Blogia
La Voz de Gran Canaria

La polémica de los desequilibrios separa más a las patronales de las dos provincias

La polémica de los desequilibrios separa más a las patronales de las dos provincias La reciente polémica relativa a los desequilibrios de las inversiones en Canarias, originada a raíz del informe anual de la Confederación Canaria de Empresarios, ha puesto de manifiesto las diferencias que separan a esta agrupación de su homóloga en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE Tenerife).
..................................................................................................

Mientras el presidente de la primera, Mario Rodríguez, no ha dudado en llamar "enemigos de Gran Canaria" a algunos consejeros del Gobierno canario, José Fernando Rodríguez de Azero, máximo dirigente de la segunda, habla de "colaborar con el Gobierno" y accede a una reunión con el presidente, Adán Martín, después de que rehusaran un encuentro similar los representantes empresariales de la provincia oriental.

Los dirigentes de los colectivos no admiten las divergencias y, de hecho, para Rodríguez de Azero las relaciones entre ambas confederaciones son muy positivas y la coyuntura económica en ambas provincias es prácticamente la misma. Pero bajo la superficie las cosas no son tan sencillas. Un empresario de Gran Canaria vincula estas diferencias a cuestiones de signo político, en concreto, a la destacada presencia de la Agrupación Tinerfeña
de Independientes (ATI) en distintos ejecutivos durante los últimos años. "En Gran Canaria no ha existido durante tanto tiempo un partido tan importante. Ocurre que tú eres empresario de esta provincia y durante años no te sientes representado, porque ¿qué líderes tiene Coalición Canaria aquí? Así, tendrás que estar siempre a lo que diga esa parte del Gobierno", explica.

Renovación

Bajo esta mirada, el empresariado de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, más cómodo que el de Las Palmas con la gestión política que se realiza en las instituciones regionales, no precisa renovar a sus dirigentes, que ya sintonizan con la clase política. El empresario Sebastián Grisaleña, miembro de la ejecutiva de
la Confederación Canaria de Empresarios, abunda en este idea, no exenta de autocrítica.

"En Tenerife, desde que llega la democracia, ATI llega al poder gracias a un grupo de empresarios que entienden
que hay que defender los intereses empresariales y de la Isla. Como un apéndice aparece el cierre de filas a través de la CEOE, una unidad de criterios. Aquí no hemos sabido hacer así nuestros deberes, y cuando hemos querido imitar el modelo de Tenerife lo hemos hecho mal", explica.

En esta clave es posible leer las turbulencias que ha atravesado la presidencia de la CCE, en contraste con el tranquilo continuismo instalado en CEOE Tenerife. Basta una sencilla comparación para entender estas diferencias. Desde que en 1988 el actual presidente de la agrupación empresarial tinerfeña accediera al puesto, han pasado por la Confederación Canaria de Empresarios cinco presidentes. En ese plazo, la CCE ha tenido al frente a José Suárez Megías, Alberto Isasi, Alberto Cabré, Antonio Rivero y el actual Mario Rodríguez, personalidades que atienden a perfiles muy diferentes, y que no siempre han finalizado sus mandatos de manera pacífica. Inestabilidad y cainismo para unos, efervescencia y dinamismo para otros, lo cierto es que la singladura del colectivo de Las Palmas viene marcada por los continuos cambios. Las diferencias pueden ser vistas como el reflejo de las que marcan a ambas sociedades. Como indicó la secretaria regional de Comisiones Obreras, Delia Rodríguez, los empresarios en la provincia de Tenerife sencillamente son más cohesionados.

0 comentarios