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La Voz de Gran Canaria

La Cueva Pintada de Gáldar lleva 23 años cerrada

La Cueva Pintada de Gáldar lleva 23 años cerrada El director del programa de investigaciones arqueológicas de la Cueva Pintada, en el municipio grancanario de Gáldar, Jorge Onrubia, opina que el yacimiento "tiene que ser rentable desde el punto de vista de la explotación financiera", pero "debe abrirse con todas las garantías de conservación".
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"El gran reto es demostrar que la arqueología, sin renunciar al rigor, a estar sostenido en un proyecto de investigación sólido, a las prioridades de conservación y a un uso público de la información, puede generar recursos financieros para sostenerse y para otro tipo de intervenciones arqueológicas menos rentables", declaró Onrubia.

Tras 23 años cerrada, "la Cueva Pintada es el ejemplo para demostrar que esta arqueología es posible", declaró el experto, puesto que "estamos en un contexto, en el conjunto del Estado, en que el turismo cultural está llamado a jugar un papel fundamental".

Por ello, cree que "esta operación tiene que ser rentable financieramente, independientemente de la rentabilidad social, educativa y cultural que tiene". El experto no duda en que su apertura conllevará un "momento excepcional para el desarrollo económico de Gáldar", que recibirá, según la previsión mínima, 200.000 visitantes al año.

El también profesor titular de Prehistoria en la Universidad de Castilla La Mancha insistió en que "la sostenibilidad del bien arqueológico ha sido un criterio básico a la hora de definir el proyecto de la Cueva Pintada". "No es un parque temático, sino un parque arqueológico con todos los vestigios originales y con un programa de investigación, que ha permitido recuperar muchísima información", añadió.

Afirmó que supone "un barrio de lo que era la Gáldar prehispánica, donde seguramente Fernando Guanarteme, Arminda, y demás personajes históricos, con nombres y apellidos, recorrieron sus calles" y "ese mundo es el que se presentará al visitante".

En 1982, Onrubia comenzó el programa de investigaciones arqueológicas, junto al historiador Celso Martín, para conseguir mitigar los problemas de conservación producidos en la primera inauguración en 1972, que derivó en "una apuesta arriesgada, pero sugerente, de puesta en valor del patrimonio arqueológico con la creación de un parque y un museo". En su opinión, "es un proyecto complejo pues es un yacimiento frágil", por lo que "tiene que abrirse con todas las garantías de conservación".

A diferencia de otros proyectos como Altamira, según el arqueólogo, "el visitante contemplará directamente las pinturas en la cueva original, no la reproducción", de ahí el retraso de su apertura debido a los "estudios para estar seguros de que la cueva puede visitarse".

Las obras "continúan a buen ritmo" y advirtió que queda por ejecutar la reconstrucción de un poblado, "una unidad expositiva fundamental donde el visitante podrá acceder al interior de las casas, ver cómo eran los ajuares y tocar incluso los enseres".

En el museo se expondrá el material aborigen y colonial hallado, fruto del "contagio cultural de la convivencia entre los indígenas y los europeos hasta la conquista" de Canarias, como espadas europeas, cuchillos, cerámica andaluza y levantina del siglo XV, entre otros.

Las instalaciones dispondrán de "un despliegue técnico de última generación, ameno, muy visual" y con un aula didáctica, dada la vocación de difusión que, al entender del investigador, "es un elemento fundamental tan importante como la conservación y la investigación".

Según Onrubia, existe "todavía un trabajo inmenso de estudio y procesado de la información rescatada de las excavaciones" en la Cueva Pintada, porque hasta ahora "la prioridad no ha sido la investigación pura, sino la investigación aplicada a la puesta en valor de este patrimonio arqueológico único", concluyó.

1 comentario

lukas -

es esto la historia xdxd