que es el presidente del Gobierno».

Empresarios. «Los empresarios no se han metido en política, han sido los políticos los que intentan influir en los empresarios,. Un ejemplo de ello es la venta de Gascan, donde el Gobierno elige a los que compran, o lo que quieren hacer ahora con Unelco».

Gran Canaria pierde el tren

Gran Canaria pierde el tren

NARDY BARRIOS

En una isla, el transporte terrestre como medio de comunicación e instrumento de cohesión, igualdad y accesibilidad es esencial. En los territorios continentales es más fácil disponer de buenas redes de comunicación. No así en un Archipiélago como el nuestro, donde los problemas de orografía y la inaccesibilidad que conlleva provocan unos gastos adicionales que lo encarecen notablemente.

Un buen transporte público es un medio de comunicación, no un parque temático; es imprescindible para la vida diaria de cualquier ciudadano, en la medida en que le facilita su acceso a la ciudad donde desarrolla su vida estudiantil o profesional, de relaciones personales y de ocio. En una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria, la más poblada e importante del archipiélago canario, un buen servicio de transporte público se convierte en algo fundamental. A ello hay que añadir su peculiar estructura urbana, organizada en cientos de barrios cuyos habitantes necesitan un sistema de comunicación que les dé acceso directo y personal a las diversas zonas de la ciudad, a las que se desplazan fundamentalmente por motivos laborales.

Pese a la necesidad que hay de ella, en Canarias no existe una auténtica política regional de transporte equilibrada y eficaz. El lema “7 islas, 7 mundos”, que está empleando el Gobierno autonómico en su campaña institucional de Navidad, es contradictorio con lo que posteriormente hace y acuerda con el Ejecutivo nacional, en Madrid. Para el equipo de Adán Martín hay un primer mundo, Tenerife, y un tercer mundo, el resto de las islas.

Como sabemos, a los cuantiosos 10 millones de euros que Santa Cruz acaba de recibir -vía Presupuestos Generales del Estado- para su tranvía particular, hay que añadir otra partida de 9 millones, de los Presupuestos regionales. Y mientras, Gran Canaria sigue sin voz en el tema, ni aquí, ni en el Parlamento regional, ni en Madrid. Sólo a Blas Trujillo se le ha escuchado una crítica. Pero nuestro partido, Compromiso por Gran Canaria, no se puede callar, porque es de justicia denunciar este desequilibrio. Hace más de un año presentamos una moción al Pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria instando al Gobierno de Canarias a aprobar una subvención de 58 millones de euros para mejorar el transporte terrestre. Ahora reiteramos que el mismo dinero que va a Tenerife para el tranvía tiene que venir a Gran Canaria para las guaguas, porque mientras Santa Cruz recibe 19 millones para su tranvía, Guaguas Municipales y Global eliminan líneas por el déficit económico que sufren.

El consejero de Infraestructuras del Gobierno de Canarias, Antonio Castro Cordobez, intenta suavizar la polémica diciendo que si otra isla decide la implantación de un tranvía tendrá unas ayudas similares a las que ha recibido Tenerife. Pues bien, que Tenerife tenga su tranvía, su tren y hasta su helicóptero si es lo que necesitan. Pero el Gobierno canario, con sus negociaciones en Madrid, no puede obligarnos a tener un tranvía si Gran Canaria decide que ésa no es la solución a sus problemas de transporte público. La solución para Las Palmas de Gran Canaria es un carril-bus que una La Laja con La Isleta y que sea la columna vertebral de conexiones paralelas y radiales, que formen una red entre todos los barrios de la capital.

En conclusión, si somos una tierra única, siete islas y siete mundos, en Las Palmas de Gran Canaria no necesitamos un tranvía. Lo que queremos es el dinero necesario para mejorar el transporte público, que en nuestra ciudad y en nuestra isla, es la guagua. Gran Canaria ha perdido el tren, esperemos que no pierda la guagua.

CC, como siempre

CC, como siempre

ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Uno de los máximos empeños del presidente Adán Martín en la comida de Navidad con los medios de comunicación, celebrada en un hotelito rural en Agaete, fue convencer a sus contertulios de que ATI ya no existía: "A ATI la hemos liquidado" decía mirando fijamente a uno de los directores de periódico sentados a su mesa, que había mantenido en sus artículos la tesis de que el ´poder ático´ era quien mandaba en el Ejecutivo. "ATI ya no existe", insistía. "Ahora sólo existe Coalición Canaria". Y como no hay peor cuña que la de la misma madera, su antecesor y antiguo jefe en el Gobierno, Román Rodríguez, le plantea una enmienda a la totalidad. En una entrevista, distingue claramente entre una cosa y la otra: "Descarto de forma absoluta cualquier posibilidad de entendimiento con ATI y CC". Más adelante añadía: "Para sanear la política canaria hay que mandar a ATI a la oposición".

Este pronunciamiento se producía a las pocas horas de que José Carlos Mauricio provocara un auténtico terremoto en el interior de Coalición Canaria, y del Gabinete, al afirmar que el nuevo Decreto de Comercio se había hecho "pensando en Tenerife y no en Gran Canaria". Si se tiene en cuenta que las vísperas el propio Adán Martín se había reunido con representante de las pymes, para arropar la enésima normativa, la andanada del Consejero de Hacienda, directa a la línea de flotación, tiene una especial gravedad. No fue producto de una momentánea ´calentura de boca´, ni de una ingenua improvisación: fue un severo toque de atención que ATI, sea cual sea su forma de vida, ha entendido perfectamente.

