Blogia
La Voz de Gran Canaria

Opinión

Las seis peticiones del presidente

Las seis peticiones del presidente JULIO MONTSERRAT DARIAS

El presidente de Canarias ha dicho, en el discurso pronunciado en la toma de posesión de los nuevos consejeros, que les pedía a éstos seis cosas:

“Primero, que sientan y actúen, siempre y sobre todo, como consejeros de Canarias: consejeros de todas las islas y de todos los ciudadanos”. Debe esto preocuparle mucho ya que no es la primera vez que lo dice, pero sus consejeros han captado el mensaje y gobiernan para seis islas pero en contra de una: Gran Canaria (Hecansa, Socaem, Saturno, financiación de infraestructuras destinadas a Cultura, etc.).

“Segundo, que se apliquen a su tarea con la mayor generosidad, para derrocharla especialmente con los más débiles y para administrarla bien con los más poderosos”. Canarias tiene hoy la tasa más alta de inflación en la cesta de la compra, y los más poderosos son hoy en día más poderosos que antes -la RIC es un chollo.

“Tercero, entusiasmo porque con él se remueven los más difíciles obstáculos. Y porque no podemos responder a la confianza depositada con la apatía”. Entusiasmo tendrán los empresarios por ver si Mauricio consigue que se puedan invertir los billones de pesetas procedentes de la RIC en otras latitudes. ¿Con qué entusiasmo puede un ciudadano de a pie percibir lo que hace el Gobierno si cada día lo empobrece un poco más?

“Cuarto, honestidad y transparencia: dos condiciones necesarias para la credibilidad del Gobierno entre los ciudadanos…”. Esto es de risa, puesto que tuvo que intervenir el Tribunal de Cuentas para que se devolvieran ocho mil millones mal gestionados por el Icfem. Y en cuanto a la transparencia, todavía estamos esperando que nos digan dónde van a parar los dineros innominados, que representan nada menos que el treinta por ciento del Presupuesto de la Comunidad.

“Quinta, equilibrio…”. Aquí el presidente se pasa tres pueblos ya que habla de garantizar la igualdad de oportunidades para todos en las condiciones de partida, cuando ATI practica la fórmula del DNI para discriminar y aceptar un concurso, una aprobación o lo que sea.

“Sexto, alegría…”. ¡Ay, madre mía! ¿Sabe el presidente que tenemos los peores indicadores económicos de los últimos años relativos a España? Alegría tendrá usted por lo bien que le ha salido el tiro a ATI en todo el asunto autonómico.

Ante este palabrerío hueco y falto de rigor y seriedad, les pido a los grancanarios que despierten del letargo en que se encuentran y luchen por la doble autonomía.
....................................................................................................

¡Otra vez los 'errores' favorecen a Tenerife!

¡Otra vez los 'errores' favorecen a Tenerife! JUAN RUIZ TACORONTE

Son innumerables los errores en prensa, publicaciones, televisión, radio, etc., pero no sé cómo se las arreglan para que siempre beneficien a Tenerife en detrimento, ¡qué casualidad!, de Gran Canaria. Citemos como últimos ejemplos los siguientes:

- El queso de flor de Guia, ¡en Tenerife!. En una enciclopedia virtual titulada Encarta, se puede comprobar todo esto, que al parecer no interesa al editor del periódico más chicharrero del mundo: El Día. Ahora resulta que el típico y rico queso de flor no es de la ciudad grancanaria de Santa María de Guía, sino de la isla de enfrente: Tenerife. ¡Qué más quisieran ellos!

- La capital de Canarias: Tenerife. Esto no hace falta que lo juren los políticos, especial y concretamente los de ATI, ya que todas sus actuaciones van dirigidas a ello, sin ir más lejos tengamos en cuenta la última remodelación del Consejo de Gobierno de Canarias. Destituye a los consejeros del PP y no los sustituye el presidente por políticos de Gran Canaria, sino por otros de su isla: Tenerife. En la reciente edición de las nuevas Páginas Amarillas de Telefónica, se cita a la capital de Canarias, ¿y dónde se sitúa la flecha? Obviamente en Santa Cruz de Tenerife.

Repetimos: ¿cómo se las arreglan los chicharreros para que los fallos o malas interpretaciones les favorezcan siempre? Bueno, al revés no puede ocurrir, porque los grancanarios no queremos apropiarnos de lo que no es nuestro, y además no nos hace falta, ya tenemos bastante, cosa que no ocurre a ciertos tinerfeños, que por supuesto no son todos, sino exclusivamente su clase política y la llamada prensa.

No han tenido bastante con situar en Tenerife el Dedo de Dios, de Agaete (Gran Canaria) en el Teide, o Las Canteras (Las Palmas de Gran Canaria) en Las Teresitas, y así sucesivamente. Otro dato, un amigo pregunta en Madrid dónde se encuentran las oficinas de la Caja Insular de Ahorros de Canarias y los pensinsulares indican las de CajaCanarias, de Tenerife. ¿Qué ha hecho ante todo esto el Patronato de Turismo de Gran Canaria, el Cabildo de Gran Canaria, señor Soria?

¡Ahora quieren que el Gobierno Central les subvencione con 50.000 millones de pesetas el tranvía o el tren en Santa Cruz de Tenerife!
....................................................................................................

Muchas maquetas y poca ciencia

Muchas maquetas y poca ciencia JOSÉ F. FERNÁNDEZ BELDA

El primer teniente de alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Felipe Afonso, da una respuesta contundente a la Fundación Canaria de la Ciencia y la Tecnología sobre el posible uso del edificio Miller para otros fines distintos a los que ellos tenían pensados. Eso suponiendo que realmente tuvieran pensado algún fin, o algún plan, más allá de tener un espacio disponible para enseñar las maquetas de La Gran Marina, o de lo que se les pueda ocurrir antes de las próximas elecciones.

A mi modesto entender una de las funciones básicas de los ediles, aceptando, que tal vez sea mucho aceptar, que representan los intereses generales, es optimizar los recursos públicos. Por eso, cuando se pone una propuesta sobre la mesa, lo más inteligente es estudiarla. Y eso se debe hacer venga de donde venga, haya nacido o no en el seno de la fuerza política propia, de la oposición o de un grupo de ciudadanos independientes, como es el caso que ahora nos ocupa. Gobernar debiera ser elegir entre las mejores posibilidades disponibles. A un argumento se responde con otro argumento, no con vaguedades o prepotencias. Creo que con frecuencia se olvidan los políticos de que su poder emana del pueblo, según reza el artículo 1.2 de la Constitución, y por lo tanto a la mejor interpretación de esa voluntad popular se debieran atener.

“Estamos muy satisfechos con el resultado que está dando el Miller y no estamos dispuestos a cederlo”, son las palabras de Felipe Afonso para rechazar la propuesta de la Fundación, después de decir que para avanzar y soñar deberían de haber contado previamente con ellos, sobre todo sabiendo que la respuesta a cualquier planteamiento “iba a ser siempre negativa”. Convendrá no olvidar este espíritu dialogante cuando pidan la colaboración ciudadana y el voto en las próximas elecciones.

Tal vez esté muy justificada la satisfacción del concejal, pero quizás hubiera sido deseable, y desde luego mucho más elegante y respetuoso, que explicara con cifras y datos los resultados de que habla en el Edificio Miller y que aconsejan rechazar el ofrecimiento de la Fundación. Supongo que será por deformación profesional, pero creo que las cosas se demuestran con análisis cualitativos y cuantitativos, y no con el argumento de autoridad, que puede ser un atajo por la escasez de tiempo y espacio en un periódico o por simple autoritarismo. Y desde el punto de vista del atractivo de las actividades esporádicas que allí se puedan programar, resulta poco edificante creer que es la buena comunicación del recinto, como parece afirmar Afonso, lo que garantiza el éxito de público en lugar del interés social o cultural intrínseco de lo que se pretenda allí mostrar.

Sobre la mejor utilización de un bien público puede haber diversas interpretaciones, según la escala de valores de que se parta y del abanico de posibilidades que se tengan o podamos tener. Por eso no debe desecharse a priori ninguna iniciativa que se pueda aportar. En unos artículos anteriores defendía la idea del uso didáctico, turístico o museístico del edificio Miller, vinculado al mundo de las ciencias. Y lo hacía dado que con anterioridad se había instalado el Museo Elder justo al lado. Parece lógico aprovechar sinergias y ahorrar fondos públicos siempre que se pueda, una vez que parece haberse descartado la idea de trasladar ese museo a otra zona de la ciudad.

Las Palmas de Gran Canaria no está sobrada de atractivos culturales al alcance de todos y por eso es bueno, a mi entender, la potenciación de todo aquello que se ha demostrado que funciona. Y el Museo Elder lo ha hecho, y lo hace cada día, supliendo muchas veces con imaginación y determinación la falta de recursos económicos disponibles. Y eso es un gran activo que conviene potenciar y aprovechar. Hay actividades, como la danza, que requieren unas instalaciones dignas para su desarrollo, pero eso no quiere decir que utilicen espacios a los que la ciudad podría sacar mayores rendimientos. La escuela de danza puede estar en cualquier otro lugar de la ciudad, a ser posible bien comunicado. Pero la ampliación de un Museo de las Ciencias debiera hacerse concibiéndolo dentro de un entorno, aunque sea en edificios separados pero situados en la misma área, de forma que se puedan integrar entre sí, con actividades en recintos cerrados o abiertos. Es el caso, por ejemplo, del prestigioso Museo de las Ciencias de Londres, donde miles de visitantes diarios llenan sus múltiples pabellones.

Al ciudadano normal y corriente poco le importa de quién es la titularidad de un espacio público, sino si puede o no acceder a él. Por eso, para las pocas exposiciones que en el edificio Miller se han realizado bien podrían utilizarse los locales de La Regenta o el CAAM, por sólo mostrar unos ejemplos, mucho mejor equipados para estos fines que un enorme espacio tratado como un gran almacén. O también pueden utilizarse los mercados municipales, capaces de albergar las exposiciones de maquetas. Todo es posible si hay voluntad de hacerlo y, sobre todo, interés de optimizar recursos públicos en bien de la mayoría.
....................................................................................................

La última esperanza

La última esperanza JOSÉ A. ALEMÁN

Los intentos de explicar lo que ocurre en Canarias suelen ser castigados con el dichete de “insularista” que, como saben, no necesita demostración. Se larga y ahí queda eso. De forma especial si el análisis denostado se hace desde Gran Canaria.

Pero hay que hacerlo porque la imputación de insularismo implica la falacia de la superación del pleito insular. De pronto, parece olvidada la interpretación tradicional de pleito como lucha histórica de las burguesías insulares y tratan de pasarnos por superación de las viejas rencillas una serie de repartos territoriales y de zonas de influencia económica más o menos explícitos que cuentan con agentes políticos que coordinan esa confluencia desde el Gobierno o en el Parlamento. No hay superación del pleito sino modificación de su formato por razones de rentabilidad.

