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La Voz de Gran Canaria

Opinión

¿Desaparecerá la Unión Deportiva?

¿Desaparecerá la Unión Deportiva?

TOMÁS PULIDO CASTRO
Presidente del Comité Local del Centro Canario CCN
Ex-Director General de Industria del Gobierno de Canarias
Ex-Vicepresidente del Partido de Gran Canaria

La difícil situación en la que se encuentra la UD Las Palmas, abocada a su desaparición después de haber sido, durante muchos años, embajadora de Canarias, y muy especialmente de Gran Canaria, en el resto del Estado, nos obliga a un análisis serio y responsable.

Sin animo de crítica creemos que la UD se encuentra en esa situación debido a que se han tratado de resolver sus problemas mediante soluciones económicas y organizativas, olvidando a lo que significa el corazón de ese histórico club: su afición. Cuando el 22 de agosto de 1949, en los salones del antiguo Real Club Náutico, se constituye la Unión Deportiva Las Palmas, lo hace con el respaldo de cinco equipos que estaban tremendamente arraigados en nuestra sociedad isleña de entonces: el Marino CF, el RC Victoria, el Arenas Club, el CD Gran Canaria y el Atlético Club. Aquellas cinco aficiones, que renunciaron a sus colores propios en aras de aquella unidad, se convirtieron en poco tiempo en el más sólido respaldo de aquel proyecto de club único. Hasta qué punto esa afición sentía ya nuestros colores y se sentía unida tras nuestra bandera lo describe magistralmente un artículo, publicado un par de meses después en el periódico Canarias Deportiva, donde podíamos leer: "Hay, pues, mucho de patriótico en esta unión. No en vano son los colores de nuestra bandera los que nos cobijan, colores de Gran Canaria defendidos por la ya por siempre gloriosa Unión Deportiva Las Palmas. Canario, quienquiera que seas y dondequiera que estés, únete a la causa. La Unión Deportiva Las Palmas, con los colores de tu bandera, necesita de ti. No lo olvidemos: en la unión está la fuerza; defendiendo los colores amarillos de nuestro equipo defenderemos a nuestra isla y haremos más grande a Gran Canaria". Y esa afición contó desde sus inicios con un lugar de reunión inigualable: el Estadio Insular. Ese estadio había sido construido por la directiva del Marino CF, bajo la presidencia de D. Eufemiano Fuentes, e inaugurado, con el nombre de Estadio Las Palmas y un aforo de ocho mil espectadores, a finales de 1944. El nacimiento de la UD Las Palmas hace que el Cabildo insular se involucre en el tema y adquiere aquel estadio para que sea patrimonio de toda la isla, realiza obras de ampliación para incrementar sus plazas hasta las 22.000 y procede a su inauguración, con el nuevo nombre de Estadio Insular, en un acto memorable: el partido UD Las Palmas-Real Madrid, inicio de liga de primera división, el 9 de septiembre de 1951.

Recuerdo, siendo un crío, asistir en aquellos años con mi padre a los partidos de la UD Las Palmas en el Estadio Insular. Recuerdo a algunos de los jugadores de entonces: Montes, Peña, Juanono... Recuerdo, años después, en la etapa de Molowny, a aquellos extraordinarios artistas del balón que llevaron a nuestro fútbol a las más altas cotas del deporte nacional (y con él a Gran Canaria y a toda Canarias): Tonono, Germán, Guedes, Paco Castellano... Pero sobre todo recuerdo a la afición. Recuerdo el aire festivo de los enjambres de aficionados que, como una riada humana, se desplazaban caminando desde todos los barrios: La Isleta, Cono Sur, Ciudad Alta... hasta las puertas del Estadio Insular. Recuerdo las guaguas que venían de todos los rincones de la isla. Recuerdo toda la zona de Alcaravaneras y Ciudad Jardín con las aceras invadidas de coches. Y recuerdo las gradas del Estadio, abarrotadas hasta la bandera, con mas de veinte mil personas animando y jaleando a la Unión Deportiva Las Palmas.

¿Dónde está esa afición? ¿Qué hemos hecho con ella? ¿Qué sacamos con conseguir nuevas ayudas económicas empresariales si no tenemos una afición que respalde al equipo? ¿Por qué seguimos hablando de deudas de 21 millones de euros, patrocinios de 30 millones y avales de 24 millones, y no hablamos de los 3.000 aficionados que asisten a los encuentros? ¿Por qué no tomamos medidas para que esos 3.000 se conviertan, ya, en 23.000?

Voy a hacer una propuesta descabellada, lo sé. Discúlpenme, porque no me mueve mas que la tristeza de ver cómo algo que es nuestro, que ha sido sinónimo de grancanariedad, que en los años 60 hizo cambiar la imagen que de Canarias se tenía en el resto de España, se dé hoy por fenecido, se hable de su desaparición con la mayor sangre fría, sin el menor rubor. Mi propuesta es la siguiente: que el Cabildo, de forma inmediata, proceda al reacondicionamiento del Estadio Insular, de su terreno de juego y de sus instalaciones, para que la Unión Deportiva Las Palmas vuelva a jugar sus partidos de liga en ese campo, haciendo un llamamiento a la afición para que vuelva, como antaño, al Estadio Insular a animar a nuestro equipo. ¿Iluso? Quizás. Pero pienso que si la Unión Deportiva Las Palmas vuelve a jugar en el Estadio Insular con una afición como la que tenía en los años 50 y 60, en dos o tres temporadas volvería a estar donde le corresponde, en 1ª División.

Y no se vea en mi propuesta un rechazo al nuevo estadio de 7 Palmas. Hay que aplaudir su construcción y agradecer el esfuerzo de todas aquellas personas que, como Gonzalo Angulo, tanto lucharon porque fuera una realidad. Pero el error, desde mi punto de vista, ha sido el hacer el traslado, del Insular al 7 Palmas, estando el equipo en Segunda B. Ya que tenemos la suerte de que, gracias a Lorenzo Olarte, no ha sido derruido, volvamos al Estadio Insular, volvamos a Primera, y cuando la Unión Deportiva Las Palmas se consolide en esa categoría y tengamos como equipos visitantes aquellos que lo fueron durante tantos años: Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Zaragoza, etc. entonces será el momento del traslado, del cierre de nuestro Estadio Insular y de su conversión en parque o zona de ocio y esparcimiento.

Comunicado de las peñas deportivas en apoyo de la Unión Deportiva Las Palmas

Comunicado de las peñas deportivas en apoyo de la Unión Deportiva Las Palmas

Los abajo firmantes MANIFESTAMOS nuestro apoyo total y absoluto a la labor incansable que está desarrollando todo el Consejo de Administración de la UNIÓN DEPORTIVA LAS PALMAS, S.A.D., encabezado por nuestro Presidente Miguel Ángel Ramírez, y su Señoría D. Juan José Cobo Plana.

PEDIMOS y EXIGIMOS la búsqueda inmediata de soluciones que acaben con la pesadilla a la que hemos estado sometidos durante los últimos años. Ni esta afición, ni Gran Canaria, ni Canarias, ni cualquier amante de este bello y extraordinario deporte llamado fútbol, merece un final tan rastrero y miserable como el que se le está ofreciendo a una entidad que ha dado tanta gloria y esplendor al fútbol estas islas. La UD LAS PALMAS a lo largo de su brillante historia ha sido un incono y un elemento aglutinador de la canariedad, santo y seña del fútbol canario que ha paseado durante décadas el orgullo de un pueblo por los campos de toda España y parte de Europa. Bajo su bandera, su himno y su escudo se han cobijado las ilusiones de miles y miles de canarios que han vibrado, llorado y reído por su causa.