Mientras las encuestas siguen detectando el hundimiento nacionalista en Gran Canaria, la realidad ofrece un diagnóstico político casi terminal. La organización del nacionalismo moderado y posibilista en la provincia de Las Palmas, aunque cada Isla sea un microcosmos con vida propia, está en fase de ´big bang´.

La solución no es negar la mayor y esconder la cabeza, como las avestruces, en un agujero. Los problemas de ahora son consecuencia del cierre en falso en el plano interno de la crisis con el Partido Popular. Cuando la cohabitación llegó a un punto de no retorno algunos analistas estimaron que el mayor obstáculo para que el PSOE se sentara en la mesa del Consejo no era su negativa, sino que Coalición Canaria necesitaba aumentar su presencia en la isla de Gran Canaria, donde más se había deteriorado. Si ese era el panorama - la escisión de Nueva Canarias estaba muy fresca, así como el paisaje de víctimas tras la batalla por la nominación a la presidencia- la solución que se arbitró fue dar más poder a los sectores afines a ATI. Eso fue evidente, y pronto se aceptó como algo ´natural´. Prueba de que los intereses de la organización en Gran Canaria no habían sido atendidos fue la aparición de cada vez más frecuentes toques de atención por parte de Mauricio.

Si a esto se le suma la descarada ayuda al tranvía Santa Cruz- La Laguna, la ´joya de la corona de Ricardo Melchior, que, se mire como se mire, se detrae de las subvenciones al transporte público regional; el malestar interno en la Escuela de Servicios Sociales y Sanitarios, cuyos trabajadores denuncian "un desmantelamiento a la zorruna" en Las Palmas, parecido procedimiento a otros anteriores ... la verdad es que el panorama no es nada tranquilizador. Las encuestas son pertinaces, y recogen, la generalidad de las que se van conociendo, un mecanismo de tendencias similar: baja importante de CC; baja, pero menor, del PP, y subida del PSC.

Aunque según Adán Martín en Tenerife haya desaparecido ATI, la hayan matado, se haya suicidado, o esté escondida con su ´mejor disfraz´, es obvio que el tinerfeñismo es la fuerza motriz de este fructífero invento macaronésico. Pero ¿y en Gran Canaria? Sin la pata grancanaria, si bien es posible conquistar algún Cabildo, es más difícil acceder al poder regional. Y esa pata grancanaria es la que está quebrada, sin que aún aparezca en el horizonte algo que pueda servir de salvavidas.

Lorenzo Olarte fue el primero en tocar la campana de aviso; Román Rodríguez, el segundo; ahora quien la toca es José Carlos Mauricio. Todos, adversarios entre sí. Pero no se sabe bien si es porque se ha detectado un iceberg, o porque estamos en pleno naufragio.

El patético Soria

El patético Soria

JOSÉ A. ALEMÁN

Soria destina buen dinero de los presupuestos cabildicios a su imagen y a mantener la sopa boba de sus fieles. Mientras, reduce o elimina partidas, con especial saña las de mayor contenido social; precisamente las que afectan a isleños que no están en condiciones culturales de entender el desprecio presupuestario o carecen de influencia social para hacer valer sus derechos, por lo que no existen.

Esa postración sociocultural la aprovecha Soria con el gasto en propaganda que confunde a los más débiles y procura reducir o eliminar las críticas de la minoría conocedora, a la que represalia bajo cuerda si se le resiste. Mucho podríamos contar en lo que nos concierne. Pero así y todo, basta un simple ejercicio de memoria histórica para dejarlo en evidencia: si nos remontamos a los presidentes cabildicios desde 1913 a esta parte, casi todos tienen en su haber realizaciones (aeropuerto, agricultura y ganadería, carreteras, obras hidraúlicas y hospitalarias, establecimientos culturales y científicos, atenciones sociales, etcétera) que en Soria brillan por su ausencia.

Nada ha ofrecido, pues, para ser recordado salvo su temerario afán de destruir lo recibido de las generaciones anteriores mediante la venta del patrimonio insular. Lo suyo no pasa del interés general del Anfi asalmonado y los campos de golf. Y en cuanto a gestión corporativa interna, ni siquiera ha sabido reducir la deuda de la corporación. Lo que debería preocupar, tras conocerse la mala situación en que dejó al Ayuntamiento de Las Palmas.

Cada vez resulta más notoria su impotencia para asumir el liderazgo insular, trazar objetivos y proponer proyectos de futuro. Dios no lo ha llevado por la senda del análisis político que permita identificar expectativas posibles a medio y largo plazo. El análisis lo convierte en descalificaciones sistemáticas, a veces insultantes, de sus rivales. Desde las pérdidas de aceite, las querencias etílicas, las posturas genuflexas, los calzones bajados, la edad como incapacitación y demás hasta comparar al presidente Zapatero con Tejero, hay un largo recorrido que revela una enfermiza obsesión electorera y poca talla política.
A nadie sorprende que el PP retroceda a lo largo y ancho del archipiélago. Pero sí debería preocupar a los grancanarios que haya bloqueado políticamente el Cabildo que preside. Se ha peleado con el Gobierno canario; sus relaciones con el central no son buenas y no las mejora las referencias despectivas a Zapatero para recuperar el favor de Rajoy; tiene enfrente a un buen número de alcaldes; mantiene abiertos conflictos con varios colectivos sociales y laborales y no está en condiciones de defender a Gran Canaria ante los excesos áticos al mantener acuerdos con ellos en Tenerife.