Por comenzar a darle nombres y apellidos significativos a la invención, ahí están Pedro Luis Cobiella y Eustasio López del lado empresarial y el consejero de Hacienda, José Carlos Mauricio como agente político. El propio Mauricio habló en la prensa al iniciar su actual etapa que se proponía promover un empresariado nacional canario. Doy estos nombres a título indicativo a sabiendas de que cualquiera de ustedes puede ampliar la lista.
Estos comportamientos no son nada del otro jueves ni siquiera exclusivos de aquí. Pertenecen a la normalidad dentro de fenómenos planetarios como la globalización. Precisamente esta globalización, erigida acríticamente por el papanatismo local en bendición del cielo, se utiliza con poco rigor contra los insularismos supuestos o reales que les dije. Con cuidado, claro, de ocultar la otra cara de la globalización.

Esa otra cara es el déficit democrático. Con los rumbos que ha cogido la globalización las grandes decisiones económicas no las adoptan los gobiernos nacionales sino organismos internacionales en manos de gentes que no han sido elegidas sino cooptadas por las poderosas corporaciones trasnacionales industriales y financieras. Los gobiernos nacionales aceptan esa situación en la que cada vez pintan menos; mientras sus ciudadanos han de enfrentarse a decisiones de núcleos de poder mal localizados, imprecisos, desconocidos incluso, que no padecen el “inconveniente” de concurrir a las urnas cada cierto tiempo.

Podría citar casos y el juicio que merecen a los analistas. Pero doy por descontado que los lectores avisados saben de qué va la cosa. Sólo traeré a colación, por lo reciente, el análisis del Nobel Günter Grass de los últimos sesenta años de Alemania. Constata Grass que el Parlamento no decide de forma soberana, que depende de asociaciones, bancos y consorcios no sometidos a control democrático y que la Cámara más parece un apéndice de la Bolsa. Mutatis mutandi, con mayor o menor intensidad y en la debida proporción, lo que ocurre en otros sitios.

¿Puede asegurar alguien, seriamente, que eso no ocurre en Canarias? Por no remontarme en exceso acerca de los indicios de esa mentalidad que supedita la política a los intereses económicos, recuerden que no hace tanto la patronal de Lanzarote lanzó lo que podía considerarse chantaje a las instituciones. La CCE grancanaria, por su parte, llegó a proclamar el sentido social de la RIC con lo que quiso sentar la doctrina de que es el empresariado el único agente social a tener en cuenta por el Gobierno. Si nos remontamos algo, recuerden que se habla de las negociaciones con la UE y los contactos con Marruecos sólo en términos de facilitarle las cosas al empresariado para que haga su negocio. Y si apuramos un poco más, las reticencias a reformar el sistema electoral canario arranca de que el hoy existente asegura mejor que otros el mantenimiento del control de la situación.

Cualquiera de ustedes conoce casos parecidos. No hay nada excepcional. Ni siquiera lo es que la necesaria rebelión contra ese estado de cosas ha de partir de la isla, de lo que cada cual tiene debajo de sus pies; porque, entre otras cosas, no se dispone de los medios empresariales para actuar de otro modo, ni de políticos y partidos dispuestos a facilitarlos. La manera de controlar la rebelión, a eso iba, es descalificarla; o sea, meter en el mismo caldero a los insularistas de reacción y a los que actúan desde su enclave insular porque no tienen otro. De nada vale aclarar que no se va contra el isleño de enfrente sino contra una forma de poder y de gobernar que no sólo se ceba en los grancanarios, por hablar de nuestro caso donde la sensibilidad tiende a exacerbarse por el especial castigo, sino que también perjudica y daña a los tinerfeños y a los isleños de cualquier otra isla que no estén dentro de esos círculos de poder y de influencia.

Sé que es inútil repetir esto una y otra vez porque quienes reparten credenciales de insularistas o no insularistas tienen un objetivo que no es que se entere la gente de lo que hay sino que maldiga. Pero, qué quieren: hay que apechugar porque la esperanza es lo último que se pierde.
....................................................................................................

La verdadera crisis

La verdadera crisis JOSÉ A. ALEMÁN

Paso de la porfía acerca de si Mauricio maquinó o no con Soria la liquidación de sus compañeros de CC-Gran Canaria. Paso porque, total, lo negarán los aprovechados del mauricismo y lo afirmarán los contrarios. Me quedo con la afirmación del propio Mauricio: no hubo conjura, qué va, sino simple coincidencia de intereses para calzar por Román y los suyos. Nos sigue creyendo pollabobas.

Mauricio pasó página y el sábado escenificó el cambio de partitura con Jerónimo Saavedra durante una boda en Meloneras. En cuanto le comunicaron que CC acababa de enviudar de Soria, el consejero de Hacienda se acercó a Saavedra sonriente, sin guardarle al difunto un instante de luto en memoria al menos de los buenos ratos. La foto de ambos dos privados de su juicio la subió a la Red sobre la marcha CANARIASAHORA; aunque la instantánea fetén fuera la facilitada ayer, en primera de La Provincia: Mauricio y Saavedra en pose de brindis; pero sus copas estaban vacías. Alegórico total, oye.

En realidad, la ruptura CC-PP y la remodelación del Gobierno poco interesa en Gran Canaria. La salida del PP no cambia la situación de la que ya es la mayor de las seis islas menores, en gráfica frase de don Olarte. Ni la ruptura con el PP ni los nuevos cariños con el PSOE la modifican como sería de desear, si no se quiere que sigan ganando adeptos quienes abogan por la secesión autonómica. Como cada vez que hablo de esto me insultan, volveré a aclarar que no me mola lo que hay sino que me niego a cerrar los ojos e ignorar lo que veo. Eso lo dejo para los políticos y algún que otro lector: no hay manera de convencerlos de que el que veas venir un tsunami y avises de que ahí llega no quiere decir que te encante semejante exageración de ola.

Ésa es la cuestión y el Gobierno no tiene respuesta. Ni siquiera se plantea que la crisis continuada de esta legislatura tiene significativamente su origen en Gran Canaria. Ahora pretenden hacer creer que todo lo inició el despecho de Román Rodríguez tras las últimas elecciones autonómicas, pero no es así.

Es preciso recordar que Mauricio combatió a Román durante los cuatro años en que éste ocupó la presidencia. El bloqueo en las últimas elecciones fue, por tanto, un episodio más de la ya larga persecución. Pero la cuestión no es, oye, si Román merecía o no ocupar un lugar público destacado o si Mauricio hizo bien o mal compinchándose con ATI (y Soria) para acabar con él. Esa discusión ya no tiene sentido. Lo que fue, fue.

La cuestión, lo repetiré de nuevo, es que CC propuso al electorado grancanario la candidatura de Román a la vicepresidencia del Gobierno para que aceptara a Adán Martín de presidente. Se trataba, pues, de una promesa electoral. El meollo de la cosa no era, pues, Román y su limitadísimo crédito político, sino que hubo fraude electoral al adquirirse un compromiso que CC no tenía la menor intención de cumplir, como se vio después. CC engañó al electorado grancanario que ya no volverá a tragarse otra: ése es el asunto.

El hecho mostró el desequilibrio a favor de ATI en la correlación de fuerzas. Y lo que es aún peor: dañó la confianza en las promesas electorales, fundamental en una democracia. Todo eso quebró entonces; no porque se apoyara a Román, sino, repito, porque se engañó al electorado. Ésta es una de las causas del alejamiento grancanario del sistema autonómico; además de las patadas que la isla recibe. Un extremo en el que no interesa entrar a los mandarines y que sin embargo hace que el interés por el nuevo Gobierno tenga más que ver con la novelería de saber quiénes serán los próximos becarios que con cualquier expectativa. No hay expectativas.

No se puede reducir el papel de Gran Canaria (como no se podría empequeñecer, en su caso, el de Tenerife) sin instalar a las Islas en la inestabilidad permanente, que es lo que han hecho. Nada tiene de particular que otro tema grancanario, el istmo de Santa Catalina, hiciera de fulminante de la ruptura CC-PP.

La estabilidad no la garantiza el Estatuto de Autonomía por estar ahí; menos cuando se gestiona en detrimento de una isla. Nada de esto se ha querido contemplar a pesar de ser el momento, con la reforma estatutaria y electoral de por medio, de reorientar una autonomía que hace aguas y que a punto está de resucitar en todo su esplendor el síndrome del 27. La crisis del Gobierno es una tontería con lo que se adivina. O se sabe. El que avisa no es traidor sino avisador.
....................................................................................................

Señor presidente, no nos haga cómplices del robo

Señor presidente, no nos haga cómplices del robo GRUPO INTERUNIVERSITARIO DE OPINION*

Unas relaciones basadas en el expolio no son buenas, señor presidente. Usted quiere tener buenas relaciones con Marruecos, pero debe saber algunas cosas. Señor presidente, usted siempre invoca (¿o invocaba?) a la ONU y a la paz y por ello debe saber que la ocupación del Sáhara Occidental por Marruecos está condenada por la ONU, que no reconoce que ese territorio forme parte de la “integridad territorial” marroquí. También debe usted saber que Marruecos no está en el Sáhara Occidental por casualidad, sino como resultado de una guerra de agresión en la que se intentó un genocidio contra el pueblo saharaui.

Señor presidente, uno debe saber elegir sus amigos. Como personas que creemos y vivimos la democracia, no tenemos por presentable alardear de contar entre sus amigos a un déspota que impide la democracia a su pueblo y que lo tiraniza cometiendo todas las violaciones posibles de los derechos humanos. Ser amigo de un sujeto como el sultán marroquí le rebaja y si usted cree, de verdad y no hacia afuera, en la democracia, debe cuidarse mucho de esa compañía. Ya conoce el refrán: “Dime con quien andas...”.

Señor presidente, el Sáhara Occidental no es marroquí. Se lo repetimos porque parece que no termina de comprender. A ver si se entera también José Segura, este delegado suyo en Canarias que viajó a El Aaiún con una compañía que reconoce como propietario del aeropuerto de esa ciudad a quien sólo es un usurpador. Por cierto, señor Segura, en otro artículo le retamos a que nos demostrase quién pagó los gastos de su estancia en El Aaiún. Sigue sin contestar, pero nosotros se lo iremos recordando ya que interesa al pueblo canario. Y volviendo a usted, señor presidente, queremos decirle que como el Sáhara no es marroquí, las aguas del Sáhara tampoco son marroquíes. ¿Verdad que es fácil de entender?

Señor presidente, su gobierno y su flamante ministra de Pesca han mostrado un interés inusualmente intenso (repetimos, inusualmente intenso) en que la Unión Europea pueda volver a hacer un tratado de pesca con Marruecos sobre aguas saharauis. Y usted sabe que eso es ilegal porque es robar a un pueblo. Le recordamos por qué: el Sáhara no es de Marruecos, luego las aguas del Sáhara tampoco son de Marruecos... ¿está claro, no? Quien negocia con un ladrón se convierte en su cómplice, ¿o va usted a negociar medianas y acuerdos pesqueros sólo a partir del paralelo 27º 40’ hacia el norte, ya que al sur es Saharui?

