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La Voz de Gran Canaria

Leones en una selva de gatitos

Leones en una selva de gatitos FRANCISCO J. CHAVANEL

Estimado Paulino (Rivero): duerme tranquilo, les engañaste, creían que sufrías de letargia. El Sauzal y yo estamos orgullosos de ti, mi dilecto amigo, magnífico ejemplar de alumno aventajado; incluso cuando más desconfiado estaba de tus conocimientos superaste cualquier previsión mía, yo que dije que Lanzarote sería tu entierro si no mutabas, yo que propagué que tal vez hubieras caído en el ardid de la vanidad, que prefería a Adán con su voluptuosa pasividad a tus energías descontroladas. Perdóname. Te felicito. Ha sido una obra de arte. Digna de mí.

Primero escindiste a parte del Partido Nacionalista de Lanzarote de Becerra y Pedro de Armas; después separaste al PNL de Coalición Canaria; más tarde dividiste el PIL de Dimas, a un lado el recluso, al otro Isabel Déniz y Celso Betancor; seguidamente llamaste a Soria al cuarto oscuro y le dijiste que ese pactito que había cerrado con Dimas y con el PSOE para gobernar el Cabildo conejero valía su estancia en el Gobierno, y Soria, obediente, que me llama, que me pide consejo, que me dice si vas en serio, y yo, sentado en mi trono, frente a mi café con leche, que le suelto: "Paulino te soporta poco". Se aleló, casi le da una parálisis. Y lo que vino entonces me agradó también. Cónclave con Rajoy y Zaplana, y Rajoy, que se las tiene con Soria desde la votación de Tindaya, acuérdate cuando no se le puso al teléfono porque quería mezclar a Hermoso en el follón, que llama a Gran Canaria y que le da la consigna a nuestro hombre que todo por la patria, que a CC todo lo que pida, todo con tal de que no se vaya con el PSOE de Zapatero. Y otra vez Soria que me reclama, y yo que le recuerdo las tres mociones de censura que preparamos juntos en San Bartolomé de Tirajana, Arucas y Telde, y que ésto era lo mismo, que si el problema estaba en que sus militantes de Lanzarote no querían otro pacto que con el PIL de Dimas, pues que convenciera a Paulino, o sea, a ti, para que te concediera la presidencia, por supuesto una presidencia maniatada, y así las bases se persuadirían. Es de catón: la gente se arrodilla ante el poder.

Amigo, he parecido yo diseñando la operación. Presenciaste cómo rompí Ican para ofrecerle la presidencia a Adán Martín, y tú me superas nada menos que con tres fagocitaciones distintas en un mismo periodo de tiempo. Y luego está lo técnicamente impecable que has sabido usar la golosina del Plan General. La tonta de Déniz se apresuró a frenarlo pensando que la resurrección de Dimas, gracias a su no ingreso en la cárcel, le cortaba la cabeza. Tienen razón quienes critican ese PGOU. Está claramente estructurado para que siete familias se pongan las botas. Hasta Luis Hernández pregunta qué pasará con lo suyo en El Islote de El Francés. ¿De qué hablamos? ¿De 300 o 400 millones de euros? Con ese dinero, Paulino, bien que se puede montar la moción de censura que interese. Tú lo has hecho, tocaste el barro de sus corazoncitos, les trasladaste la oferta irrechazable: de nuevo renuevo mi felicitación.

Oh, ¿y dónde se oyen ahora las voces de los moralistas? Me refiero a aquellos que firmaron hace cuatro años el código ético elaborado por la Fundación Pedro García Cabrera, cuyo núcleo central era aquel duro alegato contra los tránsfugas. Lo firmaron todos menos nosotros. Me hace feliz, no logro evitarlo, cómo el PP acabará gobernando con cinco tránsfugas, cinco, Paulino, con tal de aprovechar una luna de miel muy corta. Los bonos democráticos se devalúan de la noche a la mañana. Ay de aquellas dignas palabras que elogiaban el honor, la ética, la moral, la protección de la libertad, un futuro limpio para nuestros hijos… Esas nobles palabras se mancillan donde el poder termina siempre. Amo el contraste y la contradicción; yo, como el Don Juan de Zorrilla, gozo con el envenenamiento de las almas puras. Sé que me entiendes, Paulino, tú sí.