Todo lo dicho se desprende de las informaciones de que se dispone y de las manifestaciones del propio Soria a la Prensa. Estamos ante un hombre no forjado en el trabajo partidista diario sino que entró en política por arriba; lo que le impide detectar y diagnosticar correctamente una situación de bloqueo que induciría a otros, con más conocimiento y sentido de la responsabilidad, a dimitir por el bien de todos. Que no es el caso, claro.

Resulta patético.

Contra el trapicheo

Contra el trapicheo

ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Se mire como se mire, José Segura ha conseguido ´rellenar´ la plantilla de la Policía Nacional en la provincia de Las Palmas. O mejor, situarla al 110%, lo cual ya es una hazaña partiendo de la situación anterior. Cierto es que un porcentaje de los efectivos son agentes en prácticas, pero lo que importa es que los uniformados hagan su labor en las calles, estén en periodo de formación o cumpliendo las bodas de plata. Hay que tener en cuenta que la RPT de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado disminuyó, en vez de aumentar, durante los dos sucesivos mandatos de José María Aznar, en paralelo al vertiginoso incremento de los medios privados. La actualización de los efectivos tropieza con el obstáculo de las capacidades en las Academias, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, así que el ritmo ha de atemperarse necesariamente a las disponibilidades formativas.

De manera paralela, Interior ha activado una serie de planes ´de choque´ en aquellos segmentos de mayor interés público por su cercanía. Por su actualidad, destacan los elaborados contra el trapicheo de drogas alrededor de los colegios e institutos, y en las discotecas y locales, o lugares, de ocio, que sin duda despiertan una grave preocupación en los padres y educadores.

El consumo de sustancias estupefacientes por la juventud canaria es muy alto, y cada vez la iniciación se produce a edades más tempranas. Así que las medidas generales no son suficientes por sí mismas, ni los buenos deseos acerca de la corresponsabilidad social y el autocontrol de los chicos y chicas. El trajín de los ´camellos´ merodeando por las cercanías de los centros de estudios, con sus ´amotos´ y sus abalorios de oro, incluyendo un piercing de brillantitos, es una mala señal. Lo sensato es montar un ´cordón sanitario´ que proteja las aulas de un camino que, en un grado muy elevado, conduce a la enfermedad, la marginación, la frustración, el fracaso y la delincuencia.

No son palabras vanas ni sermones de ´viejos´. Basta con hacer una estadística en los IES con mayor riesgo: el resultado es espeluznante. Para muchos profesores que prestan sufridos servicios en determinados colegios e institutos la realidad se va acercando a las que reflejan las películas de establecimientos ingobernables en los ´bronx´ de las ciudades norteamericanas, pandilleo incluido. La noción de disciplina, autoridad y esfuerzo personal ha desaparecido casi por completo, entre otras razones por la impunidad de la transgresión de la ley y de las normas elementales de convivencia. La falta de respeto se generaliza, surge un destructivo nihilismo que se aprovecha del poco seso y del analfabetismo funcional y mental, creando un panorama en el que parece que lo anormal es normal, y que estudiar es una pérdida de tiempo y un despilfarro de los entusiasmos juveniles. "Vendiendo porros o pastillas, gano lo que no ganas tu en un año", le han dicho muchos alumnos a sus docentes, que no tienen más remedio que resignarse a lo irremediable. No hace una semana un maestro le contaba a un magistrado algunas de sus descorazonadoras experiencias personales en esta materia.

Pero toda situación puede reconducirse si se cuenta con los medios y la determinación necesaria para ello, además de unos pocos objetivos, pero muy claros y precisos. En este sentido, las actuaciones ´de choque´ de la Policía y la Guardia Civil no constituyen un parche o una estrategia de marketing sino un instrumento complementario irreemplazable, como en su día lo fue la policía de proximidad, que no hizo sino recuperar la figura tradicional del guardia que vivía el barrio y conocía a los vecinos, sus problemas y las ´tendencias´ delictivas.

La sociedad actual es muy compleja, porque conforme se crece los temas abandonan la simpleza natural para volverse políedricos, llenos de matices y de efectos ´colaterales´ y problemáticos juegos de equilibrios y nuevos vectores de fuerza. Lo único que debe quedar claro es que cualquier solución pasa por aprovechar las sinergias de todas las policías, y que los ayuntamientos completen y optimicen sus plantillas y sus equipos técnicos, casi siempre ´manga por hombro´. El problema se agrava en las grandes ciudades, donde los recursos son muy inferiores a las necesidades, y en ese caso el resultado está cantado: aumento de la delincuencia y degradación proporcional de la convivencia ciudadana.