Señor presidente, al pretender que la Unión Europea realice un nuevo tratado de pesca con Marruecos sobre aguas saharauis, usted está promoviendo que una organización que se guía por el principio del respeto al Derecho, viole el Derecho Internacional. Quizá podrá decir que hubo otros tratados en el pasado, entre la Unión Europea y Marruecos, en los que se negociaba el expolio de la pesca que sólo pertenece al pueblo saharaui. Se le olvida una cosa, señor presidente: el 29 de enero de 2002, el responsable de asuntos jurídicos de la ONU (sí, señor presidente, la ONU, esa que tanto invoca usted y que déspotas y dictadores usan como pañuelo), emitió un dictamen que dejaba el asunto muy claro. Su ministro Moratinos se lo puede explicar, que seguro que lo conoce, pero por si está muy ocupado recomponiendo las relaciones deterioradas con antiguos países amigos nosotros se lo aclaramos: es ilegal explotar los recursos naturales de un territorio colonizado sin el consentimiento de ese pueblo. Ese pueblo, el pueblo saharaui, tiene un representante, el Frente Polisario, que está internacionalmente reconocido... incluso por su Gobierno, ¿o ya se le olvidó la visita del secretario de Estado, Bernardino León, a la Dirección del Frente Polisario? ¿O la entrevista que usted mismo mantuvo con el presidente de la RASD a finales de noviembre pasado?

Señor presidente, impulsar, como lo hace su gobierno, que la Unión Europea pague a Marruecos por permitir la pesca en aguas que no son marroquíes es algo ilegal y, por supuesto, desvergonzado e inmoral. Eso significa que para su Gobierno, no sólo no hay que echar al ladrón, sino que encima hay que indemnizarle. Curiosa forma de entender el Estado de Derecho y la Democracia.

Señor presidente, su Gobierno ha traicionado al pueblo saharaui al negarse a apoyar el Plan Baker II en la Asamblea General de la ONU el pasado mes de diciembre. Por favor, no ponga las cosas peor.

....................................................................................................
* El Grupo Interuniversitario de Opinión lo integran: Carlos Ruiz Miguel (USC), Manuel de paz Sanchez (ULL),
Ricardo Aguasca Colomo (ULPGC), Sergio Ramirez Galindo (ULPGC).

El manual que utilizó Mauricio

El manual que utilizó Mauricio Ya tenemos a Soria y a los suyos subiéndose literalmente por las paredes tras sentirse engañados por José Carlos Mauricio. Y van, ni se sabe. No repasaron a los clásicos, o mejor dicho, no repasaron a los clásicos en los que fundamenta sus teorías y sus principios (que los tiene) el camarada consejero, y así les ha ido. Tenemos en nuestra redacción a un experto en Mauricio, y más concretamente en el manual que aplica para que ninguno de sus acólitos crea que se ha vuelto loco o que se ha entregado al saqueo de las arcas públicas. Hagan un poco de memoria y verán que todo se explica: Mauricio justificó en 1991 ante sus más fieles ortodoxos comunistas el Pacto Salvar Gran Canaria (PP-CDS-Ican), como contrapeso al Pacto de Hormigón entre el PSOE y las AIC, en aplicación de la teoría marxista-leninista de la III Internacional, aquella que bajo la dirección de Stalin y en contraposición a Trotski, con Lenin ya muerto, abrió el debate entre socialismo en un solo país o revolución permanente. Todo va a encajar, ya lo verán.

La doble militancia china

Triunfó Stalin en los años veinte con su represión brutal hasta la eliminación física de todos sus oponentes en los Procesos de Moscú (1936-1938) y el asesinato de Trotski en México (1940), pero antes hizo virar la estrategia de la III Internacional desde los años 20, al comprobar que la mecha de la revolución prendía en países subdesarrollados: primero en China, al fomentar la alianza de los comunistas con la burguesía nacionalista incipiente, organizada en el Kuomintang de Sun Yat Sen, y después en los años 30 con la alianza antifascista tras el ascenso de Hitler al poder (1933), al prevalecer para los estalinistas el esfuerzo de ganar la guerra con la alianza con los burgueses antes de hacer la revolución social, que hubiese dado a los campesinos y trabajadores un motivo vital para la lucha. En el caso chino, curiosamente y al igual que en Coalición Canaria, se permitió la doble militancia en el PC chino y en el Kuomintang hasta la ruptura de 1927.

Alianza momentánea con las fuerzas burguesas

En el caso español, los estalinistas no querían hacer la revolución social sin ganar la guerra al fascismo para no asustar a los burgueses españoles, a Francia y a Inglaterra, que a pesar de todo no intervinieron en defensa de la II República. Pues bien, y agárrense que vienen curvas: la alianza de los comunistas con los burgueses incipientes se fundamenta en que en las sociedades poco desarrolladas, donde las condiciones objetivas para la revolución proletaria no están maduras, se debe atraer a las fuerzas burguesas progresistas a una coalición momentánea de intereses contra el imperialismo exterior o el feudalismo u oligarquía interiores. Esas fuerzas burguesas progresistas están alienadas. Ni siquiera son conscientes de su papel. No es la burguesía de toda la vida (en realidad, como tal burguesía, no existe, sino son oligarquía), sino que por medio de la acción de los comunistas se fomenta su progreso en lo económico para moldear una nueva burguesía nacional que haga la revolución económica democrática pendiente, bajo la vigilancia y dirección comunista porque esos nuevos ricos sólo piensan en ganar dinero. Después llegará la revolución socialista, que nunca llega, claro, con la destrucción de la nueva burguesía a manos de la fuerza proletaria emergente. ¿Les ponemos nombres o no hace falta?

La revolución sigue sin llegar

En el caso que nos ocupa, después del Pacto Salvar Gran Canaria, la alianza con AIC-CDS -ya CCN en Coalición Canaria- que se gesta en la moción de censura a Saavedra (1993) es el resultado del análisis comunista de que se debe crear una nueva burguesía nacional que articule el país como tal. Mauricio no lo explicó así de literal en un Curso de Verano, sino que simplemente, se lanzó a hablar a sus comunistas y acólitos de la necesidad de articular, moldear y dirigir a una nueva burguesía canaria, es decir la III Internacional atlántica. Lo malo es que olvidó contar que Stalin se puso tan pesado con lo de pactar con los burgueses de fuera y obligar a comunistas de otros países a hacerlo en su interior para salvar su cuello y su dictadura, que terminó por disolver en 1943 la III Internacional y mandar a hacer puñetas el objetivo teórico de la Revolución Mundial Proletaria. Entonces, tras la guerra, reclamó la vuelta a Rusia de los burgueses anticomunistas exiliados en Europa con la excusa de que podían revitalizar el país al ser mano de obra altamente cualificada. Los mandó a todos, o a casi todos, al Gulag. Y la revolución sigue sin llegar. Pobre Soria.

La traición de Mauricio

La traición de Mauricio JOSÉ A. ALEMÁN

El ruido de la ruptura del pacto CC-PP ha oscurecido la revelación de que Mauricio y Soria actuaron de acuerdo para acabar con CC en Gran Canaria. Fue el propio Soria quien hizo pública la conjura que Mauricio no ha podido negar y rebajó ayer a “coincidencia de actuaciones” contra su propio partido. Añadió Mauricio, para restarle importancia, que “nadie en su sano juicio pactaría con Soria”: no está mal después de un chorro de años a partir un piñón. No es bueno para Mauricio que aún queden ingenuos e imbéciles que creen en la ética política y detestan, por infames, estas maquinaciones de los listillos.

No necesitábamos que Soria revelara nada. Siempre supimos de ese acuerdo con el que contamos de fijo en nuestros análisis. Ahí están las hemerotecas. Íbamos sobrados de indicios y de confidencias: todo encajaba en la bien acreditada falta de escrúpulos de Mauricio, uno de los principales factores de envenenamiento de la política canaria. Por citar sólo un caso de traición de parecida naturaleza al comentado, su papel en la moción de censura contra José Juan Santana, alcalde nacionalista de San Bartolomé de Tirajana, por resistirse a la instalación de El Corte Inglés en Meloneras, como pretendían él y Lopesan, su empresa predilecta.

Hubo, pues, maquinación de Mauricio para impedir superar la crisis de CC en Gran Canaria. Eliminados Román y los suyos, él controlaría el cotarro grancanario con el concurso de Soria. No le salieron las cosas como esperaba, pero eso queda para otro día porque hay preguntas que se imponen ya. Éstas:

¿Conocían Adán y Paulino el apaño de Mauricio y Soria contra CC-Gran Canaria? De no conocerlo, también ellos fueron traicionados; si lo sabían, es evidente su complicidad para aprovechar la oportunidad que se les brindaba de debilitar a la CC canariona.

Otra pregunta: ¿Qué piensan quienes apoyaron de buena fe a Mauricio en aquel conflicto? ¿No les importó ser manipulados hasta el extremo de perder amigos, crearse enemigos y vivir enconados? ¿Siguen sin comprender que la trayectoria vital de Mauricio (sus actuaciones contra La Caja, la destrucción de la izquierda, etcétera) ha marcado en gran medida la desvertebración política de Gran Canaria?

Gran Canaria no tiene ya políticos de referencia. La han vaciado los repetidos espectáculos con que la han castigado durante años, casi siempre con los mismos actores y Mauricio de fijo en todos los repartos. Nadie cree en nada y da igual quienes vayan a ocupar ahora las consejerías que dejan los populares. ATI pondrá a los suyos y quizá se cuele así algún mauricista que asuma, agradecido, la traición perpetrada en sus antiguos compañeros y amigos. Merece la pena el sueldo.

A un político debería satisfacerle entrar en el Gobierno de su comunidad; en Gran Canaria no porque han envilecido la práctica política, han crispado la convivencia y comienza a mirarse al Gobierno con indiferencia o con esquinamiento al ser percibido como hostil. Si no lo creen, fíjense.

Los mandarines ignoran estas actitudes. Allá ellos. Pero lo cierto es que cada vez más gente quiere que Gran Canaria se sustraiga del Gobierno. Es lógico porque en ella se han originado las crisis políticas: primero la de CC manipulada por Mauricio; después la del pacto CC-PP a partir del concurso del istmo de Santa Catalina; en ambos casos con actitudes equívocas (o sea, inequívocas) en detrimento de la isla. En Gran Canaria se ha desmontado la administración autónoma unas veces con mayor sutileza que otras, pero siempre con eficiencia. Un procedimiento frecuente es mantener en ella formalmente la sede, pero llevarse la gestión a Santa Cruz.

Hablemos claro. Sé que decir estas cosas es para algunos manifestación de insularismo y para otros pura exageración. Pero me da igual: mejor harían pensando cómo remediar esto antes de que sea demasiado tarde aprovechando la reforma estatutaria. O reflexionando sobre la provocación ática de mantener en el Gobierno y con poderes decisivos sobre Gran Canaria a Mauricio, que, además de no haber sido elegido, es tan impopular que me lo han abucheado, al menos en dos ocasiones que yo sepa, por la calle. Tal y como va todo, los mismos grancanarios que creyeron en La Laguna como Universidad regional hasta que tuvieron que bajarse de la nube e ir a por la Universidad de Las Palmas, consideran hoy irracional la doble autonomía, pero acabarán firmando la autonomía de Gran Canaria como sigan las cosas así. Que seguirán, no lo duden.

Sé que se levantarán voces contra el mensajero: pero hay lo que hay. Ustedes tienen la palabra.
....................................................................................................

