Una psicóloga achaca la violencia de los jóvenes a una sociedad demasiado permisiva
La psicóloga granadina Asela Sánchez Eneas, quien ha editado el libro "Niños y adolescentes difíciles: evaluación, diagnóstico, tratamiento y prevención", (Formación Alcalá), ha declarado que la violencia, un problema cada vez más frecuente entre jóvenes, se debe a una sociedad demasiado permisiva.
Juana Martínez
La autora explica a EFE que los niños tienen diferentes etapas de aprendizaje en las que empiezan a comprender aspectos como "lo que se debe o no hacer", por lo que deben aprender estas conductas desde una edad temprana, pero que en la actualidad impera el "dejar hacer". Sánchez asegura indignarse cuando escucha a padres decir "mi hijo es malo", y que en esas situaciones piensa que son ellos quienes tienen la culpa porque a los niños hay que ponerles límites desde la infancia.
"En pocos años hemos pasado de un estilo autoritario a otro demasiado permisivo", y ha declarado que suele ser muy habitual que los padres cuestionen todo aquello que los profesores dicen acerca de los niños, "algo que antes era impensable". Los adolescentes no están acostumbrados a escuchar un no por respuesta, según la autora, quien habla de la prevención como una de las claves en la evolución de los niños, ya que ayuda a los padres a prevenir futuros problemas.
Sánchez ha asegurado que existen padres que piensan que tienen hijos "maravillosos y que los educan estupendamente, pero la realidad es que después vienen los problemas", y en el libro ofrece ideas a nivel práctico para la gente que trabaja con niños y adolescentes.
En su libro también ofrece una visión de la evolución de los adolescentes, el panorama actual y algunos criterios para comprender anormalidades durante esa evolución. Sánchez asegura que es muy habitual que haya niños con problemas de comportamiento, pero que resulta "sorprendente" escuchar a unos padres decir que su hijo de cuatro años no quiere comer.
Otro de los problemas que menciona es la falta de comunicación entre progenitores y el colegio, y explica que el mejor estilo para educar a los niños es el denominado democrático, escuchando aquello que tienen que decir, pero la última decisión la tomará el adulto -profesor o padre-. La psicóloga afirma que los progenitores dan por hecho que sus hijos tienen muchos derechos, "pero no les dan obligaciones, los niños no están acostumbrados a tener responsabilidades".
El síndrome del emperador es otro de los términos (creado por el psicólogo Javier Urra) que Asela Sánchez también usa en el libro y que se refiere a la autoridad que han adquirido los más pequeños en el hogar, "es un cambio de roles, ahora la autoridad la tienen los niños en casa y los padres van al son de lo que ellos mandan".
Información de: La Provincia, 8-12-2008
Juana Martínez
La autora explica a EFE que los niños tienen diferentes etapas de aprendizaje en las que empiezan a comprender aspectos como "lo que se debe o no hacer", por lo que deben aprender estas conductas desde una edad temprana, pero que en la actualidad impera el "dejar hacer". Sánchez asegura indignarse cuando escucha a padres decir "mi hijo es malo", y que en esas situaciones piensa que son ellos quienes tienen la culpa porque a los niños hay que ponerles límites desde la infancia.
"En pocos años hemos pasado de un estilo autoritario a otro demasiado permisivo", y ha declarado que suele ser muy habitual que los padres cuestionen todo aquello que los profesores dicen acerca de los niños, "algo que antes era impensable". Los adolescentes no están acostumbrados a escuchar un no por respuesta, según la autora, quien habla de la prevención como una de las claves en la evolución de los niños, ya que ayuda a los padres a prevenir futuros problemas.
Sánchez ha asegurado que existen padres que piensan que tienen hijos "maravillosos y que los educan estupendamente, pero la realidad es que después vienen los problemas", y en el libro ofrece ideas a nivel práctico para la gente que trabaja con niños y adolescentes.
En su libro también ofrece una visión de la evolución de los adolescentes, el panorama actual y algunos criterios para comprender anormalidades durante esa evolución. Sánchez asegura que es muy habitual que haya niños con problemas de comportamiento, pero que resulta "sorprendente" escuchar a unos padres decir que su hijo de cuatro años no quiere comer.
Otro de los problemas que menciona es la falta de comunicación entre progenitores y el colegio, y explica que el mejor estilo para educar a los niños es el denominado democrático, escuchando aquello que tienen que decir, pero la última decisión la tomará el adulto -profesor o padre-. La psicóloga afirma que los progenitores dan por hecho que sus hijos tienen muchos derechos, "pero no les dan obligaciones, los niños no están acostumbrados a tener responsabilidades".
El síndrome del emperador es otro de los términos (creado por el psicólogo Javier Urra) que Asela Sánchez también usa en el libro y que se refiere a la autoridad que han adquirido los más pequeños en el hogar, "es un cambio de roles, ahora la autoridad la tienen los niños en casa y los padres van al son de lo que ellos mandan".
Información de: La Provincia, 8-12-2008
1 comentario
adelaida -
A los hijos se les da educacion, se les habla mucho, se les dice el peligro de la calle, de las drogas y alcohol y se cuidan hasta que tengan 18 años, ya para entonces el ve un poco por si mismo mas lo que le seguimos repitiendo y recarcando hasta conseguir un hombre con futuro y estudios.