"Hay que empezar a exigir a los políticos de Gran Canaria y dejar de mirar a ATI"

"Hay que empezar a exigir a los políticos de Gran Canaria y dejar de mirar a ATI"

Admite que, como mujer, ha sido "puntera" en el mundo de la política de Canarias. Hoy por hoy, y desde hace casi cuatro años, Nardy Barrios trabaja por, para y con Las Palmas de Gran Canaria. Enamorada de su ciudad, se ha propuesto hacer "verdadero punto de cruz", o lo que es lo mismo reactivar la capital grancanaria y reconvertirla en la gran ciudad que sus habitantes merecen tener. Un objetivo que fundamenta en la proximidad y el diálogo con los ciudadanos.
..................................................................................................

¿Es consciente Nardy Barrios de que su partido puede ser la llave que abra o cierre la puerta de la Alcaldía al PP o al Partido Socialista?

Nosotros a un año y medio de las elecciones, para lo único que nos sirven las encuestas es para seguir trabajando y conseguir los 15 concejales. Pero, si somos la llave, lo primero que vamos a hacer es conocer qué proyecto tiene para la ciudad socialistas y PP. Creemos que ya es hora de empezar a hablar más de los problemas de nuestra gente y de un proyecto de ciudad y menos hablar de nombres de políticos. Analizaremos qué proyecto de ciudad coincide con el nuestro, eso en primer lugar. Y, te adelanto que, desde luego, coincidirá con el que gestione mejor y más eficazmente los dineros.

¿Es nacionalista su partido, Compromiso por Gran Canaria?

Somos más que nacionalistas: somos canaristas. Reivin-dicamos las singularidades y las peculiaridades de los canarios, pero no para ser superiores a otros -como intentan los vascos, catalanes y a veces también los gallegos-, sino porque verdaderamente somos diferentes. Y como diferentes se nos tiene que tratar: nuestra lejanía, nuestra insularidad, y especialmente nuestras características propias creo que merecen un tratamiento diferenciado que nunca se ha conseguido obtener desde Madrid.

Y en Europa, ¿tiene Canarias ese tratamiento que dice usted que merecemos?

A mi me gustaría que los políticos, además de trabajar –esto entre comillas porque aquí hay mucho gandul- examinando los fondos que se fijan para Canarias, se preocuparan también porque esos fondos se gestionen adecuadamente. Creo que esta es la gran asignatura pendiente que tiene Canarias, porque si contabilizamos el dinero que ha recibido el Archipiélago desde que nos incorporamos a la UE, nos quedaríamos impresionados. Sería bueno saber dónde ha ido ese dinero. Estoy convencida de que mucho de ese dinero no ha llegado a los colectivos y a las personas a quien iba dirigido, sino que ha quedado en la burocracia política, en el pasteleo político.

Y hablando de dinero, su nuevo objetivo es lograr una Ley de Capitalidad. Una vez que el Parlamento admita su Iniciativa Legislativa Popular, tendrá tres meses para conseguir 15.000 firmas, ¿cómo se las ingeniará para obtener este apoyo?

El lema de la campaña es Las Palmas de Gran Canaria merece más y estamos convencidos de que la gente piensa lo mismo que nosotros. Esta iniciativa no está hecha contra nadie, sino a favor de la ciudad. Más teniendo un Gobierno de Canarias que potencia y propicia el desequilibrio institucional y la descapitalización de Las Palmas de Gran Canaria. Con esta iniciativa nos planteamos actuar en positivo, sin dejar de ser críticos con aquél que pretenda desmantelar esta ciudad.

¿En qué se basa el acuerdo de CGC con Nueva Canarias?

En principio y sin pensar en las elecciones todavía, nos hemos puesto de acuerdo para trabajar por la ciudad. Que-remos hacer de Las Palmas de Gran Canaria una ciudad única, que todos podamos disfrutar de ella y vivir en ella. Si nuestros políticos se pusiesen a trabajar por la ciudadanía, otro gallo nos cantaría. Es cierto que la mayoría no lo hace, pero no es nuestro caso. Conocemos perfectamente a esta ciudad y a su gente como para acabar con la tristeza y el desánimo. Decían los conspiradores de Julio César: La culpa de lo que nos ocurre no está en las estrellas, sino en nosotros mismos que lo toleramos. Menos mirar para Tenerife y para ATI y más mirar para nosotros. ATI ha hecho lo que ha hecho porque ha tenido la ayuda y la complicidad de los políticos grancanarios. Por tanto, a exigirle a los políticos de Gran Canaria y nosotros a sumar y a multiplicar.

Las Palmas de Gran Canaria, una ciudad "triste"

Tras casi una hora y media de conversación, a una le da la sensación de que la presidenta de CGC está hablando de una ciudad a la que le sobra tristeza. Una sensación que corrobora la propia Nardy Barrios, quien achaca esta falta de entusiasmo al hecho de que "los actuales dirigentes no quieren a esta ciudad, sobre todo porque ya ni siquiera respetan al ciudadano". “El Ayuntamiento -prosigue- sólo se preocupa por obtener dinero. Nosotros, entendiendo, que un Ayuntamiento precisa de una buena financiación, también apostamos por regenerar la comunicación entre el político y el vecino".

Una labor ésta que, en primer lugar, pasa por hacer un diagnóstico de la ciudad. "Si preguntases a cualquier político de cualquier institución qué número de mayores necesita residencia en esta ciudad, cuántos niños con unos padres sin ingresos suficientes necesitan guardería, cuántas mujeres con un determinado perfil y unas determinadas habilidades necesitan un trabajo, …nadie te lo sabría decir, porque tampoco nadie se ha preocupado por ello".