A los grandes accionistas que nos han sumido en esta situación y que ahora se desmarcan abandonándonos a nuestra suerte, les manifestamos nuestra repulsa y nuestra vergüenza por tener una clase empresarial egoísta, especuladora y cobarde. Se marchan por la puerta de atrás y no les tiembla el pulso para firmar nuestra sentencia de muerte sin ningún tipo de pudor. Esperamos que el peso de la Justicia caiga sobre ellos y les haga pagar el daño tan grande y doloroso que están infringiendo a este pueblo. Gran Canaria nunca les perdonará esta traición.

Desde estas modestas y sinceras líneas conminamos a toda la clase política y social de Gran Canaria a imitarnos en nuestro comunicado y manifestarse públicamente en favor de la salvación definitiva de la UD LAS PALMAS. Pequeños gestos de solidaridad y cariño hacia este sentimiento arraigado en todos, pueden servir para abrir alguna puerta de esperanza a los que todavía hoy luchan por sacar esto a flote.

Para terminar nos reiteramos en el incondicional apoyo a nuestro Presidente y a su Señoría, y les infundimos nuestros mejores ánimos para que no les flaqueen nunca las fuerzas en estas horas angustiosas que nos quedan por delante. Que el respaldo de la afición esté siempre presente en su pensamiento en cada una de las acciones que acometan y sean sabedores de contar con la confianza absoluta e innegable de la afición de la UNIÓN DEPORTIVA LAS PALMAS.

¡UD Las Palmas, nunca caminarás sola!, ¡ Arriba D´ellos!

Remitido por:

- Federación de Peñas Juanito Guedes
- Federación de Peñas Adrián Déniz
- Peña Ultra Naciente
http://www.udlaspalmas.net


Todos son unos corruptos

Todos son unos corruptos

LORENZO OLARTE CULLEN

El Centro Canario, CCN, que tan sólo llevaba seis meses escasos en el grupo de gobierno del Ayuntamiento de la Ciudad de los Faicanes, tras los últimos acontecimientos lo ha abandonado. Como es lógico, no quiere que los ciudadanos midan a todos por el mismo rasero y, obviamente, su representante en el Consistorio, Juan Martel, ha preferido sensata y responsablemente perder el poder que le deparaba formar parte de la mayoría de gobierno, mayoritariamente integrada por el PP, antes que sufrir el desgaste de compartir su desprestigio teniéndolo por socio bajo el bastón de mando de su antiguo compañero de partido, Francisco Valido, antiguo presidente insular nada menos del CCN, trasvasado a las listas peperas con ocasión de las últimas elecciones, de lo cual a estas alturas estará más que arrepentido. Es más que lógica la reacción de la fuerza centrista habida cuenta del desprestigio creciente del Partido Popular en la ciudadanía en general y especialmente en la teldense en varios casos que sucesivamente han salido a relucir ante la opinión pública.

Es lamentable lo ocurrido hace unos pocos días en una emisora local de amplia difusión en Telde. En el momento en que se abrieron los micrófonos para que los ciudadanos pudiesen intervenir públicamente, un radioyente, que se confesó hermano de la encarcelada Antonia Torres, dando la cara públicamente por razones de fraternidad -lo que merece un elogio como hermano- se dirigió alevosamente contra el concejal centrista Juan Martel, quien estaba siendo entrevistado, para decirle públicamente, por tanto, con especial energía y seguridad, que " a él le constaba, que, como todo el mundo sabía, el concejal Juan Martel había comprado la casa en que vivía con dinero negro, que había llevado dentro de un cartucho, para pagar el precio?", lo que, por el contrario, dada la absoluta inveracidad de lo dicho, merece una especial reprobación pese al ardor puesto en la intervención por el hermano de la concejala actualmente encarcelada y separada del grupo de gobierno precisamente a requerimientos del edil centrista quien, por cierto, no ha aguardado ni cinco segundos para encargar a su letrado que proceda a ejercitar las acciones judiciales correspondientes en defensa de su honor. Y es que la casa de marras -cosa que me consta fehacientemente- consiste en un pisito que compró Martel hace siete u ocho años a una promotora inmobiliaria a la que satisfizo quinientas mil pesetas, como señal, a cuenta del precio total, algo superior a los diez millones de pesetas, que pudo pagar a la vendedora merced a la constitución de una hipoteca que el edil cuestionado ha venido amortizando religiosamente mediante el pago mensual de las respectivas cuotas.

Triste, pues, muy triste, que como consecuencia del actual estado de cosas y de opinión todos los políticos sean cuestionados tratándoseles por el mismo rasero: "Todos son unos corruptos?" , dice mucha gente. Lo acontecido pone de relieve la vileza de que es capaz el ser humano cuando la pasión le hace incurrir en la desmesura. Desmesura en la que puede caer y está cayendo buena parte de todo un pueblo como consecuencia de las malolientes irregularidades que en las últimas semanas se han descubierto en nuestra atormentada Gran Canaria. Todo en Gran Canaria. Sólo en Gran Canaria. Siempre en Gran Canaria. Como si en todas partes, es decir, en el resto de las islas y del mundo entero no cocieran también habas?.

Por eso no es de extrañar que el concejal Juan Martel, hombre honesto y de una ejecutoria impecable, a quien he venido observando desde años atrás, compartiendo un acuerdo unánimemente formado en su partido, el Centro Canario, haya decidido apartarse, como alma que lleva el diablo, del actual grupo de gobierno municipal en el que había ingresado hace tan sólo medio año. O lo que es lo mismo, después de la comisión de los actos determinantes de la corrupción que hoy se persigue judicialmente y que se produjeron cuando Juan Martel se encontraba no en el gobierno del municipio sino en la oposición. Mientras tanto -hay que comprenderlo- la parálisis progresiva que sufre el Ayuntamiento teldense es altamente preocupante puesto que se produce en la segunda ciudad de la Isla y en una de las más importantes del Archipiélago. Allí, si bien no están todos bajo sospecha, la gran mayoría, integrada por gente de acrisolada honestidad, cree estarlo.

No se mueve un papel. No se toma una decisión. Y, según me cuentan, exagerando un tanto, ni los conserjes se atreven a llevar un papel de una mesa a otra por miedo a dejar sus huellas dactilares en lo que en su día pudiera resultar un documento comprometedor. Por ello se hace absolutamente preciso que la autoridad judicial actúe con la máxima diligencia. No sólo porque lo exige la Constitución española sino porque Telde y sus ciudadanos no se merecen una Justicia que, aunque pueda ser impecable desde el punto de vista técnico-jurídico, como consecuencia de la tradicional falta de medios sea lenta o, lo que es lo mismo, mala. Por todo ello se hace preciso, cuanto antes, volver a la normalidad.

La falseada 'historia' de Santa Cruz de Tenerife (I)

La falseada 'historia' de Santa Cruz de Tenerife (I)

CARMELO DÁVILA

La historia de Santa Cruz de Tenerife es una absoluta falsedad. Primero: han celebrado en l994 el quinto centenario de su fundación cuando no hubo tal, pues el conquistador Alonso de Lugo, que salió del Real de Las Palmas en la tarde del 30 de Abril de 1494 , amaneció en Añaza al siguiente día, o sea el 1 de Mayo, por lo que la fecha del 1, que allá celebran, es pura invención.

Alonso de Lugo situó sus tropas a la derecha del barranco de Añago, se levantaron empalizadas, se abrieron fosos y se elevaron terraplenes, señalándose con una tosca cruz que llevaba en sus brazos, y se celebró una misa en un altar improvisado; y a este acto se le ha dado carácter fundacional y se ha querido ennoblecer por los chicharreros con un óleo de Gumersindo Robayna y Lasso, que se exhibe en el museo municipal de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife -¡delirios de grandeza!- Este improvisado campamento fue abandonado tras la derrota de Acentejo, por lo que no ocurrió lo mismo que en el Real de Las Palmas, donde enseguida se erigieron edificaciones y se pobló de habitantes. Así han despojado a La Laguna de su antigüedad, que fue la única ciudad fundada en Tenerife sobre el 20 de Octubre de 1497.