¿Si siento remordimiento por lo de Dimas? Es política lo que hacemos, negocios, no hay nada personal. Seguro que lo comprende. ¡El pobre falsario! Lo miramos sin parpadear a los ojos José Manuel, tú y yo, y no dudó en seguirnos al fin del mundo. ¿Lo engañamos realmente? No. Soria hizo su trabajo, yo el mío, tú el tuyo…, lo hablamos aquí con jueces, con ministros en Madrid, le íbamos a aplazar los juicios, a conseguirle el indulto…, pero se interpuso Juan Fernando López Aguilar y… ¡Aznar! El presidente no quería líos al final de su legislatura final. Lamentable, con todo lo que cayó después. Es cierto que el único de todos que hizo bien su trabajo fue él, pues fulminó a Becerra y Lanzarote resultó clave para protocolizar el sometimiento del Archipiélago a ATI. Pero nosotros, cuando todo estalló, cuando todo se supo, ya teníamos atadas las manos. Nada podíamos hacer. Salvo darle la espalda, abandonarle a su suerte, y rezar para que el caso del Complejo Agroindustrial de Teguise lo aplastara definitivamente. Nos alegramos con la sentencia, pero in extremis se salvó de la cárcel, y al salvarse te colocó a ti en la peor de las situaciones posibles. O Paulino conquistaba la plaza de Lanzarote, y eso equivalía a darle un tiro de muerte a nuestro antiguo aliado, o, tal vez, estuviera iniciando su propio descenso a los infiernos, quien sabe si en el congreso de ATI del próximo marzo. O sea, que no tuviste elección. Te pasa como a mí: funcionas mejor cuando te devora la angustia. No sé si felicitarte otra vez es excesivo: igual te lo tomas como un gesto de debilidad mía.

Aparte de esto hay un par de asuntos de los que hablar. Como te conté estuvo por aquí Emilio Botín. El lunes se reunió con Eustasio López en su despacho de Las Palmas de Gran Canaria y hablaron, entre otras cosas, del asuntito de Veneguera. El viejo preguntó qué pasaba, qué posibilidades existían con la indemnización de los 60.000 millones de pesetas o, en último caso, con una negociación con el Gobierno. Hay que ir con pies de plomo. Yo se lo digo a Eustasio: no toca, Veneguera no toca de momento. Pero el viejo presiona, todos los banqueros que conozco duermen en colchones mullidos por la avaricia. Es el hombre más rico de España y quiere más. Yo soy el primero que desea urbanizar Veneguera, pero entre la recesión turística y el fundamentalismo ecológico que nos rodea cualquier movimiento es suicida. Me gustaría ver a Botín y explicárselo, pero desde que le hice gastar casi quinientos millones en maquetas y viajes no se fía de mí. Si tiene problemas que le venda a Eustasio su 75%, a bajo precio of course, y que nos deje a nosotros, los canarios, decidir lo que haremos en Veneguera.

Por último, Paulino, una recomendación: evita ser sincero cuando afirmas que echas de menos al PP porque ellos te informaban al minuto de lo que ocurría con el asunto inmigratorio. ¿También a ti te reconcomen las entrañas los 227 africanos desembarcados en Nivaria? Cálmate. No lo olvides: la política es el arte de la distracción. Hemos amagado con un Estatuto de Autonomía que casi exigía un Estado Libre Asociado; nos han llamado la atención, nos han dicho que si estábamos locos o qué habíamos fumado… Bien, no hay problema, ya retiramos el famoso artículo 30, y seguro que echaremos a la papelera alguno más. Ese no es el fuero. El quid de la cuestión estriba en el dominio de puertos y aeropuertos y, sobre todo, en el control de la mayoría de los impuestos. Ya me ves a mí haciendo cuentas. Vamos a perder el 45% de los fondos europeos al ser Objetivo 1… ¿De qué experiencia empírica sale el dato? De la mía. Imagino que las conversaciones con la UE serán largas y complicadas, y que un buen mordisco nos van a meter. Pongamos que nos quitan un 25% o un 30%, da igual, lo cierto es que tal cómo está la economía del Archipiélago, con el agujero ardiente de la Sanidad, con los problemas que se acumulan en costas y convenios de infraestructuras con los socialistas, precisamos de soluciones urgentes. ¿Y qué mejor que una RIC ad hoc?... ¿Te ríes?... Sí, noto tu media sonrisa. Dime: ¿en qué otra cosa puede pensar un consejero de Economia y Hacienda, sino en buscar la manera de mejorar las condiciones de vida de aquellos privilegiados a los que servimos?

La alta política nos transforma: somos leones en una selva de gatitos. Me agrada la hondura de tu rostro actual, evolucionas hacia el desarraigo de ti mismo. Aguardo para tu persona toda la impunidad del universo; no lo olvides: un hombre impune es Dios, intocable e infalible.

Firmado: José Carlos Mauricio.
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