"No soy una ovejita lucera"

Nardy está más que guapa, radiante, y lo sabe. "Es que estoy feliz, y eso se nota", aclara. Quizás uno de sus secretos de belleza sean los paseos a la orilla de Las Canteras. "Estoy convencida de que Las Canteras debería ser recetada por los médicos cuando una persona está cansada, agotada o quiere poner en orden sus pensamientos y sentimientos". Y debe ser que Nardy Barrios ha tomado mucha de esta medicina, porque ahora más que nunca tiene las ideas en su sitio.

Disfruta de la vida y, por ende, de la política. Mira hacia delante, apostando por un trabajo basado en el diálogo y el consenso. Eso sí, sin dejar de ser clara y decir lo que piensa. "Sin dobleces", dice, "porque es la única fórmula que tenemos para mejorar". Probablemente por eso recuerda, casi con orgullo, el hecho de que en el Partido Popular dijesen de ella que "no era controlable". Y, sin duda, sigue sin serlo. Convencida de que "lo peor que se le puede decir a un político es que es controlable", se muestra tajante a la hora de sentenciar que Nardy Barrios no es "una ovejita lucera".

Ayer y hoy de la navidad Laspalmeña

Ayer y hoy de la navidad Laspalmeña

JUAN JOSÉ LAFORET

Eduardo Benítez Inglott, en sus tiempos de Cronista Oficial de esta ciudad, en las Navidades de 1953 publicó, en la revista Isla, un interesante artículo titulado "Las Navidades Isleñas", en el que, tras un exhaustivo repaso a lo que habían sido y eran las costumbres navideñas en Gran Canaria, concluía, entre otras cosas, en que "ahora, en los tiempos en que vivimos, son bien distintas las características del día de Navidad en nuestra urbe.

Antes se almorzaba y se comía: ahora, se come y se cena. Son pocos los Nacimientos y hasta los pasteles han cambiado de tamaño y no digamos de calidad, aunque sí de precio. Casi no existe la turronera, pues los expendedores callejero del sabroso producto isleño son, en su mayoría, del sexo fuerte. El paraguas y el farol pasaron a la historia. Todo, o gran parte, ha cambiado".

Por su parte, Domingo J. Navarro, que también fue Cronista Oficial de esta capital, en sus celebrados "Recuerdos de un Noventón", en los pocos, pero significativos y elocuentes párrafos que dedica a la Navidad en su ciudad, habla siempre en pasado, como queriendo diferenciar las fiestas y costumbres navideñas que vivió en su infancia y juventud, de las que ya imperaban en los momentos en que finaliza la redacción del libro en octubre de 1895.

En el libro "Nuestra Ciudad" de Luis García de Vegueta, Cronista Oficial desde hace más de tres décadas, después de Luis Doreste Silva, encontramos un capítulo titulado "El Nacimiento", donde también se percibe el tiempo pasado, pero en la intimidad una escena familiar deliciosa, muy sugerente, que puede estar por encima de todas las épocas, de las distintas modas, de las nuevas costumbres que, como llegan, también se terminan por ir. Quizá a las costumbres y a los festejos navideños en esta isla, como en muchos otros lugares del mundo, se les pueda aplicar aquello de "todo tiene que cambiar, para que todo siga igual".

Es algo que percibe magníficamente José Miguel Alzola en su libro "La Navidad en Gran Canaria", otro auténtico clásico de la historiografía local isleña que acaba de ser reeditado. Para quien "también la Navidad, inmutable en su motivación trascendente, ha ido cambiando con el paso de los años, unas veces para mejorar otras para desviarse de la causa por la que fue incorporada al calendario festivo del mundo occidental: conmemorar la natividad de Jesús en Belén ?".

Sin duda alguna un festejo tan vivido de cerca, tan arraigado en los usos y costumbres de una inmensa mayoría de los ciudadanos, no puede ser ajeno a las transformaciones sociales, culturales y económicas que cambian y modelan poco a poco el ser y el sentir de una sociedad, expuesta a las más dispares influencias dada la presencia constante y enorme de los medios de comunicación y de la publicidad.

Es verdad que para una parte de la población -prefiero no medir su tamaño en estos párrafos-, la Navidad se ha convertido simplemente en otra fiesta más del calendario, quizá la fiesta de la familia, pero sobre todo una fiesta marcada por el consumo, tanto que en alguna ocasión he sentido que se trataba de una mera reunión para entregar regalos en el marco de una opípara cena, ¿y luego?, mucha copa, algo de baile y bastante no saber qué hacer , o no saber a carta cabal el porqué de aquella reunión.

Sin embargo, tras unos años, quizá largos, de mucho despiste, de alejamiento de hermosas costumbres, la ciudad, la isla en general, ha recuperado con esplendor mucho del sentido tradicional y de las costumbres más propias de la Navidad, de su Navidad, pero eso sí, modeladas en cierta manera al carácter y al sino de los tiempos que nos ha tocado vivir. Si antes eran característicos en las calles "Los Ranchos de Navidad", también recuperados tal cual en algunas localidades como Teror o La Aldea, ahora son ya característicos en Las Palmas de Gran Canaria los grandes y multitudinarios conciertos de Villancicos a cargo de grupos y coros locales o de algunos otros venidos de fuera para esta actuación, como el anual Concierto de Villancicos de la Plaza de Santa Ana, o el esperado concierto de Los Gofiones.

