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La Voz de Gran Canaria

Buscando un ‘caso Faycan’ en Tenerife

Buscando un ‘caso Faycan’ en Tenerife

FRANCISCO J. CHAVANEL

Diez detenidos en Telde, seis en el caso Eólico. Por el momento. Esto es un desaire a aquellos ayuntamientos del Archipiélago donde se hizo lo mismo. Esto es un desaire para los defensores democráticos de la igualdad. “¿Por qué no en Tenerife?”, exclaman los fraternales amigos de la igualdad. Se me ocurren varias respuestas: a) porque en Tenerife no hay corrupción; b) porque en Tenerife a la corrupción se la viste embutida y larga hasta las piernas; c) porque en Tenerife la corrupción es una geisha que mima a sus parásitos y todos, compulsivos pecadores, la precisan para gozar, y d) porque en un sistema clientelar el primero que habla es el primero que muere, y el que muere empalado y en la plaza pública es la vergüenza de su familia y descendientes.

Lo más parecido al terror es la investigación que se sigue en Telde. Ejemplo de ayuntamiento límpido y macizo, la imagen del PP para la Gran Canaria del interior. Con triples signos de admiración se dijo que no sólo el modelo conservardor era útil en la gran capital, allí donde la modernidad se confundía con ese olor a alcanfor que dejaron las progresías durante su paso rugoso. Se dijo, sobre todo, que su achispada aplicación resultaba vital para los detalles más íntimos de la isla, en aquellos ayuntamientos decimonónicos, selvas del trópico, atrasados y viscosos, templos del folclore, de los pubis blindados, del mundo solemne y sombrío que se abría y descarajaba a la llegada de los nuevos conquistadores.

Pero sucede que son como Aguirre y su cólera de Dios, tan brutales como la historia que cobijan, y que ni siquiera sus corbatas de Hermès ocultan el olor a vello, vaselina y saqueo. Gáldar es un duermevela; Arucas, San Bartolomé de Tirajana y Artenara se perdieron; Santa Brígida, una magdalena a la espera de la guillotina de los tribunales. Gran Canaria es Luzardo pegándose con la crisma de su incompetencia contra la realidad diaria, y es Soria, sus sueños de grandeza, su chalé archimillonario y poco ejemplar, la furiosa destemplanza de quien recibió el tesoro de un apoyo inigualable, y de quien lo derrochó por su afición a pensar con los genitales.

En Telde ha quedado claro: el PP que se interna en el interior de Gran Canaria, salvador de no se sabe qué cruzada, aprisiona la ostra sublime de los domingosgonzálezarroyos, y de todos los comisionistas que hunden la cultura de la credibilidad del modelo occidental de convivencia. Las cintas grabadas por la policía eliminan cualquier duda, la mínima existencia de cualquier misterio al respecto.

El radar instintivo nos avisa que sólo estamos en el principio. Desde ayer dos comisiones de investigación en el Parlamento, que es garantía de parálisis, torbellino, empobrecimiento. Los empresarios viven en pleno pánico, algunos políticos abandonan las vacas suizas y se ponen a régimen, los corazones palpitan como el de un caballo reproductor en toda Canarias. Todo es excesivo, dramático, shakeasperiano.

De repente alguien se acuerda de que también existe un fiscal anticorrupción en Tenerife. ¿Funcionará? ¿Lo parará el PSOE en un acto de servicio a Tenerife?... Faltan denunciantes, gente como Francisco Cabrera, Alberto Santana, Francisco Almodóvar, que se vayan con su par a verle y luego esperar. Falta ponerle a prueba. Es cierto que ATI es una especie de azafata aérea que reparte bombones entre todos los pasajeros… Hasta el punto de que nadie protesta, y el que protesta se va al limbo, o se le comunica que para otra ocasión, y a lo mejor esa ocasión no se saborea nunca.

Claro que un comienzo sería la operación de Las Teresitas. Los 5.000 millones que cobró Miguel Zerolo al clan de la avaricia de la Avenida de Anaga. Sin riesgos, sin calamidades. Con un préstamo preferente de la Caja de Canarias; es decir, ATI con la careta ritual del maquillaje del gratis total. Y que el resto fue vender, y ganar cuatro veces más. Y cuando alguien protestó llegó el enviado de la autoridad política y pagó. Como en Granadilla. Donde algunos de los mismos que se oponen se parecen a los egipcios, mostrando el perfil y colocando la mano. No quisiera pensar que esa Fiscalía Anticorrupción solamente esté para vigilar las actividades del time-sharing y del gánster venido a menos, John Palmer.

Si lo que viene es un estilo nuevo, que sea abierto, en cama redonda y archipielágico.

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