El editorialista malabarista propone un "compás de espera"

El editorialista malabarista propone un "compás de espera" G. TAMARÁN*

La verdad es que el editorialista sanaca lo pone cada vez más difícil. Semana tras semana repite con diferentes palabras idéntica cantinela. Según sermonea, su amada Tenerife es sistemáticamente atropellada por los malvados “gcanarios” y por los políticos como Castro Cordobez que, según asegura, sienten preferencia por G.Canaria e incumplen “sus promesas de impulsar de una vez por todas las grandes obras que Tenerife precisa para navegar con rumbo claro por el siglo XXI" y da por acabadas todas las obras que han debido ejecutarse en G.Canaria y Las Palmas.

Insiste en que “en plena era de las comunicaciones y de la movilidad laboral, ambas metas sólo se consiguen con modernas infraestructuras, como el cierre del anillo insular de carreteras, la ampliación de las autopistas, la segunda pista del aeropuerto sureño o el fundamental puerto de Granadilla, sin olvidar la línea de alta tensión al sur para evitar problemas energéticos en una zona en franca eclosión turística y empresarial.”

O sea, que todo el dinero disponible por la Comunidad Autónoma y hasta el Gobierno central debe ser destinado a llevar a cabo los caprichos que el editorialista majadero considera conveniente para que Tenerife consiga el Über Alles en Canarias y especialmente sobre Gran Canaria. En definitiva, pretende que para las restantes islas del archipiélago, y en especial para Gran Canaria, no haya dinero ni inversión mientras Tenerife no consiga lo que el editorialista sarantontón desea. Para ello amenaza jupiterinamente a los políticos tinerfeños con lo que les va a pasar en la cita electoral del 2007 y dice “ya verán, entonces no valdrán las argucias y tretas políticas, sino las realidades que se presenten.”

Continúa el editorialista testarudo atacando al Consejero de Infraestructuras, Antonio Castro Cordobez y le recomienda “que no se deje llevar por sus emociones y amores y decida construir las carreteras del norte de G. Canaria antes que las de Tenerife”. Así que ya lo sabemos, hay que construir todas y hasta las más inútiles carreteras de Tenerife antes de preocuparse de las más que perentorias necesidades de transporte de una zona tan poblada y tan rica desde el punto de vista agrícola como es el norte de Gran Canaria. Afirma el editorialista singuango que “desde que se firmó el convenio de carreteras con el primer gobierno de Aznar, el desarrollo ha marcado a G.Canaria, tercera isla en importancia y territorio y la inactividad a Tenerife, la isla central, mayor y más poblada. Las cifras cantan.”

Una vez más el editorialista tolete califica a Gran Canaria de tercera isla en importancia y territorio. Nosotros nos seguimos preguntando ¿cuál considera segunda isla en importancia? Nos consta que la segunda en extensión territorial es Fuerteventura y también sabemos que desde el principio de la historia y hasta el presente Gran Canaria es en todo la primera y más importante de las islas. Ahí están las estadísticas para confirmarlo. Cuando el editorialista petardo deja vacante el segundo puesto nos llena de satisfacción porque subliminalmente lo está aplicando a la isla de sus desvelos, la secundona Tenerife.

Exige el editorialista macabeo que el próximo Presidente del Gobierno de Canarias también sea tinerfeño para que no se repita, dice “la horrible gestión de Jerónimo Saavedra o de Román Rodríguez.” Nosotros estamos dispuestos a admitir lo de horrible gestión porque ambos señores ex presidentes trataron, equivocadamente, de equilibrar en importancia a las islas capitalinas, con lo que en sus buenas intenciones perjudicaron sensiblemente a Gran Canaria que, cuando tomaron las riendas del gobierno, estaba muy por delante de Tenerife.

El editorialista acomplejado repite una vez más, en su insistente sección 'asuntos para no olvidar', que no olvida ni olvidará “las rapiñas de Las Palmas a Tenerife tales como la Delegación de Defensa, la Jefatura Regional de Policía, los Consulados o las Direcciones Generales de las que fueron importantes compañías públicas y otras empresas que se llevaron para allá. Hay que restituirlas ya.”

Le adelantamos al editorialista zorrocloco que en breve le recordaremos el listado de las rapiñas institucionales a Gran Canaria llevadas a cabo por los políticos tinerfeños desde que fue establecido el régimen autonómico en Canarias. Le aseguramos que le vamos a sorprender, puesto que, aunque lo pongamos en duda, le concedemos el beneficio de la ignorancia.

Pese a la “reiterada reiteración” de los subrealista editoriales domingueros, prometemos seguir apostillándolos.

....................................................................................................
* El "G. Tamarán" es parte integrante del Grupo de Opinión Tamarán y está constituido por diversas personas. En esta ocasión lo encabeza Nicolás Díaz-Saavedra de Morales

Carta abierta a Froilán, María del Mar, Fernando, Diego...

Carta abierta a Froilán, María del Mar, Fernando, Diego... ANTONIO MORALES MÉNDEZ
Alcalde de Agüimes


Acabo de leer, sin verdadera sorpresa, la verdad, las declaraciones de José Manuel Soria acerca de la operación “legítima” diseñada por José Carlos Mauricio y él mismo para “hacer lo posible para cargarnos a CC en Gran Canaria”. Según la estrategia que pactaron en aquel momento era necesaria tal operación dado que había “una especie de liderazgo emergente” que no les convenía ni a uno ni a otro.

En estos años de luchas fratricidas dentro de CC, desde luego no era ningún secreto para muchos que se había puesto en marcha un dispositivo arrollador tendente a anular la presencia de una parte importante de CC en Gran Canaria. Durante muchos meses, con distintos argumentos se nos intentó convencer a muchos de la necesidad de propiciar una suerte de catarsis encaminada a desprendernos de algunos viejos lastres, no todos, que intuían estaban frenando el desarrollo del proyecto nacionalista.

En medio de todo ello, empezaban a circular los rumores y comentarios de un pacto para la creación de una UPN canaria, el propio Soria lo vendía abiertamente en muchos foros. Veíamos la peligrosa connivencia de unos pocos empresarios con unos pocos políticos -los mismos de esta historia- para “proyectos estratégicos” (istmo, gas, parques eólicos, casinos...); veíamos una persecución constante a personas e instituciones muy concretas, mientras a otras se les daba balones de oxígeno; veíamos tantas cosas raras que empezamos a vislumbrar la necesidad de salir huyendo de una contaminación que derivaba en podredumbre.

He citado en alguna ocasión una frase de Walter Lipfman que dice que “se puede presumir que el interés público es aquel que los hombres escogerían si vieran claramente, pensaran racionalmente y actuaran desinteresadamente”.

Tras las declaraciones de José Manuel Soria, que confirman insisto lo ya sabido por muchos, me han entrado muchas dudas y preguntas por hacerles:

¿Estaban ustedes al tanto de todo esto o se acaban de enterar por los medios de comunicación en estos momentos?

¿Acaso tenían dudas pero nunca las pudieron confirmar y por eso se mantuvieron de la parte de una minoría que intentó destruir proyectos y personas?

¿Si fueron utilizados por otras personas con fines perversos, piensan pedir explicaciones y/o cambiar sus actitudes?

¿Asamblea Majorera conocía también este ensayo estratégico con base en Gran Canaria y Lanzarote y con vocación nacional más tarde?

¿Lo sabía toda ATI y su objetivo iba más allá permitiendo la jugada para debilitar expresamente más tarde a Gran Canaria como así ha sucedido? ¿Quién es el rehén de quien? ¿Todos de todos?

¿Son conscientes ustedes de participar en un proyecto que utiliza la puñalada trapera una y otra vez para hacer daño a sus propios compañeros de organización?

¿Acaso la ética, la honradez, el respeto, la camaradería y la amistad han dejado de formar parte, por obligación, de las reglas del juego de la política en Canarias?

Algunos se han apuntado desde hace ya años a las tesis de Maquiavelo y como El Príncipe, “necesitan tener un ánimo según exijan los vientos y las variaciones de la fortuna y saber entrar en el mal si se ven obligados”, según apuntó S.Wolin.

Por pura salud democrática, ojalá podamos seguir recibiendo la información precisa de las traiciones, vendettas y políticas de futuro que unos pocos fueron disfrazando en beneficio propio y pasando por encima de todo. Ojalá ustedes también la puedan valorar en toda su dimensión. Ojalá lo sepa pronto toda la sociedad canaria.

Desde luego, ni el cruel César Borgia fue capaz de tanto. El afirmaba que “las injusticias se deben hacer todas a la vez a fin de que hagan menos daño, mientras que los favores se deben hacer poco a poco con el objetivo de que se saboreen mejor”.

Todos, ciudadanos, políticos, periodistas, empresarios... debemos revelarnos ante situaciones como estas. Debemos ser absolutamente beligerantes y pasar a la acción denunciando y reprobando actuaciones de este tipo que calan en la sociedad y producen una profunda desconfianza y rechazo a la política y los políticos. Es absolutamente increíble el silencio cómplice que se ha ido hilvanando en Canarias al hilo del clientelismo que va tejiendo un entramado de intereses entre personas, empresas, colectivos, etc, etc...

Pero no debemos perder la esperanza. Es posible transformar la sociedad y la política que hacemos en Canarias si se logra concretar un auténtico movimiento de ciudadanía que luche y se movilice contra la información cautiva, reivindique una práctica ética en la acción pública y rechace y denoste a los que no la lleven a cabo.
....................................................................................................

Hay que hablar claro sobre Gran Canaria

Hay que hablar claro sobre Gran Canaria JOSÉ A. ALEMÁN

El espectáculo de Luzardo y Soria a cuenta del istmo de Santa Catalina, unido a la crisis política, es exponente de la degradación política y social de Gran Canaria. No le busquemos paños calientes y hablemos claro.

Hay que responsabilizar de la situación en Gran Canaria a los cargos públicos, por supuesto; pero en el buen entendido de que ellos no son más que la excrecencia, un reflejo, de la clase política, económica y empresarial que los puso y los ha sostenido y promocionado en los casos que nos ocupan con notable falta de visión, ausencia de autoestima, bajo nivel intelectual y crítico; además de un considerable desamor por la tierra, tremendo egoísmo y formidable cobardía cívica.

Haré un poco de historia. Hubo un primer error: las ingenuas convicciones regionalistas de la progresía grancanaria de los años 60 y 70, que hoy considero un fracaso generacional. Aquello permitió a los políticos canarios (“canario” es el auténtico gentilicio de los grancanarios, a ver si se enteran) actuar sin las presiones insularistas a que estaban sometidos los tinerfeños y así quedó marcada la posterior evolución de la autonomía.

En ese marco de tira y afloja, en que ATI entronizó la competencia interinsular como parte de la naturaleza íntima de las Islas, las iniciativas grancanarias han ido menguando sometidas al desgaste cuando no hostilización de la administración autonómica. No es fácil iniciar un proyecto en Gran Canaria y sé de decenas de abandonos porque cansa el puteo y no puede uno pasarse la vida llamando al 922.