Y no olvido que, frente a la antigua fiesta en familia y a la presencia de algunas parrandas en las calles de la "media noche p´al día", para dar serenatas con villancicos, isas, folías y boleros, hoy de esa "media noche p´al día" lo que encontramos son ingentes multitudes de jóvenes, y no tan jóvenes, en las calles, con la famosa "litrona", o desbordando establecimientos de copas que abren en la madrugada del 25 de diciembre; sin olvidar el auténtico desborde en el que se ha convertido la nueva y reciente costumbre de la víspera de Reyes en el barrio de Triana. Si hoy sería imposible preparar en casa dulces y pasteles, o limitarnos a las exquisitas ofertas de los obradores artesanales, la verdad es que encontramos una corriente que intenta, a través de la oferta comercial más amplia, acercarse a los productos y a la gastronomía más propia de estas fiestas y del entorno en el que vivimos.

Y qué decir de los nacimientos, que han vuelto a recuperar muchísimo de su antiguo esplendor, quizá sobrepasándolo en alguna medida; claro que ahora éstos no pueden estar instalados en habitaciones y patios de casas particulares, algo impensable e improcedente en la hora actual, sino en lugares públicos como centros comerciales (auténtica ágora de la sociedad actual), plazas públicas, salones de centros culturales y otras sociedades e, incluso, en los escaparates de algún que otro comercio, desde donde conviven con el pino o abeto de Navidad, que se ha instalado ya como una costumbre casi propia, al menos a los ojos de las generaciones más jóvenes.

Pensemos que hoy como ayer, que en el siglo XXI, como ya ocurriera en otros siglos anteriores, todo cambia para ofrecernos una nueva versión de lo tradicional, de unas costumbres que puedan ser comprendidas y aceptadas por las nuevas generaciones y, así, perpetuarse una vez más. Desde esta perspectiva, y retomando al ya mencionado Eduardo Benítez Inglott, "nosotros sin meternos a discutir si era mejor aquello que esto, o viceversa", se nos viene a la mente un clásico pensamiento que nos dice que "todo lo que no es tradicional es falso".

Jugar con fuego en Canarias

Jugar con fuego en Canarias

NICOLÁS GUERRA AGUIAR

Cuando dos partes de una misma unidad (Canarias) manifiestan especiales sensibilidades que a veces se traducen en justificados enfrentamientos dialécticos, los rectores políticos han de ser exquisitamente cuidadosos para evitar flagrantes desequilibrios que los acrediten. Y si nos limitamos a una situación mucho más concreta -diferentes consideraciones entre Gran Canaria y Tenerife-, puede romperse la muy delicada igualdad por la que mayoritarios sectores de población luchan en ambas islas, aunque a veces parece que lo que se busca es eso, el intencionado desacoplamiento.

A nadie se le esconde que la fragilidad es, precisamente, uno de los elementos caracterizadores de las relaciones entre Tenerife y Gran Canaria. Y aunque no es el momento para entrar en pormenorizados detalles, no debe olvidarse que situaciones de frecuentes roces son fomentadas para provechos económicos y grupales más interesados en que la conciencia regional no arraigue entre los canarios: mientras mantengamos posturas a veces antagónicas, menos serenidad tendremos para un riguroso análisis de nuestra situación actual. O lo que es lo mismo, los provechos de tales enfrentamientos serán monopolizados por aquellas minorías que, desde tradiciones de siglos, colocan sus beneficios privados por encima de los generales.

Viene a cuento lo anterior porque, al final, se confirma lo que aparecía como pura especulación manipuladora, es decir, se vuelve real lo que se desmentía con la boca pequeña frente a quienes alzaban la voz y denunciaban el tremendo desajuste: una buena parte del presupuesto que envía Madrid para transporte público se destinará al tren que unirá La Laguna con Santa Cruz. A mí me parece correcto que los políticos de Tenerife luchen por el engrandecimiento de su isla siempre que se trate de política cabildicia, a fin de cuentas en aquella tierra tienen sus votos. Pero cuando se abandona desde el Gobierno regional el equilibrio a que antes me referí, se está jugando con fuego.

Es el caso concreto de ATI, con muy buenos resultados: no olvidemos que de los tres parlamentarios que su Coalición Canaria tiene en Madrid, dos son tinerfeños y uno de ellos, el señor Rivero, es además el presidente de la misma. Cuando no se tienen sólidas ideologías; cuando filosofías políticas que defienden el bien común no son las bases de su pensamiento, lo normal es lo que están haciendo: buscan para Tenerife todo lo que puedan conseguir, aun a costa del perjuicio y menoscabo de las otras islas.

Lo que sí sorprende es que el tercer diputado y algún senador sólo denuncien el agravio en Gran Canaria y no en Madrid, que fue donde se firmó el desvío de tantos millones para el tren: a lo mejor es que Coalición no contó con ellos (a fin de cuentas, ya están semidesgajados). Pero si fue así, ni se les sospecha tan siquiera una velada amenaza de romper el grupo parlamentario ante incorrectos comportamientos e injustas consideraciones de lo que es el bien general.

