Blogia
La Voz de Gran Canaria

30 años de ´Salvar La Guancha´

30 años de ´Salvar La Guancha´

M.J. MONZÓN

La Guancha galdense, y no de los ingleses, fue uno de los eslóganes que hace 30 años coreaban los 2.000 participantes en la primera manifestación en demanda de la protección de nuestro patrimonio histórico celebrada en Gran Canaria y que supuso en aquella época, en la que comenzaba la Transición española, todo un impulso a la concienciación ciudadana sobre la situación de los yacimientos arqueológicos isleños.

30 años después, Javier Quesada, quien junto a Antonio Rodríguez fueron los promotores de la manifestación, recuerda el gran impacto mediático y social que la convocatoria a la manifestación Salvar La Guancha tuvo en toda la Isla. Así recuerda cuando fueron llamados por el entonces gobernador civil Francisco Laína, para que explicasen qué "diablos" era lo que pretendían con esa manifestación, y ellos, con apenas 21 años de edad, respondieron muy seguros que "reclamar la atención que la necrópolis de La Guancha en particular y todo el patrimonio arqueológico en general merecían", logrando así los permisos necesarios para celebrar una manifestación que sacudió a toda la Isla.

Artistas como Pepe Dámaso, Toni Gallardo, Martín Chirino, Jane Millares, intelectuales como Celso Martín de Guzmán, quien se encargó de leer el manifiesto, y una juventud isleña deseosa de libertad, se sumaron a esta manifestación en la que ondeó al ritmo de Tam, tam, tam que viva Tamarán, la bandera canaria con siete estrellas reclamando la protección de un legado arqueológico de los aborígenes canarios.

La preparación de la manifestación contó con un centro logístico ubicado en la calle Tazarte, donde los días previos se reunían los jóvenes galdenses preparando las banderas, las pancartas y eligiendo los eslóganes que acompañarían la manifestación ciudadana.

Sin incidentes

Una de las principales preocupaciones de los organizadores fue la de intentar por todos los medios que la convocatoria no se saliera de la estricta reclamación sobre el patrimonio, ya que la noche anterior, el Mpaiac repartió unas octavillas reivindicativas, por lo que se pensó que las fuerzas de seguridad podrían actuar contra los manifestantes, lo que finalmente no ocurrió.

Según relata el historiador Sebastián López, esta manifestación tuvo mucho eco a pesar del miedo que todavía existía hacia el aparato franquista que empezaba a desaparecer, y también dio sus frutos, ya que a los pocos meses llegó la declaración de interés general para El Agujero, pero la burocracia en la que están sumidos los expedientes de protección de los yacimientos arqueológicos eternizó la misma en el tiempo.

Hace 30 años, según decía el manifiesto que se leyó para cerrar la manifestación, "el pueblo canario, por fin ha hablado", aunque 30 años después, La Guancha sigue reclamando atención, ya que a pesar de estar declarada como Bien de Interés Cultural desde la década de los 40, la necrópolis sigue sumida en el abandono institucional, pues las únicas actuaciones que se han acometido en los últimos años han sido el vallado del recinto y alguna que otra campaña de limpieza.

Así, la demanda sobre la necrópolis que se levanta en El Agujero, la más importante de esas características que existe en el Archipiélago, sigue el 15 de julio de 2006 totalmente vigente y muchos esperan que una vez el parque arqueológico de la Cueva Pintada sea inaugurado, las instituciones vuelvan su mirada hacia La Guancha, y por fin, atiendan la demanda que 2.000 grancanarios efectuaron en julio del 76 al grito de "La Guancha canaria, la Gáldar milenaria".

0 comentarios