Pero las razones de la postración grancanaria no vienen principalmente por ahí. Hay razones internas también necesitadas de un toque histórico. Por ejemplo, la utilización repetida en los últimos años de La Caja de Ahorros como escenario de escandalosas batallas para hacerse con su control político, al precio de inutilizarla como motor de la economía de la isla. Hoy La Caja es un chiste. Ha sido zarandeada por políticos y ejecutivos sin escrúpulos ante la indiferencia de los dirigentes sociales, empresariales y sindicales; hasta el punto de que quien desencadenó y alentó esas escandaleras es hoy consejero de Hacienda: un sarcasmo de ATI, que debió agadecerle así los servicios prestados.

En cuanto a la permanente crisis política, vuelve a flaquear la memoria. Se inició con las maniobras del sector icánico mauriciano contra Román Rodríguez, entonces presidente. Éste actuó como otro calzonazos y Mauricio no cesó de vapulearlo, aliándose, para quitarlo de en medio, con ATI, a la que vino bien esa consolidación del vacío político grancanario. Ya no se vislumbra, en ningún partido, un líder fiable y mucho menos viable para dirigir la isla. El machaqueo a Román tuvo su continuidad con el mantenimiento del pacto CC-PP que Mauricio defendió a ultranza; hasta ahora, en que se muestra partidario de romperlo y ahí andan dale que te pego.

Pero, a lo que iba: el daño que Mauricio y los suyos, junto con ATI, le han hecho a Gran Canaria está a la vista. Y no es que trate Mauricio de dañarla de manera intencionada, sino que le da igual perjudicarla o beneficiarla: él busca sus objetivos y el favorecimiento de sus especuladores amigos y lo demás le tiene sin cuidado. Se trata de un estilo político perverso, el mauriciano, que ha calado en la dirigencia política y económica y que contribuye a desmontar cualquier mecanismo de vertebración grancanaria y a favorecer el aplastamiento de disidentes por quienes han hecho de la cobardía y la falta de autoestima virtudes denotativas de calidad empresarial. Es la maurisilva asfixiante.

Aunque cargue las tintas en Mauricio, él no tiene la culpa, repito. Él es como es y si allí donde pisa no vuelve a crecer la hierba se debe a su natural y no puede evitarlo. No puede reprochársele a la hiena que carroñee. Son quienes le permiten corretear, le aplauden sus caracoleos y le ríen las gracias los responsables.

En esa vida pública desvertebrada, descoyuntada, sin criterios, surgen también personajes menores, como Soria y Luzardo, hijos de la falta de autoestima y de sentido del ridículo. Gente capaz de provocar conflictos institucionales que comprometen inversiones públicas futuras mediante la promoción de ilegalidades con el dinero de todos. Políticos que desprestigian a las corporaciones que presiden y que ahí siguen sin la menor reconvención; porque no puede considerarse tal la nota del viernes de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) destinada a agradar a Mauricio. Una nota servil y manipulada que se atreve a a hablar, nada menos, que del “sentido social de la RIC”. Como si fuéramos idiotas.

Acabo donde comencé el viernes: o provocamos una reacción cívica en Gran Canaria que acabe con la desvergüenza y el bochorno; o comenzamos a recomendar a nuestros jóvenes que hagan las maletas o que no regresen si están fuera sino a coger sol.
....................................................................................................

Subversiva señora

Subversiva señora FRANCISCO J. CHAVANEL

La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Pepa Luzardo, en su cruzada variopinta contra cualquier tipo de talento, está invitando a sus ciudadanos a poner los pies en la senda de la ilegalidad. Los suyos ya están ahí, plantados, inamovibles a las normas europeas, del Consejo de Estado, del Ministerio de Fomento. Ha gozado de distintas y buenas oportunidades para acatar la legalidad vigente: todas las despreció con alegría sambera. Tenemos pruebas. Ayer comparó la “persecución” que, según ella, y José Manuel Soria, sufre La Gran Marina con la situación de Valencia, donde, en sus palabras, se construye en paz y armonía un frente marítimo que será la envidia del Mediterráneo.

De repente monta una conferencia sobre Valencia litoral: una planificación ambiciosa, y vuelve a meter unos buenos euros en el bolsillo del arquitecto del régimen, Carlos Ferrater, otra vez por aquí para disertar, cómo no, sobre La Gran Marina: el icono de nuestra ciudad. Es como si conferenciara sobre la valentía de los búfalos albinos de Senegal, la importancia social de parecerse a Beckham, la influencia del Marie Brizard en la pintura de Chagall. La Gran Marina no existe, quedó fuera de la ley en el pasado consejo de la Autoridad Portuaria por 15 votos a 6, es decir: la fuerza de la democracia pulverizó un caprichito por incumplirse las condiciones del concurso.

Pero ella no se entera, o no lo parece. Sigue entregando a los niños pulseras que aplauden la subversión, intenta mover la prótesis del sentimentalismo de una población a la que toma por estúpida. Ferrater, arquitecto de relieve, autor de referencia, con prestigio ganado en el campo de los hechos, ha de estar pasando por una fase aventurera. No se comprende cómo un señor de su categoría se aviene a zumbar como un abejorro solitario, colocando su apellido en el trance de la mancha, perfumando su dignidad en esta fiesta de descocados. Las razones de los riesgos que asume se me escapan. Le imagino absurdamente desinformado.

La alcaldesa Luzardo, y Soria, demandan de la población y de la isla un acto de irredención, un levantamiento masivo contra lo que ellos entienden una injusticia. Si existe democracia es un espejismo, si hay leyes en este asunto no valen, si hay votaciones que nos derrotan es una conjura predestinada a asolarnos. Los ciudadanos podrían pensar siguiendo el mismo mecanismo. Cansados de ciertos malos servicios municipales que reciben se niegan a pagar sus impuestos. Entonces, en ese caso, como la actitud del contribuyente es ilegal, el ayuntamiento tiene la potestad de entrar en la cuenta corriente del vecino y extraer de ella la cantidad adeudada, o denunciar al insumiso a los tribunales. Los ciudadanos precisaríamos de una protección parecida cuando los políticos que nos representan se tiran al monte, y se niegan a reconocer las leyes vigentes. Una medida ejemplar sería que pagaran de sus bolsillos las cantidades que usurparon a la hacienda pública invirtiendo en proyectos irregulares. Si entre Soria, Luzardo, y Arnáiz, tuvieran que detraer de su peculio personal los casi 200 millones que ha costado la tomadura de pelo de La Gran Marina apuesto que determinados gallos dejarían de cacarear.

Pero lo de la alcaldesa es particularmente grave. Al alud de inexactitudes con las que nos obsequia de forma habitual cada vez que abre la boca para defenderse de las críticas que recibe, introduce ahora una comparación con Valencia para insistir, todavía con mayor énfasis, en la técnica denominada “el embuste encadenado”.

Valencia está erigiendo un frente marítimo, es cierto. Pero sin dinero europeo. Los 180.000 millones que cuesta el invento son sufragados en un 95% por el Ministerio de Fomento, y el resto por instituciones levantinas. La Unión Europea no posee competencias en el proyecto puesto que no se juega ninguna subvención; por lo tanto: le da igual que el concurso sea abierto, o restringido. Hay más: todavía no se ha llegado al concurso de ideas. En lo que se está es en la fase de construir la dársena interior, para el que fue necesario abrir la consiguiente licitación. La alcaldesa Rita Barberá, a diferencia de lo que pasó en Las Palmas de Gran Canaria, se encargó de hablar con unos y con otros para evitar polémicas. Falta la fase de la fachada, o del frente marítimo, para la que habrá que abrir otro concurso, en el que, si quiere, podrá presentarse Indiana Jones Ferrater, César Pelli, Van Berkel, Grinshaw, Moneo, y Sajima. En estos momentos, ¿existen diferencias entre Fomento (PSOE) y Ayuntamiento de Valencia (PP)? Existieron… Sobre todo porque el PP quiso hacerlo a su manera. ¿Se han resuelto los escollos? Sí, porque, en beneficio de los intereses de la ciudad, los involucrados se sentaron, dialogaron, y no pararon hasta encontrar una solución pacífica… ¿En qué se parece este caso, usado como paradigma por Luzardo, con el nuestro? En casi nada. Al contrario, deja en evidencia su conocimiento sobre materias básicas.

Añadiré algo más. Los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria tienen suficientes elementos para preocuparse por la señora en cuestión. Recientemente, con esa ligereza que la caracteriza, abrió concurso sobre las obras del scalextric situado al lado del teatro Pérez Galdós. Se supone que Luzardo tomó tal iniciativa convencida de que esas vías son de competencia municipal. Pues no lo son. Son del Gobierno de Canarias, transferidas en el año 1993 desde el Gobierno central. Si alguien, con mala leche, con ganas de ridiculizar sus actuaciones venales, quisiera entrar a fondo en el problema nos hallaríamos con un nuevo caso Istmo: la señora subversiva monta un concurso de licitación de obras sobre unos terrenos que no le pertenecen. El Ejecutivo de Adán Martín vive asombrado. El pobre de Antonio Castro Cordobez está desarrollando un convenio para que los ganadores del concurso no se topen con que no han ganado nada.

Termino. Como Luzardo habita en la desconcentración, y en las marinas tormentosas, de casi nada serio se entera. Hace dos meses anunció la venta de Emalsa, obsesionada con la falta de liquidez de su ayuntamiento. Dijo que, como existe derecho de tanteo, las acciones municipales terminarían en manos de los otros dos accionistas, Saur-Bouygues y Endesa. Como está completamente abstraída en su Istmo debe ser que no halla espacio en su cabeza para otros problemas, y así ocurre que Endesa acaba de vender su 33% a Sacyr, o sea: algunos especulan con la información que ella galantemente les da.

Por si todavía no se ha enterado yo le regalo gustosamente los datos grosso modo. Sacyr (Juan Abelló, Luis del Rivero, Juan Miguel Sanjuán), asociada a Vallehermoso, relevante inmobiliaria con destacados tentáculos en Canarias a través de Satocan, compra desde una empresa filial, Valoriza, a Nueva Uninsa, dependiente de Endesa. Lo que compra Sacyr es el 33% de Emalsa, varias piscifactorias y unos parques eólicos. Total de la operación: 70 millones de euros (unos 12.000 millones de las antiguas pesetas). Así de canarios terminan siendo los pelotazos que inicia Mauricio; así, por la escuadra, le meten los goles al PP y a esta alcaldesa que no sé cómo organizaría una acampada.

Pidamos codo a codo la doble autonomía

Pidamos codo a codo la doble autonomía JORGE J. ROBAINA RODRÍGUEZ

Desde estas páginas que nos brinda muy amablemente este digno medio, quería dar las gracias más efusivas a Humberto Suárez Martínez por su correo titulado, ¿Rapiña y egoísmo de Tenerife?.

Yo hasta que leí su contundente y documentadísimo artículo era un grancanario orgulloso. ¡Qué horror, todo con "Gran"! Pero usted perdone, ya me he dado cuenta de que sólo soy un minicanario de la tercera islita, o mejor de la segunda, ya que la primera no es solo una islita, sino el sexto continente, ¡Qué digo sexto, el primero! Porque no existe todo el pequeño resto del mundo que queda fuera de Tenerife por el norte, sur, este y oeste. Por encima no hay nada, porque el Teide llega al cielo, sabe que Tenerife es el más alto, largo ancho y profundo territorio del mundo, que está poblado por una raza privilegiada, llamada a ser la última muestra de la raza blnaca, porque los que tengan la piel negra, ya leí en un artículo del periódico más importante del mundo, que naturalmente se imprime en Tenerife, que nos los mandaría a nuestra minúscula y despoblada islita de minicanaria, porque los minicanarios tenemos el alma negra.