Segundo: Santa Cruz de Tenerife fue el barrio porteño de La Laguna, y es un error, por tanto, decir que los capitanes generales se trasladaron de ésta a Santa Cruz, que, como he expuesto, era en aquella época un barrio lagunero, como es Triana, por poner un ejemplo, de Las Palmas de Gran Canaria. Es otro gran error afirmar que Santa Cruz derrotó al almirante inglés Horacio Nelson el 25 de Julio de 1797 ya que entonces era todavía barrio de la capital de la isla y fue, en puridad, La Laguna que lo venció; de ella se desplazaron tropas y civiles que contribuyeron decisivamente al rechazo de la invasión. Esto es tan absurdo como aseverar que el Puerto de La Luz venció a Drake ya que era, y es, un barrio de la entonces capital del archipiélago. No fue hasta el 26 de Agosto de 1803 cuando Santa Cruz se segregó de La Laguna al concederle el rey Carlos IV, en Real Cédula, el título de villa exenta con jurisdicción propia y ayuntamiento.

Como se vé claramente, la historia de Santa Cruz de Tenerife tiene dos escasos siglos de existencia, nada de esos 511 años de que presumen, y que han arrebatado sin ningún escrúpulo a La Laguna, de la que fue barrio portuario, repito. Pero su tremendo complejo de inferioridad por su humilde origen arrabalero y por carecer de un casco histórico como Vegueta o La Laguna, les impulsa a cometer estos falseamientos de la historia y a conseguir mediante las intrigas que por Real Decreto de 27 de Enero de 1822 fuera designada capital de Canarias –con sólo ¡19 años de existencia independiente!-, lesionando gravemente los derechos históricos de Las Palmas, que hasta entonces había detentado la capitalidad del archipiélago.

Defendamos Gran Canaria ...y gracias, Don José

Defendamos Gran Canaria ...y gracias, Don José

LIZARDO MARTELL CÁRDENES
Empresario


Hace ya algunos años un grupo de grancanarios, muy preocupados por el no uso del nombre de nuestra isla, Gran Canaria, iniciamos una campaña, cada uno en su esfera de influencia, con la intención de "rescatarlo".

La actuación trataba de conseguir:

- Que cuando nos refiriéramos a nuestra isla, usáramos siempre su nombre, por ejemplo: vengo de Gran Canaria, voy a Gran Canaria, soy de Gran Canaria, estoy en Gran Canaria, y no utilizáramos, como habitualmente se hacía, el de la provincia, Las Palmas.

- Que el nombre de la Capital de la Isla no se abreviara, sino que lo mencionáramos y escribiéramos completo: Las Palmas de Gran Canaria.

Para lograr los objetivos propuestos se enviaron, pidiendo colaboración, cientos de cartas a periodistas, instituciones, organismos, entidades financieras, sociedades culturales, empresas, agencias de viajes, ayuntamientos y cabildo. El resultado de esta ardua y paciente labor fue dando sus frutos, pues poco a poco el nombre de la isla, Gran Canaria, y de su capital, Las Palmas de Gran Canaria, se comenzó a utilizar cada vez más en las crónicas periodísticas, en los anuncios de las agencias de viajes, en los impresos, en los vehículos oficiales, en la publicidad de las empresas, etc.

Una gran ayuda representó en su momento el cambio del nombre del aeropuerto que dejó de denominarse Aeropuerto de Gando (aunque algunos nostálgicos todavía lo utilizan) y pasó a llamarse Aeropuerto de Gran Canaria (cambio que a veces hay que recordar a las tripulaciones aéreas cuando informan del destino del avión). Por otro lado, el tener en el mundo del deporte un equipo de baloncesto de primera línea, como es el Gran Canaria grupo Dunas, también ayuda a potenciar el nombre de nuestra isla.

El Cabildo insular de Gran Canaria, y el Partido de Gran Canaria, han colaborado de manera activa con campañas para divulgar y solicitar el uso correcto del nombre de la provincia: Las Palmas; de la capital: Las Palmas de Gran Canaria; y de la isla: Gran Canaria.

Pero a pesar de todos los esfuerzos, la mayoría de nuestros conciudadanos no terminaban de comprender la importancia vital que para nuestra economía de servicio (fundamentalmente turismo) tiene que "Gran Canaria" sea la única marca utilizada y "el deber" de recuperar el uso del nombre de nuestra isla.

Afortunadamente, una reciente editorial de un periódico de Tenerife (isla de la que debemos aprender cómo la defienden y promocionan) proponiendo la mutilación del nombre de nuestra isla eliminando la denominación de Gran, ha motivado, además de indignación por la propuesta, una reacción generalizada, nunca antes conseguida, en defensa del nombre de Gran Canaria. Por ello, debemos dar las gracias a don José, pues aunque no era ése su propósito, nos ha ayudado extraordinariamente en el logro de nuestro objetivo. Y conociendo su perseverancia, cuando de hundir a Gran Canaria se trata, tendremos campaña asegurada por mucho tiempo.

Ahora, lo importante es que aprovechando el impulso generado, perseverar nosotros también en la defensa y el uso del nombre de Gran Canaria pues es esta una labor en la que debemos implicarnos todos, por responsabilidad histórica y "deber patrio".

Simplemente María

Simplemente María

ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Doña María Farnés, delegada en Santa Cruz de Tenerife de la Fiscalía Anticorrupción, ha hecho unas recientes declaraciones al periódico ´El Día´ que han sembrado el desconcierto y la confusión en amplios sectores del mundo judicial, político, y de la sociedad en general. La entrevista a la fiscala es, sin duda, una consecuencia de los comentarios sobre la diferencia que se observa a simple vista en materia de lucha contra la corrupción en las dos provincias. Mientras en Las Palmas se suceden las denuncias, los pinchazos y los juicios sobre comportamientos político- empresariales supuestamente corruptos, la tinerfeña parece el reino de la abeja Maya a pesar de que en la calle y en círculos bien informados y bien exprimidos se afirme que la procesión va por dentro y que la situación está llegando a ser asfixiante. "La política canaria está como en todas partes, y no hay nada que me haga pensar otra cosa", dice la entrevistada, que no se corta a la hora de enviar indirectas a su colega de Las Palmas de Gran Canaria con frases de doble sentido: "A mi me gusta la discreción, y hay dos formas de trabajar, y las dos, buenas. Una, la de mi compañero de Las Palmas, que tiene una relación con la prensa desde el principio, y otra es la mía, que cuando salgo de aquí soy María, madre de mi hijo y se acabó".

Pero no se acaba ahí, porque una es fiscala hasta cuando duerme. La responsabilidad no se extiende únicamente a las horas de oficina. Ni es aceptable la reticen- cia al papel que deben tener los medios de comunicación, que está recogido en instrucciones de la Fiscalía General, y además en el sentido común que debe imperar en un sistema democrático. La prensa cumple un papel fundamental en una democracia, y esta función no está reñida, como está suficientemente demostrado, con el desempeño judicial o fiscal. Sí es cierto que muchas personas suelen acusar a los medios de comunicación como chivos expiatorios de sus propias incompetencias, complejos o afinidades ideológicas o personales. Pero estos son comportamientos a estas alturas anacrónicos e impropios. Como es resbaladizo decir que "creo que si vas a luchar contra la criminalidad organizada, cuanto menos sepan de ti mejor, porque te permite trabajar mucho más", o que "para mí se está desprestigiando la figura del fiscal anticorrupción, porque yo la lectura que saco de todo esto es que el fiscal anticorrupción ha sido creado para ir a la caza del político, y no, no responde a esa realidad esa imagen de superfiscal". Todo un conjunto de despropósitos que contradice principios generalmente asumidos sobre lo que es la corrupción, sea política, civil, empresarial, militar o episcopal. Desviar el foco de atención al cauce contencioso y predicar que no debe confundirse éste con el penal parece una obviedad pero no lo es. Muchas corrupciones han quedado impunes precisamente porque se han sustanciado por el cauce equivocado.