Y aunque se dice que los pueblos tienen lo que se merecen, no han hecho méritos los grancanarios para tales desequilibrios y abandonos. El señor Rodríguez, don Román, parece que actúa con especial ingenuidad o disimulada complacencia, pero bien es cierto que podría delegar en el segundo miembro de la lista por Gran Canaria porque no se puede estar en misa y repicando, no es posible defender los programas en Madrid y a la vez dar cuerpo y coherencia en nuestra isla a la neonata formación política que preside.

Me sorprende, también, el silencio -consciente o no- de los psocialistas, más obnubilados ahora por seguir manteniendo en el poder regional a quienes no se caracterizaron con el juego limpio y noble cuando fueron sus aliados en el Gobierno del señor Saavedra: se me esconden los altos conceptos de servicio y responsabilidad de que hacen gala, toda vez que su incondicional apoyo a las políticas interesadas de ATI no refleja -precisemos- una visión comunal o de comunidad en la que han de estar presentes todas las islas del archipiélago. O tal vez sea que se conforman con las antesalas del poder, muy limitada estancia para tomar decisiones de peso e impactar ante los canarios con programas que han de responder a lo que significa la "S" del PSOE: si apoyan los presupuestos de ATI están en contradicción con su más elemental esencia ideológica. Y es que, quién lo duda, sus intereses son diametralmente opuestos, salvo que se hayan producido metamorfosis en las ideas o éstas ya no existan.

Pero también el Gobierno de Madrid juega con fuego cuando confirma que no hubo malas interpretaciones en la distribución de la partida presupuestaria: había dado su visto bueno para que una parte muy importante del dinero se destinara al tren. Los tinerfeños de ATI saben vender -es su tradición-: todo tiene un precio. El apoyo en Madrid (Parlamento, Senado), pues, no obedece más que a la obtención de bienes materiales para la isla de Tenerife, la única con la que tienen compromiso directo. Ayer fue Socaem. Ahora está en juego la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales (probable envío a Tenerife).

El Gobierno de Canarias, en definitiva, no busca el equilibrio: muy al contrario, fomenta los enfrentamientos. ¿Qué es, si no, aquello de que el decreto regulador de las licencias comerciales "se hizo pensando en Tenerife", según el señor consejero de Economía? ¿Que dónde se oculta la Coalición Canaria de Gran Canaria? Pues ya lo ven: bajo la "siempre nevada frente hermosa" del Teide, que diría don Cristóbal del Hoyo, vizconde del Buen Paso: en Tenerife. Allí están sus beneficios. Pero sus votos los obtuvieron aquí.

Cacería de Año Nuevo

Cacería de Año Nuevo

FRANCISCO J. CHAVANEL

Adán Martín lleva dos meses pensándose cómo y cuándo cesa a su consejero de Economía y Hacienda. Desde el Gobierno, conscientes de las dificultades que entraña la decisión, se espera ese momento en el que los daños que realice Mauricio a la organización nacionalista sean los menores posibles. En estos últimos días, en los que el consejero ha vuelto a enarbolar él solito la bandera de la insurrección en un Ejecutivo monocolor, Martín es la virgen de Lourdes al que acuden empresarios, lobbys mediáticos, ex amigos del propio Mauricio, al que le piden que le corte la cabeza ya, que como no lo haga ahora cuando quiera defenestrarlo igual entonces no puede.

El asunto del gas, en el cual el consejero dejó en evidencia al presidente otorgándole al Clan de la Avaricia tinerfeño el control de Gascan, fue la gota que colmó el vaso. El que además ubicara en él por la parte grancanaria a Editorial Prensa Canaria y desechara a Inforcasa (Canarias7), cuyo presidente del consejo de administración estuvo en la operación desde el mismo inicio, y al que Martín considera amigo personal, le ha costado un desgaste público innecesario y, posiblemente, su escasa credibilidad actual con el núcleo empresarial a los que les multiplicó sus ganancias.

Esta vida carece de grandeza, y a Mauricio, padrino de negocios extraordinarios, captor como nadie de incentivos regionales que iban a parar a los bolsillos de los poderosos, comienzan a despedirle del escenario sin que siquiera suene la orquesta. Ahora se arrepentirá de haber roto la pinza con Soria, de haber apostado por los socialistas que no se mojan el antifonario por nadie, de no haber calculado bien sus pactos con Paulino Rivero, de no percatarse de que su ejército dejó de existir cuando le entregó la cabeza de Román Rodríguez a ATI…, que en ese instante era un líder espectral, puro espejismo virtual, y que toda su tropa era del PP, la que le prestaba Soria por abrirle los caminos del poder, y que cuando Adán mandó al césar conservador a las chacaritas por sus desmadres en el Istmo también lo estaba condenando a él a navegar en la soledad: dos al precio de uno.

Hay una conspiración contra él, y la conoce. Le recordarán que fue un traidor y no habrá piedad para el dinamitero de Ican. Por más que recurra al pleitismo, que denuncie privilegios de Tenerife en el decreto de comercio, por mucho que, a la desesperada, pretenda ganarse las simpatías de la Gran Canaria huérfana de poder, me temo que en estos momentos más largo es el brazo de Adán y más profundo su “fondo de reptiles”. Defender un decreto para El Corte Inglés de Meloneras, conociéndose sus contactos con Isidoro Álvarez, su participación en la moción de censura contra José Juan Santana, no sirve precisamente para ganarse un aval de incondicionalidad.