Gracias por su escrito, he salido de un grave error, un gran pecado en el que me había hecho caer la propaganda perversa de unos desapresivos minicanarios que dicen los muy necios que la muy noble e insigne, egregia y suprema raza que habita el gran tinerfe nos estaba saqueando. ¡Ya me extrañaba! ¿Cómo un pueblo tan noble podía hacer tal cosa?

Lo que se llevaban de Gran Canaria era lo suyo, que les correspondía por derecho divino, porque siempre, desde la creación del mundo, estuvo allí. Por favor, perdone mi osadía, yo pedía la doble autonomía porque me hicieron creer que el noble pueblo de Tenerife me rapiñaba, cuando en realidad, tengo que pedirla con más fuerza por todo lo contrario, porque no quiero que sigamos siendo unas sanguijuelas de Tenerife. Queremos la doble autonomía urgentemente para no sentir la tentación de chupar la sangre a nuestros vecinos, que con darnos su vecindad, ya nos dan bastante, no queremos estar tan juntos, no lo merecemos. ¡Ayúdennos por favor! No debemos seguir juntos, no podemos seguir viviendo a sus expensas, merecemos un castigo por desagradecidos.

Pidamos codo a codo todos juntos, la gran isla y la mini y paupérrima isla, la doble autonomía.
....................................................................................................

El editorialista malabarista atisba reacciones efectivas... pero no olvida

El editorialista malabarista atisba reacciones efectivas... pero no olvida G. TAMARAN*

El domingo, 1 de mayo, nos cuenta el editorialista dominguero: “Parece que reacciona el consejero de Infraestructuras del Gobierno de Canarias, el palmero Antonio Castro Cordobez, quien, además de reconocer que las cosas se han hecho mal… ha manifestado que la administración autonómica va a hacer, sin dilación, y de una forma u otra, las cuatro o cinco grandes carreteras prometidas, entre las que se encuentra el anillo insular… y olvidarse, de momento, de las vías del Norte de G.Canaria y de otros proyectos. Y no es un acto de egoísmo, que esa actitud ya la tienen sobradamente reconocida los canariones, sino de justicia… por los años de retraso que llevamos en Tenerife en relación a G.Canaria en materia de infraestructura y de sanidad”.

La inclusión del “anillo” es noticia vieja, pero el zorrocloco editorialista es una veleta, que a quien ataca una semana a la siguiente ensalza, o a la inversa, como en el caso de Castro Cordobez, y que utiliza, como una de sus técnicas de combate, el asustar a sus políticos con la amenaza de campaña en contra, en su poderosísima (en Tenerife) empresa multimedia El Día, para que en las próximas elecciones que tengan lugar no salgan elegidos. Dudamos que lo consiga con el político palmero, lo que no sabemos es si éste también lo duda.

Puede que Tenerife lleve años de retraso con respecto a Gran Canaria como asegura el taimado editorialista, cuando se utiliza dinero propio, pero no con el de los demás, como en el caso de las carreteras, donde no les falta sino un pizco para terminar el famoso “anillo insular” -que tan vehementemente reclama se haga antes que acondicionar nuestra vía Norte- para unir las magníficas autopistas Norte y Sur. O en sus aeropuertos, transoceánicos e internacionales que tiene, nada menos que dos en la islita y que seguro figura en el libro Guinness de los records, exclusivamente por tal motivo.

Ni en Sanidad, donde Tenerife parte de una mejor situación inicial, con un Hospital Universitario que en Gran Canaria –bastante hemos logrado con tener Universidad- no poseemos. Nuestro Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín cuenta con una dotación sanitaria para el cuarenta por ciento de su capacidad; no hay recursos para más.

El persistente y malabarista editorialista continúa con las amenazas a su gente cuando larga lo que sigue: “Hay malestar en Tenerife y sensación de engaño… la muy penosa y perversa Televisión Canaria… sigue al servicio de Las Palmas, con alguna migaja para mortificar más a esos barrios de la capital gcanaria llamados Santa Cruz y Tenerife”. Los tres presidentes tinerfeños perderán su credibilidad y tal vez las urnas si no equilibran la programación… Lo repetimos, la TvC tiene endemoniados a los tinerfeños”.

Pobrecita la TvC. A quién se le ocurre ponerse al servicio de Las Palmas de Gran Canaria y endemoniar, por ello, al noble pueblo tinerfeño que tiene de portavoz al ínclito (se lo cree él) editorialista del periódico “muchísimo” más leído de Tenerife, que por algo será, y, que además, posee dos cadenas de televisión locales en la isla trasera. Ya se sabe, nada es veneno y todo es veneno, depende de la dosis y aquí hay mucha.

Continúa el majadero editorialista con la misma cantinela: “En los últimos años se ha producido un claro desequilibrio –uno más- en las inversiones de carácter cultural entre G.Canaria y Tenerife que aún no se ha corregido… Tenerife está por encima de G.Canaria en numerosos sentidos, casi en todos, y, además, damos votos a los gobernantes. Si no se atiende a la Isla, los tinerfeños retirarán esos votos. Ojo al 2007”.

Será para atender a razones, por lo que la concuñadísima viceconsejera de Cultura, Sra. Pérez López, tinerfeña de pro, está desmantelando media Gran Canaria. Organismos tan importantes y nombrados como Socaem han dejado la “isla tercera” y se han trasladado a la isla trasera. Se acabó el dinero de la Consejería de Cultura y no queda nada, para el WOMAD, para el teatro Pérez Galdós, para el teatro Guiniguada… y sí queda, para el teatro Guimerá, para el teatro Leal de La laguna… Suponemos que para corregir los desequilibrios del editorialista lunático.

En definitiva el, aparentemente senil, taita editorialista hace desternillarse a los grancanarios, con un regusto amargo, pues fustiga, coacciona y humilla a los políticos tinerfeños y trata de envenenar a sus muchos lectores seguidores con un complejo de inferioridad que, entendemos, no les corresponde.

Seguro que seguiremos con el comentario semanal de tan marxistas, de Groucho, editoriales…
....................................................................................................

* El Grupo Tamarán es parte integrante del Grupo de Opinión Tamarán y está constituido por diversas personas. En esta ocasión lo encabeza Miguel Curbelo Navarro.

Crisis democrática en Canarias

Crisis democrática en Canarias Poco importa ya que el actual Gobierno de Canarias sea de unos o de otros cuando asistimos en las Islas a una peligrosísima deconstrucción de las mismas formas democráticas. De la esencia misma de la democracia. Es desconcertante ver cómo acaba una sesión del consejo de administración de una Autoridad Portuaria de las dos que operan en Canarias, a la voz de una periodista desjuiciada, enchufada menos por su valía profesional que por ser comisaria consorte del comisario político del Partido Popular que encarna en Canarias José Manuel Soria. La palabra dimisión no está en el diccionario de esta señora, cargo de confianza del presidente de la Autoridad Portuaria, como tampoco lo está en la mente del propio Arnáiz. Restan a los ciudadanos de una posibilidad democrática de asistir a la dimisión de responsables políticos como forma de reconducir conflictos y situaciones. No tienen la mínima vergüenza.

Pero también nos retiran la tranquilidad a la que tiene derecho la ciudadanía de suponer que los representantes en los órganos de decisión públicos votan con la conciencia y según su leal saber y entender en todos los asuntos, pero sobre todo en los trascendentales. Amenazas, denuncias de traicionar pactos impresentables, en definitiva, falta de higiene política.

Esta etapa folletinesca del Puerto de Las Palmas tiene que acabar. El señor Mauricio, que al parecer devuelve su intelecto al servicio del público después de una aciaga etapa de dudas y de sombras, debe dar un paso más y pedir al presidente del Gobierno, Adán Martín, que destituya de inmediato al señor Arnáiz. Sabemos que ahora es un ariete contra Soria y una pieza útil contra la alcaldesa Luzardo. Pero eso no es el interés público, el que tiene que defender y alentar nuestro Gobierno. De los señores Soria y Luzardo se encargará muy probablemente el electorado en 2007, y no es asunto defendible que para su desgaste se quiebren los comportamientos democráticos.

Recordemos aquella ocurrencia de Borges cuando se refería a una persona que, con el pretexto del contrabando, se dedicaba realmente a la prostitución. El denso orden del día del consejo portuario interrumpido estaba lleno de chapuzas, de trapisondas, de maniobras para beneficiar a ciertas personas. Detrás del asunto del istmo, y a propuesta de la presidencia del organismo, iba una colección de asuntos donde había de todo menos el interés general.

Cada día percibe la ciudadanía con más nitidez que en el origen y detrás del istmo sólo hubo siempre un afan de negocio al margen de la Ley. Luego el enredo sustituyó al orden transparente de las cosas, para dar paso por último el vodevil que busca micrófonos, con una denuncia en comisaría a cargo de los mismos actores-gestores que llevan un año instalados en la ilegalidad.

Al final del vodevil nos queda otro sabor de boca. Esto es un esperpento. Ese Tiranillo Banderas que era el señor Soria cuando triunfaba, se convierte en un ciudadano peripatetico cuando pierde. Sería e agradecer que alguien, por ejemplo el presidente del Gobierno, de curso a un finis operis. Que se acabe el esperpento. Que regrese la democracia.
....................................................................................................

Otra vez lo de siempre

Otra vez lo de siempre ÁNGEL TRISTÁN PIMIENTA

Desde que Paco Ucelay decidió que ya estaba bien de mirar el pastel sin poder comerlo y repartirlo, y los poderes económicos de Tenerife pusieron en marcha la moción de censura contra Jerónimo Saavedra, para echar a los socialistas, "esos descamisados", del poder, per saecula saeculorum, el Gobierno de Canarias ha sido una jaula de grillos donde la regla ha sido la crisis y la excepción la gobernabilidad. Como dice la copla "ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio, contigo porque no vivo, y sin ti porque me muero", o así, que uno no es coplero y las letras le bailan en la memoria.

El invento definitivo para consolidar la hegemonía electoral fue Coalición Canaria, una cosa (¿qué otro nombre
se le puede dar?) que en la práctica constituyó una excelente idea de marketing. En realidad sólo se trataba de una envoltura en papel brillante: grandes ideas con gancho, nosotros, lo nuestro, la canariedad, que puso en marcha un victimismo científico que siempre supo quedarse en el término medio para no producir excesivos rechazos. Era un nacionalismo amante del Estado, que se enfurruñó cuando la plena integración de la OTAN puso en duda el mando español sobre el Archipiélago. Como convivía la derecha con el centro y la izquierda, un, dos, tres, adelante atrás, la economía fue como un potaje de berros sin berros. Hay guiños a África, folklore americano, bajo el cual se pone a punto la recaudación de votos, y un convencido pragmatismo europeísta. Por una razón elemental: porque en Bruselas están los cuartos.