Una adjudicación marrullera puede anularse o enmendarse por la vía contenciosa, pero ¿y si esta adjudicación es consecuencia de un trato encubierto, de la aplicación de subcriterios torticeros una vez abiertas las plicas, e incluso del pago del impuesto del hormigón? La señora fiscala tinerfeña parece haberse caído de un guindo; porque tampoco es de recibo enfrentar dos aspectos: la lucha contra las mafias y el crimen organizado de los sures, y los sobornos y chanchulleos entre políticos y empresarios, como si la importancia de lo primero fuera antagónica con la investigación de lo segundo. Para la democracia, sin embargo, es clave el saneamiento político: el contubernio entre determinados hombres de negocio y políticos es gravísimo porque prostituye las reglas del juego. La lucha contra la mafia italiana, que le costó la vida a fiscales ejemplares y valerosos, se compaginó con la ´operación manos limpias´. A nadie se le ocurrió, porque no sólo es una tontería sino un fallo profesional de dimensiones colosales, restar importancia al cáncer que corroía las instituciones de la República por la enormidad del esfuerzo que requería el combate contra los mafiosos.

Flaco favor le ha hecho a la justicia, a la democracia y a la esperanza de la gente corriente esta fiscala que después de su trabajo quiere ser simplemente María. Sus opiniones, que coinciden con las expresadas reiteradamente por ATI y por significados y significativos empresarios, son sin duda producto del ambiente idílico de una vida tinerfeña encerrada en una burbuja.

Entrevista a Rafael Guerra, Presidente de Depaca: ´Dinamizar Vegueta es para el Ayuntamiento sinónimo de dinamitar casas´

Entrevista a Rafael Guerra, Presidente de Depaca: ´Dinamizar Vegueta es para el Ayuntamiento sinónimo de dinamitar casas´

El Presidente de la Asociación en Defensa del Patrimonio de Canarias (Depaca), Rafael Guerra, arremete en esta entrevista contra el Ayuntamiento y el resto de administraciones que, a su juicio, ignoran la ley que protege los conjuntos históricos como Vegueta y Triana y ceden ante las fuertes presiones especulativas.

- ¿Cómo valora la actuación de las administraciones en la conservación y protección del patrimonio histórico de esta ciudad?

- La valoración que podemos hacer desde Depaca es que la actuación es penosa, ya que existen unas normativas y leyes que regulan el patrimonio histórico y que las instituciones procuran soslayar en muchísimas ocasiones. Las instituciones deben estar sometidas al imperio de la ley y no a los vaivenes de los movimientos especulativos.

- ¿Cree usted que priman los intereses especulativos sobre la protección del patrimonio histórico?

- Sí. Las administraciones tratan de ignorar la ley porque es una cortapisa a las fuertes presiones especulativas.

- ¿Por ejemplo?

- Hay muchísimos. Primero la descatalogación de edificios para ser derribados por las mismas instituciones, que son las que deberían dar ejemplo. Así, tenemos la última sentencia respecto al Estadio Insular, que demuestra que se está descatalogando al margen de la ley. Se han hecho descatalogaciones, como el Centro Insular de Cultura, que pasa de ser una parcela con un edificio altamente catalogado a convertirse en un aparcamiento de coches.

- Depaca presentó recientemente, junto con otras asociaciones vecinales, un escrito de denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción sobre supuestas actuaciones irregulares en contra del patrimonio, ¿qué pretenden con esta denuncia?

- En primer lugar, intentamos restablecer el imperio de la ley, que no sólo debe aplicarse a los ciudadanos, sino a las instituciones. Denunciamos lo que está sucediendo en el conjunto histórico y es que en el plan urbanístico se incumple la normativa. Presentamos una denuncia sobre lo que está sucediendo en la calle Triana número 22, que se ha derribado interiormente, pese a que la ley no lo permite. Se está haciendo una planta subterránea, cuando el Pepri tampoco lo permite. Pero las asociaciones de vecinos de Vegueta y Depaca hemos presentado también una serie de denuncias sobre la instalación en edificios protegidos de actividades no permitidas, como discotecas, pubs y bares que producen un trastorno de la convivencia de esos ciudadanos.

- El Ayuntamiento acaba de remitir al Gobierno canario la solicitud para declarar el casco histórico como Patrimonio de la Humanidad, ¿qué le parece esa iniciativa?

- No estamos en absoluto en contra de esta iniciativa, pero entendemos que dicha declaración debe ser la coronación de un proceso que empieza por la protección de ese patrimonio histórico. Cuando eso no se está haciendo, sólo podemos interpretar que es una cortina de humo para que el ciudadano no pueda ver lo que hay detrás, que son los masivos derribos de edificaciones. Cuando nos preguntan si creemos que Vegueta va a ser declarada Patrimonio de la Humanidad, contestamos con humor: si los técnicos de la Unesco vienen de noche y borrachos, a lo mejor sí.

- ¿No confía en que salga adelante la declaración?

- Es posible que la Unesco acepte esa declaración, pero qué podemos pensar de unos gestores políticos que mientras preparan la solicitud para que se declare Patrimonio de la Humanidad al mismo tiempo están autorizando los derribos de ese conjunto histórico.

- Desde el Ayuntamiento se asegura que el Pepri aprobado en 2001 dobló el número de edificios protegidos.

- Es posible, pero cuando la ley le dice al PP que debe proteger todo el conjunto, el PP nos da la limosna de proteger unas poquitas más, dejando el 50% sin proteger. ¿Cómo se entiende eso? Lo que tiene que hacer es cumplir la ley. Tenemos un catálogo con cerca de 300 casas que deberían estar protegidas y no lo están. Son casas que van desde el siglo XVI hasta el XX y que pueden ser derribadas en cualquier momento, cuando la ley dice que tiene que ser protegido el conjunto histórico en su integridad.

- ¿Y qué le parece el chequeo anunciado por el Ayuntamiento para revisar la protección de los inmuebles?

- La capital tiene varios conjuntos históricos, no sólo Vegueta y Triana. La filosofía del Ayuntamiento es una filosofía particular, al margen de la ley. Protegen Vegueta y Triana y los demás conjuntos históricos como si fueran un barrio más de la ciudad, cuando hay que respetarlos en su integridad. La mentalidad de esta Corporación está viciada desde el principio. El Ayuntamiento tiene metido los conjuntos históricos dentro de Urbanismo, que es como tener a la zorra cuidando las gallinas. Otra cosa más es que teniendo un patrimonio monumental que atender y cuidar, no haya un departamento específico que lo gestione y que sí lo tienen otros municipios, como Arucas. Hay que crearlo y poner un personal sensible y adecuado a este patrimonio. El conjunto histórico está totalmente abandonado y cualquier ciudadano puede hacer lo que le plazca con su casa.

- ¿Qué le parece las peatonalizaciones de las calles de Vegueta?

- Están muy bien si no derriban las casas. En Mendizábal, mientras peatonalizan, tiran las casas.

- ¿El casco histórico está muerto?