Es cuestión de tiempo y en cualquier caso Mauricio acabará cargándose Coalición Canaria. No se espera menos de él. Mientras ATI especula si hoy o mañana; mientras se trabaja una vez más a Antonio Castro Cordobez para que no escuche a la sirena mauriciana que le sugiere una guerra sin cuartel en pos de lograr su candidatura a la Presidencia; mientras aparta a Isaac Godoy, María del Mar Julios, y Manuel Lobo, de las “manzanas podridas” (Fernando González, Ayala, León, y “clan de Arucas”); y mientras negocia con Asamblea Majorera que se mantenga en la estructura cuando todo haga crac; el consejero de Economía y Hacienda goza con provocar el desconcierto en un gobierno en minoría, al que le acechan dos lobos, PP y PSOE, sin capacidad real para ejecutar dividido como está y sin apoyos externos fiables.

ATI lo puede cesar cuando quiera. Y muchos de allá y de acá se felicitarán. Pero Mauricio tiene una bomba que hará estallar dentro de CC tanto si le conceden estar tocándole las narices a Adán de aquí a final de legislatura -cosa improbable pues supondrá el desgaste definitivo del que quiere repetir como presidente-, como si lo despiden.

Melchior, mi ídolo

Melchior, mi ídolo

FRANCISCO J. CHAVANEL

Me humillo genuflexo ante la fina inteligencia política de Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife. Lo afirmo sin doblez alguna, absolutamente convencido de lo que digo. Está en racha. Desde que lograra el Nap para su isla y desde que convirtiera a Bill Clinton en amigo suyo. En ambos casos Melchior medró por la ligereza de los hermanos Soria, que tuvieron el nudo cibernético para África atrapado en sus cajones, o por la soberbia de don José Manuel, demasiado ocupado en contemplarse a sí mismo embelesado, sin tiempo para atender una simple llamada telefónica de Juan Verde, representante en España del ex presidente norteamericano.

Sin embargo, donde más brilla la luz de Melchior es en el famoso tranvía que unirá Santa Cruz y La Laguna. Se tiró a la piscina sin agua, es decir, sin cobertura presupuestaria y apoyos políticos, y hoy, apenas ocho meses después, está en el camino de conseguir 250 millones de euros que es lo que necesita para rematar su sueño megalómano.

Para alcanzar conquista tan exigente Melchior tuvo que convencer a ATI, a todos sus líderes sin excepción, desde Miguel Zerolo pasando por Paulino Rivero hasta llegar a Adán Martín, que no dudaron de tildarlo de despilfarrador y de orate. Pero él, que es de familia austriaca, con gotas prusianas y con un elevado sentido de la responsabilidad y del compromiso, lejos de arredrarse investigó la manera de culminar su propósito despreciando los serios obstáculos que existían.

Lo más impactante que hizo, y por ahí rompió cualquier resistencia tinerfeña, fue convencer a los dos principales líderes grancanarios, José Carlos Mauricio y José Manuel Soria, de que su tranvía era necesario. El consejero de Economía y Hacienda abrió la partida consignándole 50 millones de euros en los tiempos en que su relaciones con ATI estaban ostentosamente engrasadas y no se veía venir el desencuentro con Adán.
A Soria lo sedujo por su actual debilidad: el odio que le procura al presidente por desalojarle del Gobierno. Melchior le hizo ver que una pinza entre los dos pondría de los nervios a su compañero de partido y, seguramente, le obligaría a reflexionar.

En definitiva: que Soria convenció a la plana mayor del PP en Madrid para que apoyase en el Senado el plan de Melchior, en la supuesta seguridad de que esa estrategia redundaría en poner a CC contra las cuerdas y así retornar al Ejecutivo. La voz cantante la llevó su protegida, Carmen Guerra, la cual pidió al Gobierno de España los 232 millones para construir “un transporte vital” para Tenerife. Así fue como Melchior metió en el berenjenal a Soria, al PP de Rajoy, y al propio PSOE. Después de eso las resistencias internas áticas se diluyeron. El primero en alabarlo fue Miguel Zerolo. El segundo en ponerse a sus órdenes, Paulino Rivero. El tercero en hacer la vista gorda, Adán Martín.

Pero Melchior no cesa. Listo y terco a la vez ha metido al PSOE en una de esas confusiones de identidad que tan mal llevan los socialistas. Por un lado, Rivero cerró con Rubalcaba 10 millones de euros más para el tranvía y, por el otro, los socialistas de aquí pretenden que ese dinero se reparta para el transporte de todas las islas. El PP, que está a la que salta, o sea: a ver si le quita un ojo a Adán Martín, le ofrece sus votos a los socialistas para cargarse en el Parlamento la intención de Melchior. Si el PSOE de Alemán matrimonia el asunto con el PP desobedecerá a Madrid y ofenderá a CC; si calla y asiente hará el ridículo.
Melchior es mi ídolo. Su tranvía, que al final costará unos 50.000 millones de las antiguas pesetas, empezó su traqueteo gracias a las intervenciones espectaculares de los “héroes” grancanarios, Mauricio y Soria. Y ahora, por si fuera poco, tiene pillado al PSOE por los cachivaches. Me descubro.