Muchas veces las contradicciones internas han puesto a prueba la fortaleza de la operación. Durante una década las crisis se han encadenado, y solo se han consumado en serio con la tocata y fuga de la pata grancanaria liderada por el ex presidente Román Rodríguez, lo que no significa que en el futuro no sea posible un acuerdo. Carlos Garaicoechea rompió el PNV, pero luego su Eusko Alkartasuna posibilitó, de igual a igual, los gobiernos
de Ardanza e Ibarretxe. Todo depende. Una de las claves de la supervivencia de CC es la desmemoria. Dentro y fuera siempre se tiende a olvidar el pasado, los hechos verdaderamente ocurridos, y cada conflicto se plantea como si fuera la primera vez que sucede una cosa igual. Se ponen caras de asombro, se analiza el texto y el pretexto, pero se olvida el contexto.

Una vez más, a perro flaco todo son pulgas y la opinión pública está desconcertada por el nuevo espectáculo:
mientras Nueva Canarias comienza su implantación y los jueces anulan el congreso hecho a imagen y semejanza de ATI y sus aliados, surge la batalla del Istmo. Los socios del ejecutivo, Coalición y el PP, se enfrentan al parecer a sangre y fuego. Los amores entre Mauricio y Soria terminan con amenazas y resentimientos... pero a las amenazas y a los resentimientos los curan los euros y la lujuria de los despachos y los coches oficiales.

¿Cuántasveces, por Dios, hemos presenciado lo mismo?, ¿cuántas veces los populares y los nacionalistas se han tirado los trastos a la cabeza?, ¿cuántas veces se han traicionado sin tapujos, se han zancadilleado y se han alegrado de ver al otro darse de morros contra el suelo? Infinitas ocasiones. ¿O nos olvidamos de que dirigentes de ICAN denunciaron a un consejero del PP al que llevaron al juzgado, y que luego fue absuelto por los tribunales con todos los pronunciamientos a su favor? Aquello no fue óbice ni ápice, como dirían los ripios famosos, para que los líderes siguieran con sus componendas en busca de la gobernanza permanente.

Verdad es que a veces ha parecido imposible que el consorcio siga a flote, que la barca no se estrelle contra los arrecifes, que no se haga realidad aquello de reunión de capitanes barco a pique, o, mejor, junta de boyeros, ganado por el risco. Pero así son las cosas. Dentro del equipo que dirige Adán Martín hay de todo menos unidad de criterios y lealtad como es debido. Repasemos las hemerotecas. Como en el circo, pasen señores y señoras y vean los mayores fenómenos de la historia, los consumados funanbulistas, los domadores de fieras, los terribles leones que pasan por el aro de fuego.... Pasen y vean.

Dicen que otra vez se masca, se toca la ruptura, que Mauricio ha pasado del amor al odio, y que Soria ha lanzado temerariamente demasiados órdagos. Pero eso no es nuevo, ni inédito, ni insólito. "Es más lo que nos une que lo que nos separa", dice un pequeño empresario popular que se deja querer por los otros, aunque los
otros opinen que es un empresario nacionalista que se deja querer por los populares. ¿Llegará la sangre al río? Puede que sí, pero puede que no. El lío de La Gran Marina sucede a otros embrollos que han ido quedando sepultados por sucesivas e interesadas capas de olvido. Lo que parece más probable es que los socialistas
sigan fuera del Gobierno y que si este rifirrafe acaba en divorcio eso no significa que no se permanezca como pareja de hecho. Falta técnicamente mucho para el 2007 y la experiencia enseña que aun es pronto para preparar el atrezzo del montaje electorero. La esencia actual de la política canaria es el caos organizado
en el caldo de cultivo de la falta de vergüenza.
....................................................................................................

La ciudad se cae a cachos

La ciudad se cae a cachos JOSE A. ALEMAN

El jueves se despachó a gusto el macho Soria durante la inauguración de la Plaza Woerman. En un aparte con los periodistas se lanzó, el hombre, a los consabidos sapos y culebras contra los psocialistas y el mester de progresía en su agradable tono de siempre, adornado, para la ocasión, con la altisonancia propia de su desagradable talante. Como saben, Soria dixit, psocialistas y progres no viven sino para conspirar contra la ciudad y la isla a la que él está dispuesto a defender hasta el último aliento. Del último aliento nuestro, claro, porque como lo dejemos acaba con nosotros. O sea, el discurso insularero del que les anticipé algo ayer en el que él se presenta como solución cuando es parte del problema.

Se le veía, me cuentan y pude ver por la tele, nervioso y crispadillo de tantísimo que le duelen la ciudad y la isla y dos piedras. Nunca ha tenido altura en sus planteamientos políticos, pero me pareció esta vez especialmente navajero. De las que largó, que fueron muchas y variadas me hizo gracia su referencia a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria de cuando accedió a la alcaldía. Dijo que olía mal y que los parques infantiles estaban llenos de jeringuillas. No digo, desde luego, que fuera una perita en dulce lo que recibió, porque es cierto que estaba en el piso; pero sí que, quitando los céspedes que plantificó en los lugares visibles y algún que otro remozamiento, horterilla casi siempre, la ciudad sigue oliendo mal y los barrios menos frecuentados por los visitantes están que se caen, con los jardines llenos de eso, de jeringuillas, de excrementos de animales y de cuanta basura quieran ustedes; por no entrar en desperfectos de aceras y calzadas y en la cochambre como señal de identidad. Un asco de tal calibre que no escapan ya ni los aledaños de Las Canteras, que no hay por donde cogerlos. A la vista está para quien quiera verlo.

Ni mejoró él la ciudad ni lo ha hecho su sucesora. Ya han comenzado, por cierto, a cargarse el espacio de la Avenida Marítima con esas grandes tuberías plantificadas en varios tramos del paseo porque salía más barato a la contrata amiga recortar el espacio de los peatones que hacer las cosas bien. No les digo de la desarbolización porque también está a la vista.

Me dicen que una televisora local pasa con frecuencia reportajes de los barrios que fijan en imágenes el tercermundismo de no pocas zonas de la ciudad. La misma televisora que se propone montar un video para pasarlo fuera de las Islas, a ver si así se enteran Soria y el PP de que miles de ciudadanos gobernados desde hace dos legislaturas y media por los populares viven en entornos cada día más degradados.

Por hacerme una idea, se me ocurrió la otra mañana darme una vuelta por un buen número de barrios; sin apenas detenerme, que ya no está uno en edades reporteriles, aunque a veces le dé el arrebato como el ex fumador cuando huele los aromas de un buen veguero. Entre lo que vi y lo que puedo imaginar, una de dos, o Soria no conoce bien Las Palmas de Gran Canaria o miente. Hacía años que no iba por esos barrios y llegó a asustarme lo que vi. Y puedo asegurarles que he visto bastantes cosas, aquí y fuera de aquí. Mucho Woerman, mucha Gran Marina, water front, perspectivas de tremendos negocios, de capitalidades atlánticas tricontinentales, de ciudad de Congresos y millones de euros en RIC que se convierten en retórica huera, cuando no en demagogia, apenas uno se pone a mirar.

Las cosas han llegado al extremo que me parece frivolidad, fíjense lo que les digo, hablar de la conservación de Vegueta y de nuestro escuchimizado partrimonio a manos de esta gente cuando hay tantísimas personas que viven en semejantes condiciones. Y mucho más frívolo aludir a que de esas zonas salen para Soria y el PP buena cantidad de votos: todos sabemos cómo se comporta el voto en las áreas donde el subdesarrollo se ha establecido.

Como verán he procurado contenerme para no largar. Estoy harto de comprobar que sirve de poco y creo más práctico invitarles a ustedes a darse un garbeo por los barrios y fijarse. A ver si exagero. Indigna la indiferencia de los mandarines ante situaciones que están cebando una bomba social que puede estallar el día menos pensado. Ni se ocupan. Aunque eso me preocupe menos que pensar en la sociedad, en la ciudad, que dejaremos a nuestros hijos y nietos y la amargura que produce la sola idea de que mejor estarán viviendo en otro sitio.

Les gusta mucho a los mandarines hablar de espléndidos futuros, pero la realidad es que la experiencia histórica indica que degradaciones como la que hoy se observa, con sus secuelas familiares, educativas, con una marginalidad creciente, que se detecta a simple vista en las colas de los comedores gratuitos y en la de personas que duermen en las calles, no avalan semejante optimismo sino, más bien, todo lo contrario.
....................................................................................................

Que no pierdan el norte de Tenerife, según el editorialista malabarista

Que no pierdan el norte de Tenerife, según el editorialista malabarista G. TAMARAN*

El pasado domingo día 24 de abril, comienza el inefable editoralista-malabarista explicando que “unas quince mil personas se concentraron el lunes en las Palmas…, para exigir unas mejores vías de comunicación para esa zona (el Norte) de G. Canaria.

Tienen todo el derecho del mundo a manifestarse, faltaría más, pero el mismo derecho tenemos los tinerfeños a exigir que se construyan primero las obras pendientes en la isla…”. Olvida el editorialista plumífero el viejo aforismo que reza que los primeros serán los últimos y por tanto los últimos serán los primeros. Habría que preguntarse en virtud de qué privilegio especial invoca la prioridad que proclama y reclama para las obras en Tenerife. ¿Será por aquello de Tenerife über alles o estará relacionado con el hecho de que el presidente de la comunidad autónoma es de Tenerife? ¿O será una manera de intentar rematar al consejero de Infraestructuras, Antonio Castro Cordobez que, por ser palmero, es capaz de considerar prioritarias obras en Gran Canaria que, efectivamente, lo son? Sin embargo, escamotea que Castro Cordobez, en la misma ocasión, afirmó también que era igualmente prioritario el cierre del anillo insular de Tenerife

¡Aviso a navegantes! Los ecologistas pronto deberán esconderse por los montes de la fraterna isla trasera si continúa la campaña de exterminio que contra ellos ha desatado el editorialista sarantontón, sobre todo, teniendo en cuenta que habla del poderoso “dinero amarillo”, lo que desprende cierto tufo asiático. ¿Se referirá a los chinos?

Continúa el editorialista totorota afirmando, “este nefasto político (Castro Cordobez) ha perdido el norte, pero el norte de Tenerife, el sur y el área metropolitana. Es decir, ha perdido la isla de Tenerife por completo y ha olvidado al pueblo”. El editorialista majadero se debe referir a su pueblo porque, que sepamos, Canarias está habitada por ciudadanos todos iguales, con iguales derechos y, por consiguiente, con las mismas prioridades frente a las necesidades. Y el editorialista singuango, además, se apunta a agorero cuando apuesta que se construirán primero las infraestructuras canarionas que “las nuestras” y además se atreve a abrir la veda para la cacería política contra quien considera “palmero desenfrenado en sus ansias pro canarionas”.

Sigue el editorialista acomplejado con una especie de carta a los Reyes Magos a los que reitera sus peticiones de “el cierre del anillo insular de carreteras, la construcción de la segunda pista del aeropuerto Reina Sofía, el puerto de Granadilla y la línea de alta tensión al sur, además de otras instalaciones que no vamos a detallar” y confiesa que Tenerife “ya languidece y cederá al final ante G. Canaria y todo por el empeño de algunos de allá y de aquí, de que Las Palmas de G.C., la tercera en superficie e importancia general sea la capital única del archipiélago”. ¿No es esto último un claro reflejo de la envidia del segundón?