- Eso es lo que nos quieren hacer creer los del mundo del cemento, que tiene poderosos argumentos, aunque falsos, para justificar su agresividad contra el conjunto histórico. Dicen que el conjunto histórico está muerto, que no hay comercio. De Ciudad Jardín podríamos decir lo mismo, y allí está.

- Pero lo que sí es cierto es que cada vez hay menos habitantes. Es la actividad jurídica la que le está dando vida al barrio.

- Pero, ¿hay algo malo en que tengamos una parte de la ciudad con menos población donde podamos pasear, meditar y estar a gusto en ella? Es que hay una mentalidad de que tiene que haber población en masa. El barrio y las casas de Vegueta están abandonados porque no se invierte dinero en él. No se asesora ni ayuda a los propietarios. Vegueta podría ser rentable, porque las casonas se podrían convertir en pequeños hoteles, como se ha hecho en Agüimes, o fondas, casas para estudiantes, museos, etc. En la zona de Vegueta es donde deberían estar los hoteles.

Pero para el Ayuntamiento y el mundo del cemento dinamizar es dinamitar, derribar para construir edificios. Y eso es acabar con el casco histórico y lo que quieren los especuladores. No se puede permitir dentro del casco histórico una arquitectura que no sea la tradicional canaria. Ésta se está sustituyendo por una arquitectura estándar, que se puede encontrar en cualquier lado.

Telde: cuando no hay leyes que valgan

Telde: cuando no hay leyes que valgan

ANTONIO JOSÉ FERNÁNDEZ

Con la que le está cayendo encima -y con una reacción que ya enotros escritos hemos tildado de "tardía"- a Francisco Validono le ha quedado más remedio que anunciar una retahíla de cambiosen el engranaje municipal para que dejen de señalarlo desde lejosmuchos conciudadanos que antes se acercaban dando saltos a estrecharlela mano a las puertas de un genuino bar de San Gregorio.

Las fugas y distorsiones que se hayan podido producir utilizandode comodín el dinero de los contribuyentes tendrán su pertinenteveredicto por parte del magistrado y por ello, insisto, tocaesperar. Pero de lo que no nos debemos de abstraer el resto delos mortales es de enjuiciar la validez de las mil y una propuestasque esta semana ha lanzado al aire el alcalde de Telde para demostrardos cosas: primero, que los dígitos de su cuenta corriente devienenúnica y exclusivamente de su nómina como presidente de la Corporación;y segundo, que él, como todos los demás, tiene también interésen controlar -lamentablemente, ya de cara al futuro- quéuso se le da al patrimonio municipal.

Pues bien, si a Valido se le ocurre que las mesas de Contratacióndeben ser "abiertas a todo el mundo y retransmitidas por la tele",se apunta la opción de crear en Internet una página web parainformar pulcramente sobre las adjudicaciones, transaccionesy compras de todo tipo -www.yasintorresniplanos.com, bien podríallamarse- y si por fin se le da cabida a la oposición en lassociedades municipales -para conseguir lo propio en las juntasde gobierno igual habrá que esperar otra trama- hay que buscarla manera de que estas promesas no se pierdan.

El ordenamiento jurídico actual no debe ser impedimento parano despojarnos de una de las muchas secuelas positivas de laoperación Faycán. Si hay leyes que impidan a día de hoy la asistenciapública a los órganos donde se toman decisiones con el dinerode los demás, ya estamos perdiendo el tiempo en no derogarlas.Porque el que quiera hacer tropelías puede hacerlas, pero porsu cuenta y riesgo y con su dinero. No con el recibo del impuestode circulación que me tocará pagar en abril. Eso si no me resistoy me veo en la obligación de pagar un recargo... de hasta el20 %.

El vicio de leer

El vicio de leer

JAVIER DURAN

Una investigadora que estuvo la semana pasada en Agüimes para hablar de adolescencia y agresividad hizo una confrontación entre la televisión y la lectura, dando a conocer un informe de la Comunidad de Madrid sobre la mayor serenidad y menor belicosidad de los jóvenes dedicados, al menos una vez a la semana, al hábito de abrir un libro y entregarse al relato. Sus palabras me sonaron a explicación sabia en un contexto donde los expertos sociales buscan y rebuscan sobre las causas del macrobotellón y sus epílogos violentos, la grabación en el móvil de palizas a mendigos por aburrimiento o los asesinatos protagonizados por imberbes en el zaguán de un cajero automático. Juan José Millás acaba de publicar Un mapa de la realidad., una antología de textos de Espasa, un libro donde también recoge, a modo de introducción, su encuentro con esta inmensa enciclopedia, comprada por su padre "cuando el dinero no valía nada", y que a él le sirvió, aún niño, para conocer entre el pánico y el atrevimiento el significado de muchas palabras, unas prohibidas y otras de libre circulación. Muchas de ellas, la primera es "aborto", aparecen en la obra.

El desasosiego prematuro de Millás por la palabra escrita no resulta común, aunque también es verdad que antes (no sabría precisar la fecha) se presumía de ser víctima de la capacidad de un libro o un pensamiento para cambiar la visión de la vida. La colmena o La familia de Pascual Duarte, ambas de Camilo José Cela, entraron en el BUP por la puerta grande de la memoria literaria, y gracia a ellas se supo de la realidad vital de la posguerra y también del giro que el escritor impuso sobre la creación literaria española a partir de los cincuenta. Juan Manuel García Ramos, que acaba de ganar el Premio Canarias de Literatura, subrayaba su "fe durante más de 30 años en la palabra escrita". Su obra, sin ir más lejos, tiene un título totémico, que no es otro que Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, y a la que le ha dedicado muchas horas de investigación. Nuestros padres tenían menos competencia a la hora de llevarnos hasta el libro: un paquete con la inevitable Isla del tesoro, entre otros títulos, no tenía que hacerse hueco entre los videojuegos o el móvil de última generación. Ahora, creer en lo dicho por la investigadora en Agüimes es afrontar un esfuerzo para desplegar la imaginación; por ejemplo, establecer un calendario para ir de compras a la librerías con el objeto de persuadir, seducir o convertir el acto de leer en una atmósfera. ¿Pero es necesario echarle imaginación al asunto para no perder adeptos o adicciones? Hace años, un compañero de la Universidad se ganaba un dinero extra como asistente de un exiliado, directivo del Ateneo de Madrid, que tras volver de México empezó a perder la vista y a necesitar como consecuencia de ello a una persona que le ayudara con sus escritos. Un día fuimos juntos al Ateneo, y nos adentramos por los pasillos cargados de conocimiento hasta llegar a un pequeño despacho, sólo iluminado con la luz de un flexo, donde el profesor examinaba las páginas de un libro con una lupa de grandes dimensiones. El señor, cuyo nombre no puedo recordar, levantó su precaria vista del libro para saludarnos. Fue amable, pero si no lo hubiese sido daba igual: su presencia, su veneración por el libro que reposaba sobre un atril, su humildad en un lugar de la cultura... Todo ello, que agradecí profusamente al compañero de aula, se quedó grabado como una instantánea a respetar, a colocar en la balanza. Visto a día de hoy me pregunto si la imagen del Ateneo tiene el mismo valor en un tiempo donde, por desgracia, el ilustre exiliado hubiese sido tratado de loco, o simplemente como el residuo de una sociedad acostumbrada a encontrarle una contraprestación a todo.

Es verdad que cada vez son más las casas que carecen de libros. En algunas se abren cajas y se celebran entierros de bibliotecas con tomos de papel cebolla y encuadernación de piel, comprados en la época del boom de Planeta, cuando los españoles del desarrollismo se hacían con el Seiscientos, los primeros electrodomésticos y las adquisiciones a plazo de los Nobel para unas casas que empezaban a lucir plástico y la prepotencia de una cierta felicidad material. El paisaje que cae derrotado deja paso a otro: una televisión de envergadura ocupa el espacio de la centralidad, rodeada de todo tipo de artilugios electrónicos conectados a un ordenador. La mesa de los posavasos y el jarrón de flores tiene a su alrededor varios móviles, uno para cada miembro de la unidad familiar, y hay momentos en que suenan todos a la vez, igual que una petición colectiva de ayuda frente a un desastre natural. Los videojuegos y las plays también demandan su lugar, y junto a ellos, en rivalidad con los teléfonos, más de dos mandos a distancia. Durante la noche, en el silencio, todo el aparataje respira igual que el ruido de una mosca, y la oscuridad se llena de chivatos encendidos que señalan el camino. Contra todo ello, día a día, tiene que luchar la lectura, el tiempo de lectura.

Tocata y fuga del CCN en el Ayuntamiento de Telde

Tocata y fuga del CCN en el Ayuntamiento de Telde

El presidente del Centro Canario-CCN, Ignacio González, ha anunciado la decisión "irrevocable y unánime" del comité local de Telde de abandonar el pacto de gobierno que mantenía con PP y Ciuca a través del concejal Juan Martel. La decisión, deja al grupo de gobierno empatada en número de concejales con la oposición
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El Centro Canario Nacionalista (CCN), el partido refundado gracias al dinero del empresario tinerfeño Ignacio González y su padre, ha analizado que seguir en el gobierno municipal de Telde le puede salir demasiado caro en votos en las próximas elecciones municipales a celebrar el próximo año.

Por ello ejecutó su amenaza de que si se producía "una sola detención más" en el municipio de Telde a cuenta del caso Faycán abandonaría de inmediato el grupo de gobierno.

"Somos un partido serio y nos dedicamos a cumplir lo que avisamos", dijo Ignacio González, que explicó que el concejal Juan Martel y las personas que en el Ayuntamiento de Telde estaban bajo el paraguas del CCN dejarán cualquier responsabilidad de gobierno.

A partir de ahora, explicó Ignacio González, "nos vamos a dedicar a hacer oposición y a trabajar para construir una alternativa centrista, blanca y transparente en 2007, tanto a lo que hubo (en alusión al anterior alcalde Francisco Santiago), como a lo que hay ahora (en relación a PP y Ciuca)".

González convocó al comité local de Telde a las siete de la tarde en la sede que el partido tiene en Las Palmas de Gran Canaria.

Por la mañana, explicó González, se reunió con Martel nada más conocer la detención de las cuatro personas (dos funcionarios del Ayuntamiento y dos empresarios) y ya decidieron convocar el comité local.

Tras almorzar con Olarte, a quien pulsaron su opinión como presidente honorífico del partido, el líder de los centristas dijo que ya se veía clara cual es la decisión que por unanimidad acabaría tomando el CCN.

Así, González explicó que la decisión ya se ha comunicado al alcalde de Telde, Francisco Valido y al líder de Ciuca, Carmelo Reyes, y dijo que tras esta decisión del CCN, "quizás Valido empiece a tomar medidas".

González, además, aseguró que el Partido Popular, y su presidente José Manuel Soria, deberían tomar nota de que los partidos políticos "tienen que tomar decisiones" cuando se producen situaciones como las actuales. "¿Cuántos detenidos más necesita el señor Soria para tomar medidas?", se preguntó González, que dejó claro que "si a él no se le ocurre nada, nosotros le daremos ideas".


Promesas incumplidas por el Gobierno de Telde

Promesas incumplidas por el Gobierno de Telde

LEONARDO HERNÁNDEZ CEBALLOS
Presidente de La Asociación de Vecinos Meclasa
Vicepresidente de la Federación Faycanato de Telde
Vocal del distrito III de Costas

Una vez más, nos convencemos de la desidia municipal y del desgobierno existente en nuestra ciudad teldense. Recientemente se cumple un año del arboricidio realizado por la concejalía de parques y jardines en la playa de Melenara el día 18 de marzo y todavía, todo aquel que pasa por delante de la zona masacrada se pregunta ¿Por qué?.

Ciertamente es una pregunta de las tantas realizadas por el colectivo social Meclasa y que no han sido respondidas. En un primer instante, casi dos meses más tarde, todo fueron buenos gestos. El señor alcalde asumió la responsabilidad y pidió disculpas y se adquirieron varios compromisos: la plantación de más pinos marinos del mismo porte y tamaño, la limpieza de este enclave ambiental puesto que habían quedado riegos rotos y raíces destrozadas en toda la zona afectada y el reembolso al colectivo del dinero gastado por los vecinos en la compra de los pinos plantados tras el suceso. Posteriormente con la entrada del nuevo concejal del área implicado, Juan Martel, el cual lideró la Concejalía de Parques y Jardines afrontando nuevos compromisos los cuales se basaban en la plantación de nuevos pinos por la zona norte y la creación de una zona recreativa para el uso y disfrute de los usuarios/as de la playa de Melenara.

De todas estas promesas sólo se ha logrado que se planten más pinos y todo ello gracias a la presión popular. Recordemos que para que se realizase la última plantación tuvimos que realizar una manifestación. Actualmente vivimos días muy difíciles y muy tristes para nuestra ciudad. Es un día muy desagradable para los amantes de la naturaleza y para los asiduos de la playa de Melenara, asistir y observar cómo la lección no ha valido la pena. Creíamos que el sacrificio de 37 pinos marinos y decenas de tarajales bastaría para fomentar una conciencia ambiental ciudadana y política, a día de hoy observamos cómo no ha servido para nada y todo fue en vano, no se han depurado responsabilidades, no se ha hecho público el porqué se talo y además, asistimos a la peor etapa que sufre ese pinar.

Fueran los que fuesen los intereses que han motivado su erradicación, observamos cómo nuevamente sufren un intento de masacre los que pudieron milagrosamente sobrevivir, ya que se han envenenado los pocos que quedan. Algunos vecinos/as piensan que quien quiso eliminarlos los eliminará y otros que es la segunda fase de un proceso que se realiza para intentar borrar la estampa de la vergüenza y que recordará a sus asesinos la barbarie que hicieron. Ya no tan solo es envenenado nuestro paisaje, sino que nuestro colectivo es ninguneado poderosamente. Esta corporación municipal niega la respuesta a la solicitud de obtención de una copia del informe que la corporación municipal realizó sobre la zona afectada y que ha sido solicitado con reiteración por este colectivo.

Nuevamente queremos lanzar nuestra repulsa a todos los hechos cometidos por la corporación municipal y en concreto por la Concejalía de Parques y Jardines, esperamos que se inquiete esa memoria colectiva y a los políticos oportunistas poniendo una solución definitiva a todos esos interrogantes y proyectos inacabados anteriormente mencionados

¿Pero existe Bielorrusia?

¿Pero existe Bielorrusia?

RAFAEL MORALES

El escándalo mediático en torno a las elecciones en Bielorrusia sorprende. Acaban de descubrir que el régimen de Alexander Lukashenko tiene gran parecido con una dictadura burocrática (¡vaya novedad!) y que las elecciones del pasado domingo no responden a los criterios mínimos democráticos aceptables para Europa y Estados Unidos. De donde deducen algunos que Occidente debe aplicar sanciones contra Minsk bajo la acusación de fraude electoral y demás. ¿A qué viene este repentino interés por la salud democrática de un país al que los medios de comunicación jamás le han prestado la menor atención?.