Por otra parte, el editorialista petardo se hace eco de unas declaraciones del presidente del Cabildo de Tenerife que considera la Ley de Sedes un disparate. Por fin se quitan la careta detrás de la que han camuflado la continua absorción por Tenerife de departamentos y organismos de la Administración autonómica mediante desdoblamientos injustificados, que han supuesto un sobrecoste presupuestario innecesario y un ataque al principio de regionalidad y… ¡todavía les parece poco!

El editorialista esquizofrénico se adentra en el terreno del desvarío cuando, refiriéndose a la asignación de la competencia sobre los Parques Nacionales a la Comunidad Autónoma, que reclama para los cabildos insulares, afirma: “Además, y aquí nos conocemos todos, los canariones intentarían destruir los tres Parques Nacionales que embellecen y magnifican nuestra provincia tinerfeña. Ellos no necesitan ningún Parque, porque no lo tienen y porque van a ser Reserva de la Biosfera”. La sintaxis es de lo más gloriosa. Gran Canaria con todo derecho, aspira desde hace mucho tiempo a que se reconozcan los extraordinarios valores que justifican la existencia del Parque Nacional del Nublo. Esto ya es pura demencia…

Para terminar nuestras apostillas al editorialista tolete, tenemos que expresar nuestro sentimiento de comprensión hacia la congoja que le produce el que en la fachada del edificio del Gobierno Civil de Santa Cruz de Tenerife haya un letrero que reza “Subdelegación del Gobierno” cuando, según su tinerfeña megalomanía el que debería estar es el de “Virreinato de Canarias”.

No cejaremos en el estudio y comentario semanal de tan sabrosos editoriales.

....................................................................................................
* El Grupo Tamarán es parte integrante del Grupo de Opinión Tamarán y está constituido por diversas personas. En esta ocasión lo encabeza Óscar Bergasa Perdomo

Por alusiones

Por alusiones ISMAEL BAEZ DE MARTIN VERA

Las alusiones son malas compañeras y me refiero a la carta puesta por el señor Humberto Suárez Martínez. Este amable señor se despacha muy a gusto con la isla de “en frente”, como denomina a Gran Canaria. Entre muchas cosas nos dice que no debería llamarse Gran Canaria, pues somos la tercera isla en territorio. Debo comunicarle a él que esta isla se llamaba Tamarán y que fueron los conquistadores castellanos, y por los hechos ocurridos en ella, los que solicitaron de los Reyes Católicos el que se la denominara por siempre Gran Canaria. En eso no tuvimos nada que ver los que vivimos en ella. Dice que su isla “picuda”, es porque tienen el Teide, que es la montaña más grande de España. Y yo le contesto que Dios puso el Teide en Tenerife, para que los grancanarios lo pudieran ver desde aquí, pues desde Tenerife sólo se puede ver desde la zona noroeste. Ustedes tienen el Teide y nosotros nos denominamos Gran Canaria.

Se queja de que los consulados de Suecia y Alemania estaban en Tenerife y ahora están en Gran Canaria. Y nos exige una explicación a nosotros. ¿Tenemos culpa nosotros de eso? Pregunte a los gobiernos sueco y alemán. Dice que la Delegación de Defensa fue trasladada a Gran Canaria sin ninguna explicación. Pero hombre de Dios, pregunte al ministro de Defensa el motivo, no a los grancanarios.

Habla de que la Delegación del Gobierno también fue trasladada a Gran Canaria. En esto se equivoca. La Delegación del Gobierno es un ente que se creó cuando este país consiguió la democracia y, en un pacto de distribución equitativa, se acordó que la Delegación del Gobierno estuviera en Gran Canaria y el Parlamento autonómico en Tenerife. Comenta, entre otras cosas, que la Televisión Autonómica que pagamos todos está en Gran Canaria. Debo asegurarle que en esta isla existe una delegación de la Televisión Autonómica.

La Dirección general está en Tenerife y por eso no estamos quejándonos todo el día. De la denominación de origen de los vinos, comentarle que los vinos de Tenerife también tienen denominación de origen de sus localidades. Otra cosa es que una denominación de origen se haga general. Hablamos de la denominación de origen de los vinos de Canarias. Dice que hay una medida para el turismo de Tenerife y otra para el de Gran Canaria. Le ruego me perdone, pero en Tenerife existen más plazas hoteleras que en Gran Canaria.

Y además, desde esta isla cuando promocionamos el turismo en el extranjero no utilizamos fotos de lugares de otra isla. La nuestra la tiene usted en folletos del Patronato de Turismo de Tenerife en los cuales salen fotografías de las dunas de Maspalomas situándolas en el sur de Tenerife. O de la promoción que hizo el alcalde de Santa Cruz, en EEUU, donde ponía fotos exteriores del Auditorio de Tenerife y fotos del interior del Auditorio de Gran Canaria. Comenta usted lo del WOMAD y La Gran Marina. Decirle sobre el primero, que ustedes pueden hacer otro en Tenerife, eso no nos preocupa. De La Gran Marina, siento decirle que si en Tenerife no tienen plataforma marina para soportar un proyecto como La Gran Marina de Gran Canaria, eso es un problema de la naturaleza, no es una cosa que hagamos aquí para fastidiar a nadie. Y ya puesto, va y se mete con la iglesia. El colmo de los colmos. Se queja de si la patrona de Canarias es la Virgen de la Candelaria y que nosotros decimos que la Virgen del Pino. Eso ya es canallesco. Quédense ustedes con la Candelaria, que nosotros nos quedamos con la del Pino. Pero a sentimientos estaremos a la par. Todo esto lo dice refiriéndose a que estamos pidiendo la doble autonomía. Pues sí. La pedimos por muchos asuntos de más calado. No por nimiedades como las que usted expone. Hasta que llegó la democracia a este país, estas islas eran dos provincias totalmente independientes una de otra y ambas iban por caminos dispares.

Todo iba perfectamente hasta que se creo la Comunidad Autónoma, que fue cuando Tenerife volvió al statu quo anterior a 1927, fecha en que se consiguió por unos políticos grancanarios la división provincial. A partir de entonces, Gran Canaria despegó económicamente, cosa que a algunos personajes de Tenerife aún les duele. Un ejemplo lo tenemos en el director del periódico El Día de Tenerife, que en sus editoriales sólo se esmera en criticar a Gran Canaria. Ahora me toca a mi decirle cuatro cosas. Un dato para empezar:

Gran Canaria aportó en la recaudación de impuestos entregada a la Comunidad Autónoma en el año 2002, la cantidad de 130.000 millones de euros, frente a los 70.000 millones que entregó Tenerife. Las inversiones del Gobierno de ATI en Gran Canaria durante 2002 bajaron un 3%, obteniendo Gran Canaria de dicho gobierno 248 millones, mientras Tenerife obtenía 262 millones. La isla de Gran Canaria se solidariza con El Hierro, enviando ocho vehículos, incluidos cinco camiones cuba para combatir el fuego. ATI, bloquea el uso del Hospital Militar. Tenerife Sur aumenta sus vuelos un 13% y Gran Canaria un 3%. Manuel Hermoso ya dijo en 1993: "Llegó la hora de Tenerife". ATI acapara el 54% de las consejerías y el 47% de las direcciónes generales.

Las pensiones de los grancanarios, son un 6,07% más bajas que la media nacional. El Gobierno de Canarias, destinó 9.000 millones de pesetas más a Tenerife durante 2002, que a Gran Canaria. Tenerife se aumentó 9.500 millones de pesetas más de las que tenía asignadas en el presupuesto de inversiones de 2002. Tenerife con 701.000 habitantes recibe 2.830 euros por habitante y Gran Canaria con 730.000 habitantes recibe 2.767 euros por cada uno.

El Gobierno de ATI, no invierte en la finalización del Palacio de Congresos de Gran Canaria hasta que no termine el de Tenerife. El Gobierno de ATI, inspecciona a empresarios grancanarios y no a los de Tenerife. El Gobierno de ATI infló las listas de camas de Tenerife para llevarse 10 millones de euros más que Gran Canaria. El Gobierno de ATI, solicitó sin preguntar a nadie el nombramiento de la Virgen de Candelaria como Patrona de todas las islas canarias, y lo consiguió.
....................................................................................................

¿Rapiña y egoísmo de Tenerife?

¿Rapiña y egoísmo de Tenerife? HUMBERTO SUAREZ MARTINEZ

Escribo este correo electrónico, para responder a la opinión de un ciudadano de la isla de enfrente. Este ciudadano, expone que lo mejor para su provincia es la doble autonomía, ya que así, sus "Canarias orientales", estarían a salvo de la "rapiña y egoísmo de la isla picuda sobre las demás", siendo ésta, la única solución.

Ahora bien, vamos a explicar un poco cuáles son estas "rapiñas y egoísmos" por parte de nuestra picuda isla que, por cierto, es el pico más alto de España. Por poner un ejemplo, los consulados de Suecia y Alemania, que se encontraban en Tenerife, fueron llevados a Las Palmas. ¿Alguna explicación? Ninguna. Históricamente, estuvieron siempre en Tenerife. Además, es en esta isla donde se encuentra el mayor número de ciudadanos de estos países. Otro ejemplo de "nuestra rapiña": la Delegación de Defensa, fue trasladada a Las Palmas, igual que en caso anterios, sin explicación alguna. Y así un largo etcétera, Delegación del Gobierno, entre otros.

Seguimos, una Televisión Autonómica de Las Palmas que pagamos todos. Una denominación de origen para los vinos que como no iba a ser de otra manera, beneficiará a Las Palmas, lo mismo con el turismo, etcétera. ¿Que la Virgen de Candelaria, es la patrona general de Canarias? No pasa nada, la cambiamos por la del Pino y ya está, patrona general de Canarias en Las Palmas, claro.

Más ejemplos (la lista es interminable y variada). Que el festival WOMAD de Las Palmas no tiene dinero para celebrarse, pues lo mismo de siempre, amenazamos al Gobierno canario y le exigimos, lo digo bien, exigimos, 400.000 euros para celebrarlo. Cantidad, dicho sea de paso, desmesurada y que, claro, tenemos que pagar todos los canarios.

Más. El proyecto de La Gran Marina de Las Palmas de Gran Canaria (qué extraño que en la isla de enfrente todo empieza por Gran, siendo la tercera isla en superficie), es de indudable importancia para Canarias, tanto, que ha de ser discutido en el Parlamento de Canarias. Permítanme que lo dude. Además, creo que se trata de un proyecto ilegal, bueno eso dicen el Ministerio de Fomento, el Consejo de Estado y la Unión Europea. Nada, instituciones, que no llegan al nivel de otras tan importantes como el Ayuntamiento y Cabildo de la isla redonda. Por cierto, este "Gran" proyecto, de vital importancia, más incluso que el cierre del anillo insular de Tenerife, la segunda pista del Aeropuerto del Sur, el puerto de Granadilla, los hospitales del norte y del sur, ¿lo tendremos que pagar todos los canarios?

Después de todos estos ejemplos, de la "rapiña y el egoísmo" de la isla de Tenerife, no es de extrañar que existan personas que deseen y busquen la doble autonomía. En fin, que antes de hablar, hay que pensar lo que se dice, los datos están ahí, y ésos no mienten.
....................................................................................................