Buena pregunta. Y la respuesta parece muy sencilla a primera vista. Bielorrusia es lo que le falta a la OTAN para cerrar el cerco euro occidental contra Rusia. No porque Vladimir Putin ejerza hoy como enemigo, sino por si acaso y porque para dominar el mundo hace falta construir enclaves por todas partes. Hasta ahora ha salido bastante bien y barato. Georgia en 2003, Ucrania en 2004 y Kirguizistán el año pasado, pero mal en Azerbaiyán y en Uzbekistán. La democracia tiene poco que ver con estas revoluciones naranjas o de terciopelo y menos todavía con el futuro de sus habitantes ilusionados en promesas de bienestar que jamás se cumplirán.

Se trata de conseguir gobiernos dispuestos a digerir sin anestesia las directrices estratégicas del capitalismo en su versión expansionista actual. Para ello invierten unos millones de dólares en el trabajo de la oposición llamada democrática en países de estructuras débiles y pobres. Y a esa oposición política la ayudan además con propaganda gratuita desde Occidente. La campaña mediática contra Bielorrusia comenzó el pasado mes de septiembre y ya estaba acordado que las elecciones de marzo culminarían con la caída del dictador o con sanciones. Así de simple.

Como el dictador Lukashenko ponía resistencia a tragar al estilo ucraniano o georgiano, Condoleezza Rice colocó a Bielorrusia a principios de 2005 como “avanzadilla del terrorismo”, junto a Irán, Corea del Norte, Zimbabwe, Cuba y algún otro. ¿Alguna prueba? Ninguna, pero eso sobra. Aunque debe añadirse que dentro de la nueva estrategia estadounidense de seguridad nacional, Bielorrusia resulta un peligro tremendo para Estados Unidos, dicen, y que Washington asume la tarea generosa de responder adecuadamente en Bielorrusia y en todas partes a “las violaciones de los derechos humanos”. ¡Menuda falta de vergüenza! Por si fuera poco delito, a Occidente no le gusta que el 80% de las empresas bielorrusas sigan en manos del Estado, el crecimiento económico ascienda al 6,6% anual y, según la ONU, en 2005 el Producto Interior Bruto (PIB) haya crecido hasta el 9,2%. Los pobres, siempre según la ONU, apenas alcanzan al 2% de la población. ¿Sin privatizaciones ni capital extranjero salvaje? Intolerable. En todo caso, ¿cómo puede sostenerse que Bielorrusia representa un peligro para la seguridad nacional estadounidense? Tampoco importa. Lo que importa es la democracia en Bielorrusia. ¿Desde cuándo, queridos míos? Desde que Washington lo decidió como coartada en defensa de sus intereses expansionistas y Europa agachó la cabeza.

Alexander Lukashenko ganó las elecciones de forma abrumadora, con más del 82% de los votos. Haciendo trampas, seguro. ¿Por semejante motivo se inicia una campaña internacional mediática para castigar a los habitantes de un país pobre? ¿No ganó Bush haciendo trampas? ¿Han perdido la vergüenza, creen que somos todos bobilines o que cualquier cosa vale, incluyendo insultos constantes a la inteligencia de los ciudadanos? Porque representa una vejación, incluso al sentido común, que tengamos que aceptar como democráticas las elecciones en Irak mientras las maniobras de un pobre dictador campesino como Lukashenko merecen azotes de la comunidad internacional. ¡Váyanse al diablo, manipuladores de medio pelo!


Nos quedamos sin Televisión Española en Canarias

Nos quedamos sin Televisión Española en Canarias

LUIS ANTONIO GONZÁLEZ PÉREZ

Como de todos es bien sabido, la visita de la nueva directora de Radio Televisión Española, no trajo ninguna alegría como souvenir de la travesía, sino más bien, la desgraciada noticia del cierre del Centro de Producciones de Televisión Española en Canarias.

Recientemente celebrábamos el 40 Aniversario de tan impresionante difusor cultural y promotor del folclore, de los deportes regionales, de la historia canaria, e incluso, hablando quizás de algo más intangible, de un modo y forma de unión entre los canarios.

En un momento en que hasta los medios de comunicación tienen la clara inclinación al regionalismo, y nacen innumerables radios y televisiones por islas, municipios, barrios etc., perdemos el único referente regional, aglutinador de los sentires insulares, pues ya lo de la Televisión Canaria, es un caso para otro artículo.

La concesión que se está dando a las comunidades, diputaciones o cabildos y municipios para que creen sus propios atriles con imagen y sonido desde los que hacer campaña de la mañana a la noche, mientras se retira la Televisión Española, como ejército que se repliega cuando pierde la guerra o cuando le queda grande, no favorece a los ciudadanos, fin último de todo medio de comunicación público, sino al control por parte de la clase política de la comunicación, la opinión y la información.

Además los profesionales que se forman en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Laguna, algunos de los cuales se especializarán en televisión, se encuentran de frente con que, aquella carrera que le han ofertado ha dejado de tener salidas próximas, y a pasado de ser un interesante futuro, a ser una masa de nuevos licenciados y recién despedidos por el ente nacional.

Despidámonos pues de programas como Tenderete, gran salvavidas del folclore más olvidado, La Luchada, o los reportajes de fiestas populares, rincones y parajes naturales. Esperemos que el resto de las televisiones sepan recuperar lo que ahora anda a la deriva tras el naufragio de Televisión Española en Canarias, y no tengamos que lamentar que 40 años de un tesoro, terminen sumergidos en alguna parte lejos de nuestros ojos.


Solidaridad y realismo

Solidaridad y realismo

ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Algunas personas de Tenerife, que hace unos meses reaccionaban con displicencia ante la avalancha de inmigrantes que soportaban las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Gran Canaria, están experimentando hoy día uno de los efectos inmutables de la ley de la gravedad cuando se lanza una piedra hacia arriba. No se trata de la globalización, que también, se trata de que hay fenómenos que terminan por afectar a todo el archipiélago. Desde los lejanos pueblos africanos no se proyecta el desembarco en Fuerteventura o en el Hierro, en Gran Canaria o en Tenerife. Se trata de llegar a las puertas de Europa. En todo caso, a Canarias, unas islas que muchos de los que embarcan en pateras que salen de las vecinas costas del Magreb y el Sahara occidental, kayucos que parten desde Mauritania o el Golfo de Guinea, o viejos mercantes rescatados de la chatarra que van subiendo puerto a puerto y playa a playa, como guaguas marinas, ni siquiera saben como se llaman.

Las rutas de los ´sin papeles´ se van adaptando a las circunstancias. Primero se utilizaba el Estrecho, hasta que Gibraltar fue ´impermeabilizado´ con un sistema de detección y apresamiento intraspasable. Eso hizo desviar la afluencia hacia las Islas, empezando por las más cercanas, Fuerteventura y Lanzarote, a tiro de fuera borda. Hasta que entró en funcionamiento el SIVE. Entonces los traficantes eligieron Gran Canaria, que estaba totalmente desprotegida. Hubo que montar, con gran rapidez, sistemas móviles de alerta... hasta que comenzaron a dar sus primeros frutos. Pero la presión de las autoridades marroquíes, por su parte, obligó a los ´consignatarios´ a trasladarse más al sur, a abandonar las playas de El Aaiun y a establecer su base en la antigua Villa Cisneros, de donde, a su vez, han sido expulsados. La retaguardia operativa más conveniente es Mauritania, un Estado casi sin estado, con carencias de todo tipo, que ahora se ve, de pronto, como centro de atención europeo: España envía un grupo de altos cargos y promete varias patrulleras que ayuden a una solitaria embarcación a vigilar mil kilómetros de costas, llegan periodistas, representantes de la Unión Europea. El mundo descubre, así, la realidad mauritana, algo que ya conocen los canarios que desde hace tiempo mantienen líneas de colaboración permanentes con el vecino sureño de Marruecos. Lo que se pretende es cortar esta nueva catapulta de la desesperación que podría mover a decenas de miles de desesperados en busca de una esperanza. Una verdadera ´invasión´ que el Archipiélago no puede asumir.

"Todos los negros que estamos en Mauritania queremos ir a Canarias", cuenta Pepe Naranjo que le dijo uno de los ´sin papeles´ que aguardaba hueco en una lancha. Es un fiel reflejo de la realidad: cientos de miles de subsaharianos son candidatos potenciales, encandilados por la propaganda que llega del Norte. Como también le dijo uno de los protagonistas al periodista: " han oído que si uno se pone enfermo en Europa le siguen pagando sin trabajar". En un continente arrasado por las epidemias, diezmado por la malaria y el sida, cuya desertización acaba con las bases de la subsistencia, tiene razón José Segura, el delegado del Gobierno: están en la obligación de salir al encuentro de su sueño.

Pero estas realidades no pueden ocultar otras. La necesidad de regular los flujos migratorios, para evitar una catástrofe, y un más efectivo control de fronteras. Lo cual debe complementarse con una red de asistencia y acogida en condiciones. La utilización de recintos militares no ha sido una idea de ahora; hace años que se viene planteando, porque es un instrumento dinámico, adaptable a las necesidades.

Por otra parte está el problema concreto de los menores, que no pueden ser repatriados. Pero esta ley, así planteada, está provocando un efecto perverso: que las mafias capten viajeros de hasta 18 años, que tienen la seguridad de ser admitidos en cuanto lleguen a las playas, y de no ser devueltos como los adultos. Puede llegar un momento en que la mayor parte de los embarcados sean de edades intocables... con el agravante de que no existen medios de integración educativa, cultural y profesional, ni capacidad de absorción, ni previsiones acerca del reagrupamiento familiar posterior.

La solución es el desarrollo africano; pero mientras llega, es imprescindible una política de consenso que combine la solidaridad con el realismo.

La alarma y el disparate de Moratinos

La alarma y el disparate de Moratinos

FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

A Manuel Alcaide casi lo queman vivo en la plaza pública cuando, al poco de ocupar el cargo del Diputado del Común, se le ocurrió calificar como invasión la llegada e inmigrantes irregulares en pateras. Entonces, que arribaran 70 en un día era una cifra récord. Ayer fueron más de 300 y hoy no sabremos cuántos serán. 300, si hacemos memoria, es una cantidad que no se alcanzaba ni cuando un barco negrero nos sorprendía en las aguas canarias, lo que permite evaluar la dimensión del fenómeno al que nos enfrentamos.

Según el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el asunto no es para alarmarse. Si él lo dice, malo; dada su experiencia, habrá que concluir que la alarma está más que justificada. Alarmarse no supone convertirse en un xenófobo; alarmarse no es tampoco coger una lata de gasolina y ponerse a prender fuego en los centros de acogida; alarmarse no es llenar las paredes con pintadas racistas, como tampoco lo es concluir que las esencias de la identidad canaria se perderán fruto del mestizaje. Todas esas exageraciones, todas esas conductas delictivas y toda esa falta de raciocinio están fuera de lugar. Son comportamientos reprobables y merecen el rechazo de una sociedad civilizada como la nuestra.

Pero alarmarse es humano, y necesario, también. No hacerlo es quedarse de brazos cruzado y dejar que esa cruda realidad se convierta en caldo de cultivo precisamente para quienes alimentan las más bajas pasiones de la ciudadanía. Para los que animan a no se sabe quién a incendiar un centro que acogerá a menores inmigrantes y para los que afirman en voz baja que el mejor inmigrante es el que no llega a la costa. La alarma, insisto, es otra cosa: es la preocupación por lo que sucede y es la actitud preventiva de quien desea evitar precisamente esos brotes xenófobos.

Para el ministro de Exteriores puede resultar muy cómodo quitarle importancia al asunto mientras habla desde su mullido sillón azul del Senado. Otra cosa es decirlo a pie de playa, con los efectivos de la Cruz Roja, o a estribor de una lancha de la Guardia Civil, o en la comisaría de la Policía Nacional cuando hay que buscar desesperadamente mantas, camas y bocadillos para esos visitantes imprevistos que se exponen a morir precisamente por sus inmensas ganas de vivir. De vivir mejor.

Me habían contado que se estaba preparando una visita de Moratinos a Canarias en próximas fechas. Desde luego, si es para exponer disparates como el que ayer lanzó, será mejor que se quede en Madrid.

'Cosa nostra', la de ellos

'Cosa nostra', la de ellos

JOSÉ A. ALEMÁN

PP y Ciuca llevarán al fiscal irregularidades del anterior grupo de gobierno de Telde relacionadas con el parque comercial de La Mareta. Una reacción de la misma naturaleza que la habida frente a la trama eólica, cuando los populares jugaron la carta del caso Amorós en plan de y tú más. Me parece muy bien la denuncia de ilegalidades y que sean investigadas, pero una cosa es una cosa y otra cosa son dos cosas. Me explico.

Del caso Amorós, sabemos que es asunto viejo sobre el que había un informe del Tribunal de Cuentas. El PP lo conocía y calló mientras estuvo en el Gobierno y hasta casi un año después de su expulsión de él, para sacarlo a colación justo a raíz de la operación Eolo. Es decir, cuando pensó que le podía ser de utilidad para meter bulla.

En Telde, lo mismo. En repetidas ocasiones oímos, tanto a María Antonia Torres como a Guillermo Reyes, amenazar a la oposición con desempolvar papeles, ordenar investigaciones y formular las denuncias que ahora van a interponer, según dicen. Recurrían a la intimidación cada vez que la oposición contrariaba al grupo de gobierno. Sin más consecuencias. Hasta que la operación Faycán los puso contra las cuerdas, no decidió PP-Ciuca acudir al fiscal.

Ya se ha dicho que la estrategia popular es crear confusión, engañar a los menos avisados, transmitir la idea de que todo el mundo tiene algo que esconder (como si a los delitos los legitimara su abundancia) y reducir todo a maniobras o montajes políticos, el recurso más sobado; con olvido de que no fueron sus rivales los promotores de las dos operaciones sino que éstas fueron iniciativa de jueces y policías instadas por denuncias privadas de empresarios, algunos de ellos en la órbita del propio PP. Aspectos de los que habrá de hablarse en su momento.

Todo lo anterior se ha dicho y es sabido, pero hay un aspecto poco destacado que, a mi entender, refleja una perversión política que debiera preocuparnos más, si cabe. Porque si el PP no denunció antes las irregularidades que asegura conocer se debe a que, en su estrategia de partido, atribuye a la Justicia un papel de comparsa; la considera el lugar en que dirimir controversias y ejecutar las vendettas que estime necesarias; un instrumento, en definitiva. Si conocían las irregularidades, los delitos o las faltas, estaban obligados los populares, como cargos públicos, a denunciarlas desde el primer momento; no es de recibo guardar esa información y reservarla como triunfos de la baraja para utilizarlos cuando pintan bastos.

Esa idea perversa, de instrumentalización de la Justicia, entraña, además, desprecio de los intereses públicos porque las denuncias, ahora y no antes, son en defensa del partido y para salvar la cara a sus dirigentes. Y nada les digo de la falta de respeto a nuestras inteligencias al pretender engañarnos de forma tan burda.

Guste o no guste, el estilo mafioso de estos comportamientos lo confirma el intento de forzar negociaciones a partir de unas denuncias, extemporáneas respecto al conocimiento que se tenía de los hechos supuestamente delictivos, para intentar acuerdos políticos de puertas adentro; como cosa nostra. Así se empieza.